Por la manchega llanura...


Me gusta La Mancha. Me gusta ese paisaje plano, sin estridencias. Me gustan los manchegos. No hay ninguna ostentación en ellos. Por eso disfruté la semana pasada de mi estancia en Villarrobledo, provincia de Albacete.


Estoy leyéndome "En defensa de la intolerancia", de Slavoj Zizek. Contiene una tesis interesante que todavía estoy tratando de comprender en su totalidad. Se trata de un ataque al multiculturalismo pero desde una perspectiva de izquierdas. Zizek afirma que esa posición, el multiculturalismo, es falsa y suele tener un contenido contrario al enunciado. Es decir, la tolerancia es un disfraz para la intolerancia. Y no sólo eso, es un instrumento para mantener el statu quo, para preservar las diferencias, para posibilitar que exista el turismo tal y como lo entendemos en nuestro tiempo.

 Zizek parte de la base de que existe una posición, que él denomina universalista, que está vacía de contenidos autóctonos y que es casi la misma en Tokyo, Nueva York, Buenos Aires o Madrid. Desde esa posición, la tolerancia para con otras culturas es una invitación a unirse a esa cáscara vacía que es el falso cosmopolitismo.

Por lo tanto, es más razonable disfrutar de un "atascaburras", mientras se da cuenta de un vino humilde y correcto como el Estola que irte a un Burger King en el DF.  De esa manera, podremos advertir el discreto encanto de una tarde de domingo en un pueblo manchego con "Vencidos" (reproducido al final de esta entrada) en la cabeza.



Rachel Unthank, la cantante de The Unthanks, un grupo de folk inglés, visitó Etiopía recientemente. Allí cantó con mujeres de la tribu Gamo. Hicieron canciones tradicionales inglesas y canciones tradicionales de Gamo. Esa es la manera de respetar culturas ajenas. Todo parte de honrar la tuya.



 VENCIDOS

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar. 


Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar,
va cargado de amargura,
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar. 

Va cargado de amargura,
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar.


Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.

¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar!
¡Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar!


Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo,
y llévame a ser contigo
pastor.


Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...


                   
                  León Felipe

Comentarios