miércoles, 15 de junio de 2011

Ya lo dijo Friedrich

El otro día fui al cine a ver esta película.

 En España se llama
"Pequeñas mentiras
sin importancia"


A pesar de la enorme cantidad de problemas teóricos que tiene me emocionó un par de veces, algo que no me suele ocurrir en una sala de cine demasiado a menudo. Sí, es discursiva, rajan mucho y todo el rato. Algo que, lo siento infinito, me gusta. Siempre me ha gustado. Además, hay muchos montajes musicales, un poco a lo videoclip, lo que parece algo que resta cierto valor cinematográfico. Al salir de los Renoir, una chica comentó detrás mío "Ufff, mucha música ¿no?". Para mí nunca hay suficiente música en la vida. Además, en esta película esas secuencias sin diálogos son, las más de las veces, brillantes. Hay una ruptura que se resuelve con un tema de Damien Rice, creo recordar, y con planos lejanos en la sala de espera de un aeropuerto. Tan sencillo, tan fácil y tan eficaz como eso.

En general, la BSO es un dechado de buen gusto y está elegida con criterios muy certeros para subrayar emociones en los momentos adecuados. Los minutos finales de "Les petits mouchoirs" se convierten en un clímax brutal en parte gracias al tema elegido para ilustrarlos. Y aquí es donde yo, realmente, quería llegar.

¿Cómo puede ser que, a estas alturas, me obsesione con una versión de "My way"? Se trata de un tema manoseado hasta casi la náusea y reinterpretado mil millones de veces y de mil millones de maneras distintas. ¿Cómo puede ser que no conociera esa versión de "My way", aun cuando la firme una artista que no tiene nada de desconocido? Esas son las cuestiones que me planteé segundos después de que se encendieran las luces.

La respuesta a esas dos preguntas es casi la misma. Hay que recordar la cosa más inteligente que dijo Niezstche. "La vida sin música sería un error".
Es un océano tan grande que hacen falta muchas vidas para recorrerlo entero.

Aquí está. Nina Simone dándole una dimensión inédita a "My way".


miércoles, 8 de junio de 2011

Pagafantas de izquierdas (II)

Tras milenios sin comentarios un par de valientes se decidieron a dejar sus pensamientos. Antes de entrar en materia quisiera decirles que la anterior entrada sólo pretendía alertar sobre el error que muchos tienen acerca de los conceptos de izquierda y derecha. Yo soy bastante rojete, puedo conceder que un poco pasado de moda, pero sí sé qué es la derecha y la izquierda. Hay muchos que se consideran de izquierdas y no lo son, salta la vista. No quiero poner ejemplos porque lo mío no es hacer salir del armario a nadie. Cada uno es libre de verse como quiera. Sin embargo, los hechos son los hechos y, por mucho que nos pongamos, un caballo blanco es blanco.

Basilio, gracias por tomarte la molestia de escribir con tanta educación. No estoy de acuerdo en tu sugerencia de que existen pagafantas de derechas. Por muy calculadora que sea una propuesta de derechas nunca pondrá en duda al mercado ni al concepto liberal de propiedad privada. En cuanto a lo que planteas de que es bueno un ejercicio de adaptación responsable, estoy totalemente de acuerdo. Incluso Engels, unos años depsués de la publicación del Manifieso Comunista ya decía que había cosas en él que no debían tomarse al pie de la letra porque las circunstancias habían variado sustancialmente. No estoy seguro de que lo que tu planteas sea un ejercicio de adaptación verdaderamente responsable. Tampoco lo niego rotundamente. De nuevo, muchas gracias por ofrecerme una perspectiva distinta a la mía.

Sergio, sabía que ibas a entrar a este capote. De todas maneras, te tengo que dar las gracias también por ofrecerme tu opinión. Joder, y por leerme, algo que creía que ya no hacías.

Insisto en que no estaba tratando de elaborar una teoría política completa. Esto es una humilde bitácora (o un puto blog si lo prefierís) y no es el lugar adecuado para hacerlo. Aún así, voy a responder a tus tres puntos.

1. La reforma laboral del PSOE no es la solución y aplica consignas lejos de la izquierda. En realidad, y ese es el problema, ayuda a perpetuar una de las fallas que hacen que en España el paro sea estructural. Hablo de esa cultura empresarial tan extendida por aquí que maneja el presupuesto de personal con más ligereza de lo aconsejable. ¿Quiero más beneficios? Despido a gente y pongo becarios. ¿Estoy en pérdidas? Despido a gente y pongo becarios. En Alemania, por ejemplo, hay una cosa que se llama cogestión empresarial, que hace que los sindicatos se sienten en los Consejos de Administración de las empresas. Eso, ¿qué ha conseguido? Que en Alemania apenas haya habido incidencia en el desempleo como consecuencia de la presente crisis. El sindicato ha pactado con el empresario la reducción de horas de jornada y por tanto una reducción de sueldo. Luego el estado completa la diferencia para que nadie pierda. ¿Sería en España posible? Es dudoso, la cultura empresarial alemana tiende a conservar a su trabajador, actitud diametralmente opuesta a la española. El otro elemento que consigue que en España en paro sea estructural es la economía sumergida. De verdad que no voy a entrar en este apartado porque es muy complicado y tiene explicaciones tanto socioeconómicas como normativas.

