Insisto

Esta es la tercera entrada en lo que va de año que trata de, casi, casi, lo mismo. Aquí y aquí, ya escribí sobre crear algo único como el medio para hacer algo valioso en la música y, por extensión, en el arte. No pensaba seguir clavando el mismo clavo por un cierto sentido del decoro. Tenía en mi cabeza otro tema del que tratar. He decidido aplazarlo.

Ayer por la tarde, por cuestiones de trabajo, tuve una agradable charla con uno de los artistas míticos del rap español y en español. No voy a desvelar aquí su nombre. Basta decir que le paran por la calle y que él formó parte del grupo fundacional de hip hop en nuestro país para después lanzarse en solitario. Como dato adicional, decir que, casi un bebé, asistió al mítico combate de Ali vs. Foreman en Kinshasa.




En la conversación, segunda parte de otra que tuve con él hace unos meses, salió el tema del estancamiento del rap español. Me trazó tres líneas generales, una es la de los consagrados, que siguen haciendo cosas intersantes, aunque sin el empuje de hace unos años. Él, por edad, está cerca de ellos, los quiere y los respeta. Otra es la de los que quieren reproducir el gangsta actual en España. Los que se autotitulan "de la calle". También respetables para mi ilustre interlocutor, aunque yo debo añadir que hay un poco de simulación y de falta de legitimidad en ellos. Hay otro tercer grupo, el de los "líricos", los que gustan a los que no necesariamente gusta el rap. Rimas bonitas, con aspiraciones poéticas y pianitos. A estos, él también los entiende.

No se siente incluido en ninguno de estos grupos. Quiere hacer lo que le da la gana. Y, de hecho, lo lleva haciendo un tiempo. La consecuencia es que ya no vende como antes y que él oficia de telonero de otros que antes le teloneaban a él. ¿Está enfadado? No, se lo toma con humor. Me dijo, claramente, que darle la vuelta a todo, olvidarse del tópico competitivo del rap, es lo que quiere hacer. Le da lo mismo que le digan sus fans que escuchan más sus discos antiguos que los nuevos, plagados de "cosas raras".

Yo le creo porque ayer, mientras se tomaba un zumo de frutas, me dijo con una sonrisa en su cara lo siguiente.

"No hay nada que más me ponga que seguir mi propio camino".

Joder, esto es punk, es John Lydon, es PIL...



"Never surrender..."

Comentarios

Entradas populares