Este no era el trato

Estamos al sur de Europa (o al norte de África, como prefiramos). Llueve poco, hace sol y rara vez llega el termómetro a 0º. Como no se puede tener todo, somos el país del Lazarillo de Tormes, de Pepe Gotera y Otilio, de Carpanta. No es un mal trato.

Allende los pirineos y más allá, las cosas son de otra manera. Muchos días son grises, las temperaturas marcan valores negativo en invierno, no sólo llueve con frecuencia sino que incluso nieva bastante. Suspenden sus ligas de fútbol en diciembre y enero porque no se puede casi salir a la calle. Sin embargo, a estos países les suelen funcionar las cosas, estoy pensando en Alemania y ese alma prusiana que hace que puedan construir, destruirlo todo y volverlo a levantar en dos generaciones. Estoy pensando en la Francia atlántica, capaz de hacer una revolución, instaurar el Terror y conquistar Europa con un pequeño corso al mando en década y media. Estoy pensando en las noches interminables de los vikingos, en Suecia, en Noruega, en Dinamarca. A pesar de vivir en un trozo de planeta muy incómodo, las regiones nórdicas, han sido capaces de construir países muy en serio.

Con el invierno que llevamos en este país que llamamos España, podemos decir que el trato no está demasiado operativo. Llueve, nieva a veces, hace una rasca acojonante y el ascensor de mi casa sigue averiado.

Comentarios

N.Poe ha dicho que…
Como dice mi padre: "¡¡que los mares ya están llenos!!"

Bromas estúpidas aparte, me resulta alucinante cuando, después de una inundación, aparecen personas por la tele diciendo "como todos los años". Si pasa todos los años, ya podrían tener algo pensado ¿no?

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