Toros


Se suponía que no iba a escribir sobre la prohibición de corridas de toros en Cataluña. Hace unos meses lo hice y no tengo mucho más que añadir. Me resistía en parte porque es inútil y en parte porque el debate está muy mal enfocado. 

Me ha hecho cambiar de opinión el hecho de que mis genitales están a punto de estallar de tanta gilipollez que estoy escuchando.
Hay una parte del movimiento anti taurino que es respetable porque es coherente. Son los ecologistas radicales, que ahora también quieren prohibir la caza. Lástima que su armazón filósofico olvida el hecho de que la naturaleza es tan sabia como cruel. Y en ella, todos los días, hay muerte y hay vida. La hubo antes de que llegara el hombre y la habrá cuando ya no existamos.

Hay otra parte del movimiento anti taurino que es cándida. Equiparan al ser humano con el animal porque nuestros sistemas nerviosos son muy parecidos y está demostrado que pueden sentir dolor físico. No creo que sea suficiente.  A mí no me convence demasiado. Es un error aplicar conceptos puramente humanos a otro animal. Somos la especie dominante, no somos como ellos. Ellos ni pueden ni quieren ser como nosotros. Y eso suponiendo que el deseo animal sea equiparable al deseo humano, cosa de la que no estoy muy seguro. Cuando se habla de la dignidad del toro se olvida que el toro no es digno ni indigno. Esa es una categoría humana, el toro está en otra escala de valores.

Con todos estos no tengo problemas. No estoy de acuerdo con sus respectivos discursos pero son bientencionados y tienen una estructura más o menos racional. Con quien no puedo es con otra parte del sector anti taurino. Los ignorantes, los catetos, los que me llaman asesino, los que niegan todo placer estético porque ni entienden ni quieren entender. A esos les digo que no coman carne ni pescado, que no se les ocurra tomar paté y que no disfruten de un buen jamón ni de un delicioso fuet. Sé que utilizar esta argumentación es ventajista, demagógico y poco serio pero es la que tenía que utilizar para ponerme a su altura intelectual.

 
 

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