Pagafantas de izquierdas



PAGAFANTAS DE IZQUIERDAS: Dícese de aquel sujeto que cree que es de izquierdas aunque actúa como uno de derechas. Como regla general, el Pagafantas de Izquierdas.

En 1979, Felipe González, en una jugada maestra, dimitió como secretario general del PSOE. El motivo de su renuncia era que quería que se eliminara toda referencia al marxismo en los estatutos del partido. En ese momento, mayo de 1979, era el jefe de la oposición tras perder por sólo 4 puntos las eleciones generales celebradas un par de meses antes. Con ese movimiento Felipe terminó logrando dos cosas. Una en clave interna, al volver al cargo unas horas después de presentar su dimisión y consolidar así su liderazgo. También consiguió algo más importante para conquistar el poder. Al desterrar a Marx del ADN del PSOE hizo que las jeraraquías económicas del país dejaran de tener miedo a que su partido ganara las elecciones, circunstancia que ocurrió tres años después, en 1982.

Fue muy inteligente, eso salta la vista. Es una de las grandes obras maestras del político sevillano. Lo que no se sabía entonces es que ese iba a ser el comportamiento axiomático del Pagafantas de Izquierdas.


No es casualidad que
estén mirando a...
su derecha.


Un Pagafantas de Izquierdas pone cara de rojete mientras mira con el rabillo del ojo a la derecha en busca de aprobación. Dice que "bajar impuestos es de izquierdas" (sic) o suprime el Impuesto sobre el Patrimonio. Le da el oro y el moro a la banca y luego no nacionaliza ni el puesto de pipas de La Moncloa.

Eso sí, luego legaliza el matrimonio homosexual y hace como que quiere hacer cumplir la Ley de Memoria Histórica que él mismo descafeinó.

Pero dejemos tranquilo al presidente...

Un Pagafantas de Izquierdas es, además, un ciudadano pequeño burgués, acostumbrado a actuar según las reglas de la sociedad bienpensante. No, claro, no va a misa  y dice que los curas son lo peor. Eso a la derecha económica le da igual. Cree que la iniciativa privada es buena. Basta con matizarla con algún límite pequeñito. Y si hay problemas de paro, te dice que hay que "flexibilizar" el mercado laboral. Le molesta, o no entiende, el concepto de discriminación positiva. A veces hay que romper la igualdad matemática para llegar a una verdadera igualdad (de oportunidades). Se cree que la mujer ya se ha emancipado del todo y desconoce que estamos 10 puntos por debajo de la media de la OCDE en el porcentaje de madres que pueden conciliar vida laboral y familiar. Y mil y una cosas más.

Pretende que su izquierdismo sea un barniz estético. Como un buen traje de pana con sus coderas a lo Felipe en los 70. En realidad no quiere cambiar nada. Todo está más o menos bien como está. Se disfraza de posibilista para justificar su compromiso. No sabe que izquierda es más estado y menos mercado. 

Amable lector, es posible que tu seas un Pagafantas de Izquierdas. Haznos un favor y háztelo a ti también. Piensa cuántas veces coincides con los postulados zurdos. Si tienes dudas, léete el Manifiesto Comunista o algo similar. En caso de que no te guste lo que leas, deja de decir que eres rojo, progresista o social demócrata. Nunca votarás más alla del Partido Socialista Obrero Español.

Comentarios

Basilio M. P. ha dicho que…
Este fenómeno no es propiedad exclusiva de la izquierda. La moderación política también la hemos visto en la derecha desde la transición (desde Alianza Popular hasta el Partido Popular también hay tramo que recorrer).
Creo que eso señala que es un proceso propio de una mayor cohesión social (reducción desigualdades) y de la interdependencia a la que nos está acostumbrando la globalización.

Desde mi punto de vista, no considero menos auténtico un proyecto político porque intente cambiar la sociedad partiendo de la realidad dada. Es más, es un ejercicio de adaptación responsable. La ideología no puede dar la espalda a las ciencias sociales y sus investigaciones, sino partir de los conocimientos adquiridos para encontrar nuevas formas de encajar en un entorno dado.

Sé que suena bastante aguafiestas y va en contra de todas esas consignas tipo "seamos realistas, pidamos lo imposible" y "Un mundo mejor es posible", pero la responsabilidad de tomar decisiones vinculantes para millones de personas conlleva la obligación de poner los pies en la tierra.
Sergio Barrejón ha dicho que…
1. En España SIEMPRE hay problemas de paro. Que nos hayamos acostumbrado a que un 12% sea "lo normal" no quiere decir que efectivamente lo sea, sino que nosotros somos anormales. El mercado laboral español es una puta mierda. Y la protección judicial al empleo "fijo" (que no es fijo) es una mera zanahoria que no compensa el palo. Hay que tratar de implementar modelos progresivos, como el de Austria, por ejemplo. Y fomentar los sindicatos sectoriales en lugar de los "generalistas", que son criaderos de corruptos y paniaguados.

2. La conciliación vida familiar-vida laboral no se logra con discriminación positiva. No tiene nada que ver. Se logra con una baja de maternidad de uno o dos años y con una inversión decidida en guarderías. De nuevo, hay que mirar a otros países. Alemania, Suecia, Noruega... Su productividad no tiene que ver sólo con el carácter y con el frío.

3. La iniciativa privada no es buena, ni mala. Las iniciativas son buenas o malas en función del beneficio que supongan para el conjunto de la sociedad. "Más Estado y menos mercado" también era la España de la autarquía franquista.