Una entrada breve

Para mí, tiene más mérito Borges que Joyce. Soy de los que piensan que lo más valioso siempre está en recipientes pequeños. Casi es una obsesión, siempre trato de definir una realidad compleja con una frase sencilla. Eso, para mí es la belleza sin paliativos.

Por mi profesión, también ha sido una necesidad desarrollar mi capacidad de sintetizar. Sé que a veces me paso y eso va en detrimento mío. Recuerdo que de niño me decían que un buen examen no era un examen largo. Acumular palabras siempre ha sido un método de defensa, una manera de esconder tu ignorancia. Esta verdad es tan incontrovertible que no hace falta seguir argumentando. Todo el mundo debería estar de acuerdo.  He escrito "debería" porque no todo el mundo comulga con este axioma. Hay muchos que no lo hacen y, muchas veces, tienen una posición más fuerte que la tuya. Esas veces, mi más que aceptable capacidad de escribir frases cortas y sabrosas me ha jugado malas pasadas. He sido juzgado por encima de compañeros que no son capaces de jerarquizar la información ni de explicarla con claridad. En muchas ocasiones parece que decir sin filtros todo lo que sabes, aunque sea trivial, es una muestra de profesionalidad. Como pasar muchas horas en el trabajo, aunque esas horas sean improductivas.

Me da lo mismo. Sigo prefiriendo "El Aleph" al "Ulises". (Aunque haya disfrutado, y mucho, con "Las benévolas").

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