Una sustitución


Esta no es la entrada que iba a escribir. Esta no es la entrada que necesito escribir. Porque no puedo. Todavía.

Esta es la entrada 994 y cuando llegue a la 1000 no sé qué pasará con esta humilde bitácora. Quizá la abandone. Quizá la destruya. Quizá siga escribiendo en ella. Antes de alcanzar esa cifra, por las dudas, deberé escribir una entrada sobre mi padre y así completar la trilogía sobre mi familia, cuyas anteriores entregas fueron sobre mi mamá y mi abuela.

Eso será otro día. Pronto. Seguro.

Hoy amontonaré palabras con cierta intención mientras escucho canciones de ABBA.

 ¿Cuál es mi intención?
Ni yo mismo lo sé muy bien.

Lo principal es escribir un poco porque hoy tampoco voy a ponerme con la novela. No me da tiempo a hacerlo. Y, además, tengo el archivo bueno en el portátil de casa, a la que no llegaré hasta tarde.

También hay cosas que quiero expresar, al margen de lo mi padre. Pero este no es canal adecuado.

En nuestras vidas hacemos demasiadas cosas en sustitución de otras que sí queremos o necesitamos hacer. Normalmente por cobardía. Todas las cosas que hacemos mal son por cobardía. Incluso algunas que hacemos bien. Podemos cometer actos de cobardía, no somos héroes. No debemos ser cobardes SIEMPRE.

Me temo que yo he sido un cobarde demasiadas veces.

Muchas de las cosas que hacemos bien las hacemos porque hemos sido valientes. Y también algunas que hacemos mal. Podemos ser valientes de vez en cuando. No debemos ser valientes SIEMPRE. Eso solo nos lleva al cementerio a una velocidad vertiginosa.

Me temo que yo he sido un valiente demasiadas veces.

Pocas veces he estado orgulloso de ser un cobarde, aunque sí me ha pasado en uno o dos eventos especialmente trascendentes. Ser cobarde está muy cerca de ser inteligente.

Siempre he estado orgulloso de actuar con valentía. Aunque debo reconocer que más veces de las que me confieso a mí mismo me he arrepentido de echarle valor a la vida. Sin embargo, estoy convencido de que para determinadas situaciones lo más inteligente es ser valiente.

Mi propósito para el porvenir inmediato es ser más cobarde y ser más valiente.






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