2.Una baja de maternidad o paternidad de uno o dos años es.... discriminación positiva. El que ha sido padre o madre tiene un situación de desventaja, en lo práctico, con el que no lo ha sido. Por eso, hay que corregir esa desigualdad con una baja larga. Es posible que tu tengas un concepto demasiado restrictivo de lo que es discriminación positiva.


3. La iniciativa privada no es buena ni mala... si se regula y controla por parte del estado. Si no, ya sabemos bien lo que pasa. Lo estamos viviendo ahora mismo. Y la analogía con la España franquista ha sido muy poco afortunada. En la España del 39 no había estado y mucho menos mercado. Cuando hubo estado y algo parecido a un mercado, Franco puso la política económica española en manos del Opus, o de los tecnócratas, allá por el 59, y entonces las empresas empezaron a hacer negocios gracias al pacto con el poder, costumbre milenaria en este país. De ahí surgieron unos cuanos escándalos financieros, como Matesa o el caso Reace, este último con misteriosas muertes de por medio.

Por cierto, y ya que estamos, os propongo que le echéis un vistazo a este documental, bastante didáctico, acerca de corruptelas del regimen de Franco.




www.Tu.tv

martes, 7 de junio de 2011

Pagafantas de izquierdas



PAGAFANTAS DE IZQUIERDAS: Dícese de aquel sujeto que cree que es de izquierdas aunque actúa como uno de derechas. Como regla general, el Pagafantas de Izquierdas.

En 1979, Felipe González, en una jugada maestra, dimitió como secretario general del PSOE. El motivo de su renuncia era que quería que se eliminara toda referencia al marxismo en los estatutos del partido. En ese momento, mayo de 1979, era el jefe de la oposición tras perder por sólo 4 puntos las eleciones generales celebradas un par de meses antes. Con ese movimiento Felipe terminó logrando dos cosas. Una en clave interna, al volver al cargo unas horas después de presentar su dimisión y consolidar así su liderazgo. También consiguió algo más importante para conquistar el poder. Al desterrar a Marx del ADN del PSOE hizo que las jeraraquías económicas del país dejaran de tener miedo a que su partido ganara las elecciones, circunstancia que ocurrió tres años después, en 1982.

Fue muy inteligente, eso salta la vista. Es una de las grandes obras maestras del político sevillano. Lo que no se sabía entonces es que ese iba a ser el comportamiento axiomático del Pagafantas de Izquierdas.


No es casualidad que
estén mirando a...
su derecha.


Un Pagafantas de Izquierdas pone cara de rojete mientras mira con el rabillo del ojo a la derecha en busca de aprobación. Dice que "bajar impuestos es de izquierdas" (sic) o suprime el Impuesto sobre el Patrimonio. Le da el oro y el moro a la banca y luego no nacionaliza ni el puesto de pipas de La Moncloa.

Eso sí, luego legaliza el matrimonio homosexual y hace como que quiere hacer cumplir la Ley de Memoria Histórica que él mismo descafeinó.

Pero dejemos tranquilo al presidente...

Un Pagafantas de Izquierdas es, además, un ciudadano pequeño burgués, acostumbrado a actuar según las reglas de la sociedad bienpensante. No, claro, no va a misa  y dice que los curas son lo peor. Eso a la derecha económica le da igual. Cree que la iniciativa privada es buena. Basta con matizarla con algún límite pequeñito. Y si hay problemas de paro, te dice que hay que "flexibilizar" el mercado laboral. Le molesta, o no entiende, el concepto de discriminación positiva. A veces hay que romper la igualdad matemática para llegar a una verdadera igualdad (de oportunidades). Se cree que la mujer ya se ha emancipado del todo y desconoce que estamos 10 puntos por debajo de la media de la OCDE en el porcentaje de madres que pueden conciliar vida laboral y familiar. Y mil y una cosas más.

Pretende que su izquierdismo sea un barniz estético. Como un buen traje de pana con sus coderas a lo Felipe en los 70. En realidad no quiere cambiar nada. Todo está más o menos bien como está. Se disfraza de posibilista para justificar su compromiso. No sabe que izquierda es más estado y menos mercado. 

