Justicia

Nos merecemos todo lo que nos pasa.

Vivimos en un país que llega ya a los cuatro millones de parados, lo que supone una desocupación de casi el 18% de la población activa. Esta cifra se ha doblado en dos años. Algo parecido ha ocurrido en otros países aunque en el nuestro parece que ha sido más dramático. Es lógico, cuando se decía que las cifras del paro eran buenas, alrededor de un 8-9%, estábamos, como ahora, a la cabeza del desempleo en Europa. Esa variable alta de forma constante no es casual. La clase empresarial española sólo ha sabido ser competitiva rebajando salarios y recortando en personal. Para ello han contado con la inestimable ayuda de los servicios de recursos humanos, el módulo de las empresas españolas en el que más tontos hay por metro cuadrado.

Además, este es un país en el que la clase trabajadora no está adornada con una ahora deseable capacidad de reconversión laboral. Muchos de esos hombres y mujeres no saben hacer nada más que lo que han estado haciendo en estos años de mentirosa bonanza. El ejemplo de la construcción es sólo el más evidente.

Existe otra causa por la que en España siempre se han manejado cifras de paro más altas que la media. Es un poco conspiranoica, lo advierto, aunque algo de verdad tiene. Es plausible pensar que el poder económico y, seguramente también el político, necesita agitar el miedo al paro para frenar la combatividad obrera. Para que digamos aquello de "virgencita, virgencita...".

¿Por qué digo que merecemos lo que nos pasa? Porque como dijeron Tip y Coll en un sketch de hace muchos años, somos españoles y "nos lo creemos todo".

Resulta que Aguirre, la presidenta de la Comunidad de Madrid, quiere toquetear con la justicia gratuita. Y a casi nadie le importa. Hay un sector de población en la Villa y Corte que está muy preocupado porque cree que el Estatut de Catalunya es inconstitucional. Es una preocupación legítima, no vamos a negarlo aquí. Sin embargo, hay muchos juristas prestigiosos que no la comparten, algunos serán clientes del PSC, o de CIU, O de ERC. Otros muchos son sólo juristas prestigiosos.

La propuesta del PP madrileño sobre la justicia tiene un encaje constitucional aún más complicado. Si bien es cierto que Aguirre no parece negar el principio de la justicia gratuita, de facto sí lo hace al decir, más o menos, que ella no quiere pagar la fiesta y que eso le corresponde al gobierno central porque las transferencias no incluyen una partida para eso. Es la vieja táctica de siempre, hacer aparecer un derecho recogido en la constitución como un lujo. Ya lo hacen constantemente con la sanidad pública, sin ir más lejos. Ya lo hacen constantemente con las políticas de empleo.

Luego no nos quejemos. Si queremos comprar esa moto, luego no nos rasguemos las vestiduras porque no arranque.

Comentarios

Jack Shandy ha dicho que…
Bueno, en lo de los casi cuatro millones de parados, te diré que si te lees el informe de Trabajo -cosa que ningún medio hace- el número total de demandantes de empleo apuntados al INEM es de 5 millones 300.000. Otra cosa es que, en una genialidad de Jesús Caldera antes de las elecciones, para que las cifras del paro no sacarán al personal de la calle, se decidió que unas 900.000 personas en paro no contabilizaran como tal porque están "ocupados" recibiendo cursos de formación. Y que unos 400.000 que no pueden aceptar cualquier oferta por razones de minusvalía , disponibilidad geográfica, etc, tampoco se contabilizaran como "parados" propiamente dichos. Por que imaginate como estaría la cosa si los periódicos estuvieran diciendo ahora "más de cinco millones de parados".

Y esto lo ha hecho la (nuestra) izquierda. Y luego cuando pierdan miserablemente las próximas elecciones dirán que la culpa es de los que nos hemos quedado en casa por no apoyarles.
Luis ha dicho que…
Simple y llanamente. Amén.