Los chicos de ahora

Cuando uno va cumpliendo años se produce un curioso fenómeno. Tiende a idealizar su juventud comparándola con los veinteañeros de su madurez. Y siempre sale bien parada. Siempre se dice que "los chicos de ahora no tienen respeto" o "están muy subidos y no atienden a mis sabios consejos". En cambio, "cuando yo tenía su edad, me esforzaba por aprender de los que tenían más veteranía". La primera parte de esta razonamiento siempre es verdad. La juventud es arrogante o no es. La segunda parte siempre es mentira porque todos a los 25 años nos creíamos más listos que nuestros mayores. En mayor o menor medida.

Este post iba a adolecer del mismo defecto que denuncia el párrafo anterior. Tenía pensado escribir de la parálisis de la juventud de hoy haciendo un análisis comparativo con lo que ocurre en Francia, en Grecia, en Italia, en el Reino Unido. E iba a recordar que la última generación combativa fue la mía, con las famosas huelgas de estudiantes de la segunda mitad de los 80 y principios de los 90. Mi tesis era que "los chicos de ahora están narcotizados, les cabe un barco".

Sin embargo, un análisis más profundo me descubre una realidad algo distinta. No es que la juventud actual sea la de la generación "nini" (=ni estudio ni trabajo), que lo es. Es que la sociedad civil en la España de 2010 se engaña a sí misma. Los últimos recortes del gobierno, gravísimos, han sido aceptados sin rechistar. Hay quien dice que si el PP hubiera hecho lo que el PSOE se hubiera montado un buen lío. Yo digo que no, que a todo el mundo le da igual.


Max Aub

Estoy leyendo "La gallina ciega", uno de los últimos libros que escribió Max Aub, el diario que escribió durante una visita a España a finales de los 60. Aub se encuentra con una España muy distinta de la que tuvo que exiliarse al final de la Guerra Civil. Una España en la que los españoles sólo quieren vivir bien y les importa un comino todo lo demás. Una España que está empezando a conocer el desarrollo por un turismo un poco de saldo. Los alemanes, los franceses, los ingleses, venían al sol español atraídos por los precios bajos. Por el contrario, no se embobaban con el Prado, El Escorial o la Alhambra, lo que a Aub le parecía un peligro potencial. 40 años después, ya hemos visto que turismo tenemos. Y la sociedad sigue igual, aquejada de individualismo y de insolidaridad. Cada uno va a lo suyo. El burgués descrito en "El lobo estepario" de Hesse es el modelo de la clase media española en el momento presente.

Los chicos de ahora no son más que el reflejo de la superestructura social en la que están incluidos. No son ni mejores ni peores de lo que eran los chicos de antes.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Tremenda y estupenda reflexion Amigo!!
Me reconozco en cada linea que has plasmado!
Recibe un fuerte abrazo
Javi Falcón
Anónimo ha dicho que…
+1.
como casi siempre, muy atinada reflexión. aunque tampoco es que haya falta reflexionar mucho para echarse a llorar.
Anónimo ha dicho que…
donde diga haya digo haga.