Superior

Hace pocos días he resuelto, con sorprendente facilidad, un problema que se me había gangrenado. Desde el verano de 2005 sólo podía escuchar la radio en el coche. Ni CD's ni mp3's ni cintas ni ná.

Eso me ha dado la oportunidad de hacer el bonito recorrido Alpedrete-Villalba-Galapagar-El Escorial-Guadarrama-Alpedrete escuchando tangos en compañía de mi insigne padre. Conducir escuchando a Pugliese y a Piazzolla es una experiencia muy profunda. Sin pasar de 110, oiga, que no hace falta. Que te guste manejar no quiere decir que tengas que ir pie a tabla todo el puto rato.

No debería hacer falta recordarlo. ¿Qué estoy diciendo? No se puede recordar algo que no se supo nunca. Lo que no debería hacer falta es tener que decirlo.

"El tango es un género superior".

Es cierto que la música popular ha conocido en el siglo XX un esplendor sinigual. Puede existir la tentación, a la luz de esa realidad, de valorar por igual a todo el folclor mundial. Desde los años 80 esa es la tendencia. Sin embargo, alguien tiene que decirlo. Los boleros están muy bien, la salsa es estupenda, el afro beat excitante, etc,... Un escalón por encima de todos hay tres géneros supremos, que además han mezclado muy bien entre sí. Hablo del jazz, de la samba/bossanova y el tango. Y de esos tres, sólo dos de ellos pueden existir con independencia del otro, el jazz y el tango. A poca distancia de esos tres está el flamenco. A mi juicio, está en un escalón inferior porque, a diferencia del jazz y el tango, apenas ha habido experiencias iconoclastas con éxito. Sólo hay que ver lo que hizo Camarón después de "La leyenda del tiempo". El jazz y el tango rupturista molan. El flamenco revolucionario es, casi siempre, una mierda. Pitingo es el mejor ejemplo. No hay en el flamenco ni un Piazzolla ni un Miles Davis.

El jazz es superior en complejidad armónica al tango. La música ciudadana de Buenos Aires no tiene rival en cuanto a letras. Manzi o Discepolín han sido poetas populares con todas las de la ley.

Por encima de todo, por lo que el tango es un género superior es por su profundidad ética. Siempre al lado del perdedor, siempre comprensivo con los vicios y debilidades ajenos y propios. Hay en el tango un cosmopolitismo ahora antiguo. Los personajes son como nobles arruinados, sin dinero y con dignidad. Capaces de pisar la corte y el burdel más tirado sin desentonar en ninguno de estos dos excesos.

Fue la primera música de impacto global. Gardel fue Elvis antes de Elvis. En Finlandia hay tango autóctono. La burguesía de todo el mundo lo conoció en París. Y Hollywood apostó por el tango a rebufo de la fama de Carlitos, del morocho del abasto, del "mudo", de Gardel.

Sin embargo, a mi juicio, el mejor cantor de tangos no fue Gardel sino Julio Sosa. Cierro esta entrada con una interpretación de Sosa de un tango de Gardel. Mi favorito: "Mano a mano".

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Vale. Muy interesante, pero vamos a lo que NO está en los libros de historia: ¿qué le has hecho al coche para volver a escuchar música?