Amable lector, es posible que tu seas un Pagafantas de Izquierdas. Haznos un favor y háztelo a ti también. Piensa cuántas veces coincides con los postulados zurdos. Si tienes dudas, léete el Manifiesto Comunista o algo similar. En caso de que no te guste lo que leas, deja de decir que eres rojo, progresista o social demócrata. Nunca votarás más alla del Partido Socialista Obrero Español.

jueves, 2 de junio de 2011

Largo plazo

En los últimos tiempos he leido bastante acerca de la preponderancia política de la derecha en Occidente. Yo pensaba, muy equivocadamente, que el auge de los neocon partía de una victoria, la que el capitalismo completó a fines de los 80 contra el esclerótico comunismo soviético. Suponía que eso había borrado del mapa a las propuestas de izquierda. La apuesta por el estado ya no era válida porque los hechos habían probado que ese experimento había fracasado. En vano yo contra argumentaba diciendo que lo que había fallado era un concepto de izquierda, no toda la izquierda.

Ahora pienso de otra manera. El monopolio ideológico de la derecha no parte de una victoria, sino de una derrota.

En los años 60, la sociedad occidental estaba virando a la izquierda. La juventud quiere cambiar el mundo por medio del R&R y la utopía. En Estados Unidos se dan los pasos decisivos para acabar con la segregación racial. En Checoslovaquia se produce una revuelta que busca reformar el monolítico comunismo que se les había impuesto. En París llega el mes de mayo. El moridero de Vietnam desata un movimiento pacifista casi universal. El emperador, Nixon, es de derechas aunque él se considera un "conservador progresista" y trata de alejar al Partido Republicano de la extrema derecha. Los 60 son también, el inicio del feminismo y del ecologismo.

Para la derecha las cosas están tomando muy mal cariz. Por eso reaccionan. En Estados Unidos se inventan un candidato marioneta, Ronald Reagan. Construyen un discurso sencillo y muy fácil de digerir. Y, sobre todo, piensan a largo plazo. Se hacen con los medios de comunicación, a los que hieren de muerte inyectándoles una letal carga ideológica. Repiten sus consignas machaconamente todos los días. De esa manera, logran tirar el muro de Berlín y convertirlo en un símbolo de su supremacía.

Este esquema lo repitieron casi punto por punto para acabar con Clinton/Gore. Tuvieron el poder, sí, pero ni uno ni otro lograron nada. De hecho, fracasaron en sus dos proyectos principales, la reforma de la seguridad social y el Protocolo de Kyoto. Luego, para mayor comodidad, apañaron las presidenciales de 2000. Con Obama están haciendo lo mismo.

En España no son tan eficaces, de momento. Empiezan a ser alumnos aventajados. Las radios, los periódicos y las teles de este país están manejados por gente de derechas o por pagafantas de izquierdas casi en su totalidad. Las consignas que repiten son huecas y se resumen en una: "con Zapatero no vamos a ninguna parte". Y su movilización parte, también, de una derrota. ¿Las elecciones de 2004? ¿Las del 82? Sí y no. Su mayor derrota fue la imperfecta Transición. Trataron de pilotarla pero hubo cosas que les salieron mal, como la legalización del PCE o las CCAA. Desde entonces tratan de corregir esos excesos. En la sociedad está instalada la especie de que las Autonomías son un gasto superfluo. No se dice nada de que cuando el poder está descentralizado es más democrático. Y que si se delimitan bien las jurisdicciones del poder local y del estatal no tiene por qué haber superposiciones. En cuanto al PCE/IU lo que han logrado ha sido reducir su capacidad de influencia. ¿Dónde han ganado? El discurso de la derecha es, como ya hemos visto, tan sencillo como falaz. El de la izquierda requiere de un esfuerzo mayor, por lo menos hay que leerse el Manifiesto Comunista. Y luego están los pagafantas de izquierdas, que son de derechas pero se creen que son de izquierdas. Dicho con otras palabras, el PSOE.

Un ejemplo de que la derecha piensa a largo plazo es el Diccionario Biográfico que ha editado la Real Academia de Historia. Se empezó a trabajar en él en 1999, con Aznar de presidente y Aguirre de ministra, y lo presentó el otro día una ministra del PSOE. Dice, entre otras cosas, gilipolleces como esta. Da lo mismo ya que se modifique, ahora hay que explicar, una vez más, que unos militares y Franco se alzaron contra un poder legitímamente establecido y que luego instauraron un dictadura represiva y autárquica en sus primeros diez o quince años para luego convertirse en un regimen anti comunista y ultra católico que sólo sobrevivió por los intereses geo estratégicos de Estados Unidos.