Never surrender

La convicción es algo imposible de simular. Por un tiempo, corto, quizá puedas conseguirlo. Sin embargo, en un momento determinado, un momento poco importante, harás o dirás algo que, inmediatamente, dejará a las claras que eres un impostor.

La convicción, asimismo, es algo imposible de provocar. Se tiene o no se tiene. No basta con querer tener convicción. No basta con la convicción de tener convicción.

Hay algo misterioso en los motivos que hacen posible que hagas determinada cosa con convicción. Tomemos el caso de John Lydon aka Johnny Rotten. Cuando separó por primera vez a los Pistols dejó una frase para la historia, "¿No habéis tenido nunca la sensación de que os están engañando?". La pronunció en el último bolo de la etapa clásica de los Pistols, unos segundos antes de atacar el último tema, una versión de "No fun" de los Stooges que seguro que no se eligió al azar. Una de las interpretaciones de esta anécdota proclama que Lydon se estaba riendo del público asistente a ese famoso concierto en San Francisco. El hecho irrefutable de que disolviera el grupo al día siguiente y que inmediatamente formara Pil (Public Image Limited) con Keith Levene y Jah Wobble sólo puede signifcar que, aquella noche, Lydon se sentía un fraude.

Una vez el propio Lydon dijo algo así como que el punk se había terminado el día que el primer chaval se puso un imperdible como hacía él. El punk era rebeldía, era libertad, era anarquía, era rabia. No era una marca registrada, un estilo musical más, una pose. Sin la coartada ideológica el punk no es nada. Con la coartada ideológica es lo único que salva a la música popular de la intrascendencia. El punk es como un insecticida, gracias a él se puede preservar la salvaje inocencia del rock. Es la única receta aplicable cuando todo empieza a ser una tomadura de pelo.

Pil es un concepto que no tiene nada que ver con los Sex Pistols. Anticipa el after punk unos meses, aunque sólo pudo seguir su intrincado camino una banda oscura como Swell Maps. Los demás se apuntaron a la senda marcada por Joy Division, un grupo que, por cierto, se empezó a formar despues de un concierto de los Pistols en Manchester. Ya en 1979 Pil experimentaba con electrónica, con dub y ya entonces manejaba canciones con estructura minimal, cuando no rota. En definitiva, era un suicidio comercial en toda regla. Pero gracias a esos discos ("First issue", "Metal box", "Flowers of romance"), Pil es uno de los grupos que más ha influido, directa o indirectamente, en el mundo de la música popular de los últimos 30 años.

No parece que Lydon se estuviera riendo de nadie aquella noche en San Francisco, ¿verdad?

Regresemos a la actualidad. John Lydon ha vuelto a tocar con los Pistols con cierta frecuencia desde mediados de los 90. Son giras que él mismo las ha llamado del Lucro Indecente y cosas así. Hace aún menos tiempo aceptó protagonizar un anuncio de una marca de mantequillas para la TV inglesa.





Con el dinero de este anuncio, John Lydon decidió acometer un nuevo proyecto. En 2009 se cumplió el 30º aniversario de la publicación del segundo, y fundamental, disco de Pil, "Metal box". Y Lydon, con una situación económica saneada, decidió invertir todas las ganancias del anuncio en reformar a Pil e irse de gira.

El 17 de julio Pil dio un concierto en el FIB a la misma hora que The Prodigy. Sólo asistimos al concierto una veintena de personas, pero Lydon se dejó la piel e, incluso, nos regaló un bis. Yo le ví muy de cerca y pude apreciar que creía en lo que estaba haciendo. Que cantaba con convicción. Y ya sabéis que la convicción no se puede simular ni provocar.
Cuando más metido le vi en el papel fue cuando Pil tocó "Warrior"

No man is my enemy
This is my land
I'm a warrior
Never surrender


Al día siguiente del concierto,
me compré esta camiseta.


Comentarios

Pink Freud ha dicho que…
¡Que bonita camiseta...Y que envidia! Saludetes.