martes, 11 de enero de 2011

Gilipollas

En un par de días, más o menos, publicaré una entrada acerca del dubstep actual. Antes quiero reivindicar una palabra hermosa, que uso mucho menos de lo que debería. Ese estupendo vocablo es...

GILIPOLLAS

Últimamente, estoy diciéndolo y escribiéndolo mucho más. Porque gilipollas hay muchos y merecen ser clasificados. Es cierto que a un gilipollas se le puede llamar de muchas maneras. Se le puede llamar idiota, tonto, persona limitada, incluso se le puede llamar hijo de puta. Sin embargo, mejor que llamar gilipollas a un gilipollas no es, la verdad sea dicha.

Vivimos unos tiempos gilipollas, plagados de gilipollas y de gilipolleces. Para no verse contaminados de esos litros de gilipollez que caen sobre nuestras cabezas todos los días hay que mantenerse firmes y decir la palabra mágica el mayor número de ocasiones posible. A la mínima oportunidad.

Cuando escuches una gilipollez, proclama solemnemente: GILIPOLLAS.

Cuando veas a alguien hacer una gilipollez, proclama solemnemente: GILIPOLLAS.

Cuando te ecuentres a un gilipollas, proclama solemnemente: GILIPOLLAS.

No es tan difícil. Sólo hay que proponérselo.

1 comentario:

Mrs.Champagne dijo...

Pero qué gran verdad. Alguien con esta capacidad de generar filosofía vital amena nunca puede ser un vencido.

Has ganado una lectora, y no sólo por el título del blog: perfecto.

Saludos!!

Mrs Ch