Desde entonces, todo ha ido de mal en peor. El paro en España se ha doblado. Los bancos no ponen circulante en la calle. El consumo se contrae a ojos vista. Todo nos parece mucho más caro. Incluso hay quien echa de menos la peseta.
30 euros
La gente es mucho más pesimista con respecto al futuro. Conozco a gente de 50 años que cree que ya no va a vivir una época de auge económico. La gente de mi generación se enfrenta a la posibilidad de tener que volver a empezar, algunos ya lo han hecho. Las mujeres y hombres que recién entran en el mercado laboral (cuando entran) no ganan ni para pipas. He compartido redacción con becarios de más de 30 años.
Todas estas realidades son muy duras. Sin embargo, lo que más me asusta es ver, casi en cada manzana de mi ciudad, uno o varios carteles de "Se vende" o "Se alquila".

