Wilco (el post)

Sólo quise poner un tema bonito, sin más. Inauguré esta humilde bitácora en 2011 con una canción de Wilco, concretamente un youtubazo de "Ashes of american flags" en directo. Esa, probablemente, es una de mis canciones favoritas de todos los tiempos. En el invierno-primavera de 2006 la escuché de manera compulsiva, a pesar de que la conocía desde 2002, fecha de su publicación.




Esta tarde he escuchado el último disco de Wilco, "Wilco (the album)" (2009). Cuando salió me dejo frío. Fueron pasando los meses y me fui quedando más bien gélido. En este disco toda la ambición artística de Jeff Tweedy se reduce a, quizá, "Bull black nova", al guiño de "Wilco (the song)" y a la profunda y simple belleza de "You and I" o "Everlasting everything".




No cabe duda de que es un trabajo menor. A años luz de "Being there", "Yankee Hotel Foxtrot", "Summerteeth" o "A ghost is born". A años luz, a siglos luz. No es que no tenga sus virtudes, lo que le pasa es que no hay garra, no hay pulsión, no hay sangre, no hay acción, no hay drama. Sólo son notas bellamente combinadas, muy bellamente combinadas, sin un significado ulterior. Es irrelevante. Es intercambiable.

He disfrutado de su escucha. La experiencia ha sido agradable, aunque casi todo el rato lo he tenido en un plano alejado. Cuando he cogido el CD y lo he vuelto a poner en su caja me ha venido a la cabeza un tópico: "Hay que estar jodido para hacer arte verdadero". El caso de Wilco, más bien de su líder Jeff Tweedy, explica perfectamente ese axioma. "Being there" (1996) es el disco de una banda que quiere crecer y reivindicarse. "Summerteeth" (1999) es un salto al vacío, en medio de una crisis personal profunda de Tweedy. "Yankee Hotel Foxtrot" (2001-2) es un grito en medio del desierto, es un trabajo superlativo, que no se parece a nada, grabado en un ambiente viciado, debido a los problemas con Jay Bennett, como se documenta perfectamente en el imprescindible  "I am trying to break your heart". "A ghost is born" (2004) es la revancha de un grupo que se quedó sin contrato discográfico porque no quiso ceder a las recomendaciones de su compañía. Sin embargo, Wilco en 2009 es una banda que pone el cartel de "No hay billetes" en todos sus bolos, que vende razonablemente bien, que es amada por la prensa y que cuenta con una conspicua legión de fans. Y "Wilco (the album)" es un disco... ¿habíamos dicho que irrelevante?

El esquema se cumple con una precisión matemática, ¿no?

Puede que sólo sea casualidad. (Casi todo en este mundo es una puta casualidad). Quizá cuando uno está desesperado necesita escarbar más en su propio talento para encontrar algo de alivio. Eso lo explicaría todo sin necesidad de alimentar más el malditismo del artista. Se puede ser feliz y escarbar hasta el fondo de la botella únicamente por el placer intrínseco de hacer brillar tu propio talento. Por una cuestión de ego, dicho sin ningún ánimo peyorativo.

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