Apocalipsis

Esta entrada se me ocurrió hace casi 7 años, los primeros días de agosto de 2003. El problema es que no la pude escribir entonces por un motivo muy poderoso, esta humilde bitácora no existía. Le quedaban unos meses para pasar de las musas a la red.

Yo estaba en Colonia, asistiendo a la boda de un amigo muy querido. La prueba de que ha pasado mucho tiempo es que mi colega y su ya ex mujer están separados y a punto de divorciarse. Han pasado mucho más que casi 7 años. Un ciclo vital se ha completado, el formado por el trinomio boda/matrimonio/divorcio.

Hacía un calor espantoso allí en Alemania. Recuerdo perfectamente asistir a la fiesta de después de la boda en traje y corbata. Una incómoda vestimenta que tuve que abandonar muy rápidamente para tirarme en calzoncillos a la piscina junto a los demás españoles y ante la estupefacción de los alemanes. La ola de calor estaba asolando Europa. Extremadura y Portugal estaban ardiendo de manera literal, sufriendo una colección de incendios forestales que tardaron mucho en ser sofocados.

¿Por qué hacía tanto calor en toda Europa? Es verdad, estábamos en agosto, aunque creo que no era muy habitual por allí esas temperaturas de más de 30 grados, que asociadas a la humedad del Rhin convertía aquello en un infierno .

Ocurrió en un segundo de lucidez. Lo vi claro.
El mundo, tal y como lo conocemos, se va acabar con una ola de calor.
Hace unos minutos he comprendido que tenía que recuperar esta entrada de la parte de atrás de mi cerebro.

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