Hablemos un poco de política

Con toda seguridad, mañana por la noche publicaré mi reflexión sobre el dubstep. Antes dejo aquí esta nueva entrada con el objeto de no perder el buen ritmo con el que he empezado este 2011. Hablemos un poco de política, una de mis pasiones, como ya he consignado por aquí en multitud de oportunidades. Sé que a muchos no les va a gustar lo que van a leer. Si no quieren llevarse un disgusto, les aconsejo que paren aquí. Soy un rojo peligroso y me encuentro siempre a la izquierda de todas las personas con las que trato habitualmente. Avisados estáis.

En los años 30 del siglo pasado se decía “las izquierdas” y “las derechas”. Esto era así porque había muchos partidos de ambos signos. Las elecciones en la República eran una auténtica sopa de letras. La sociedad estaba fragmentada. No era lo mismo el republicanismo burgués de Azaña que el republicanismo izquierdista del PSOE. No era lo mismo la CEDA de Gil Robles que el partido de Lerroux. Y, sin embargo, merced al complicado sistema electoral de la época estos partidos debían ir juntos a las elecciones para lograr resultados susceptibles de tocar poder.

Hoy, con la ley D'Hont, decimos la “izquierda” y la “derecha”, de lo que se deduce que la situación ha cambiado. En la transición, la situación era muy parecida a la de II República española. Había muchos partidos, lo que se corrigió gracias a la ley D'Hont, un sistema proporcional con las ventajas del mayoritario. Se resume muy fácilmente, para conseguir el primer diputado, se necesitan n votos, para ir consiguiendo los demás, muchos menos. De esa manera, la lista más votada obtiene más diputados de los que en un sistema proporcional puro le correspondería. La ley D'Hont sirvió para que hubiera mayorías claras, para que las izquierdas se convirtieran en izquierda y las derechas en derecha.

Los voceros de este sistema explican que, gracias a él, las tensiones que se vivieron en la II República se ahuyentaron en la transición. No estoy tan seguro. La sociedad española era más madura en 1977 que en 1931. La situación internacional no tenía nada que ver, ya no había en todos los países ese antagonismo entre totalitarimos y democracias. La Iglesia no era tan carpetovetónica como entonces (Tarancón), ni siquiera el ejército lo era (la UMD). La ley D'Hont, por sí sola, no contribuyó decisivamente a que en lugar de movida madrileña o rock radical vasco hubiera habido una nueva guerra civil en los años 80.

Además, hay otro detalle del que esos mismos voceros se olvidan. Un pequeño detalle que nunca toman en consideración. Nada, es un fruslería, se llama democracia. Bueno, perdón, se llama DEMOCRACIA. Así, con mayúsculas. ¿Qué pasó con lo de un hombre, un voto? Si voto a una lista muy votada, mi sufragio vale más que si voto a, pongamos por ejemplo, a la tercera más votada. (Sí, estoy pensando en IU).

Mi interpretación es que los voceros de la ley D'Hont tiene miedo de la democracia. Tienen miedo del pueblo.

¿Significa esto que yo propugno una vuelta al sistema electoral de la II República? Yo pediría el regreso de muchas cosas de aquel regimen, aunque, lo cierto y verdad es que, con el tiempo, gran parte del programa político de un Azaña, por ejemplo, se ha ido llevando a cabo, incluso por el Franquismo. Ahí está el Fuero de los Trabajadores para atestiguarlo.

No pediría la vuelta de aquel sistema electoral. Se parece mucho al que se usa para el Senado, que tiene muchas cosas buenas. Yo trabajaría en hacerlo más proporcional y, por lo tanto, más democrático. El de la II República era muy rígido y a, nuestros ojos, un tanto chapucero. Desde luego, lo que no rescataría de aquel sistema es la posibilidad de una segunda vuelta.

Quisiera terminar este texto haciéndome unas preguntas. ¿Hay una sola izquierda en España en este momento? ¿Hay una sola derecha en España en este momento? ¿Qué pasa cuando la supuesta izquierda en el poder hace cosas de derechas? Hoy, parece que sólo votar a la derecha o al otro partido de izquierda con el que, gane quien gane, nadie querrá pactar porque no tendrá suficiente presencia en el Parlamento. ¿Votar en blanco es una opción sabiendo que favorece a la lista más votada? ¿Es bueno el bipartidismo imperfecto que existe hoy de facto en España? ¿Es democrático?

Comentarios

Sergio791 ha dicho que…
La Ley D'Hont es una auténtica chapuza predemocrática que en pleno siglo XXI y estando el patio como está supone la mayor injusticia hacia la democracia y hacia el pueblo que podamos pensar.
Esta ley lo único que garantiza a día de hoy es un bipartidismo oculto, escondido y amparado por la legislación de la que usted tan bien ha hablado.

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