martes, 29 de septiembre de 2009

“Bajar impuestos es de izquierdas“

Esta gilipollez la dijo Zapatero cuando quería disfrazar de izquierdista su neoliberal política económica. Los medios de derecha se lo han recordado estos días. Otras soplapolleces que se han dicho acerca del “fenómeno tributario“ son las siguentes:

Si bajas impuestos, los empresarios crean trabajo.
Si bajas impuestos, reactivas el consumo.
Hacienda somos todos.

A ver, no es que sean gilipolleces sin paliativos. El problema es que son tesis simples, demasiado sencillas y con multitud de agujeros. Sí, es posible que bajando los impuestos los empresarios creen trabajo. De hecho, eso parece que fue lo que ocurrió durante los 90. Sin embargo, el trabajo que se creó durante esos años fue bastante mierdoso. En la zona euro, en el tramo 96-06, los beneficios empresariales subieron un 30%, los costes laborales un 15%. En España, los guarismos son, grosso modo, 70% y 3%. Ahí tenemos la explicación del “mileurismo“.

Hombre, puede que bajando impuestos, la tropa consuma más, lo que en la lógica del mercado capitalista es bueno. Repito, en la lógica del mercado capitalista. Pero también se puede destinar la pasta al ahorro, al ladrillo (pan para hoy, hambre para mañana), a Suiza...

¿Hacienda somos todos? Más bien, unos más que otros. Las Sicav un poquiiiito menos, la verdad. Por cierto, que a esto no le mete mano el gobierno.

En definitiva, vivimos en una era de sentencias poco precisas. Una era de sentencias fáciles de entender, divorciadas de la poliédrica realidad. Una era en la que puedes decir que bajar impuestos es de izquierdas y luego decir que es de derechas. Como esas sentencias están vacías las puedes usar a tu antojo. Bienvenidos a la política del siglo XXI.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Una reflexión sobre esta bitácora

Cuando empecé esta bitácora no sabía qué era un blog. Nunca tuve mayor ambición que escribir por escribir, a pesar de que muchas personas me dicen que es mi exhibicionismo el que hace que lleve más de 5 años a cuestas con “Menosprecio...“ Hubo momentos en los que pensé en quitar los comentarios, por ejemplo, porque pensaba que este era mi jardín privado y no necesitaba que nadie entrara por aquí. Tampoco, a pesar de mi inactividad en los últimos meses, he sentido una fuerte tentación de cerrar este chiringo. Hay una fuerza misteriosa, unas veces sólida y otras algo más débil, que me recuerda varias veces al día que “ya va siendo hora de escribir algo en el blog“. No me veo en un futuro cercano dejando de volcar palabrejas por aquí.

Una tendencia que se ha ido fortaleciendo con el tiempo es la auto censura. O el pudor, no sé cómo llamarlo. Debería haber usado otra expresión, algo así como “control de calidad“, ahora que lo pienso. El caso es que sí, ya no escribo de todo en esta humilde bitácora. El 90% de mis ideas para el blog se van al limbo. ¿Cuánto hace que no describo una situación de mi día a día por aquí? Ese era uno de los temas más recurrentes en los inicios. ¿Y de fútbol? Hay muchos asuntos que ya no trato porque me dan pereza. O porque ya he dicho/escrito todo lo que tenía que decir/escribir sobre ellos.

Por lo tanto, me encuentro en una sitaución curiosa. Quiero escribir, tengo ideas para hacerlo pero casi ninguna me parece aceptable. El catálogo de historias se me ha ido reduciendo hasta casi cero. Así que esta humilde bitácora está a punto de morir de inanición, aun cuando yo esté empeñado en que sobreviva.

Voy a ser más permisivo con la dieta del “Menosprecio...“, por lo menos hasta que recupere el pulso. Los textos podrán ser todo lo largos que quiera, como antes. Puede que vuelva a publicar entradas que sólo consten de una foto y un título. Y me voy a obligar a escribir una entrada cada tres días naturales de aquí al 31 de diciembre de 2009. Es decir, el martes 29 de septiembre, como muy tarde, entregaré un nuevo episodio de “Menosprecio...“. Eso sí, seguiré sin meter etiquetas ni utilizar negritas, como hacen los blogs de moda. Y tampoco cambiaré el diseño, me gusta la austeridad de la que hoy disfruto en mi rincón.

Casi se me olvida. En las Sugerencias del Chef hay un nuevo enlace. Se trata de mi otro blog, Pie a Tabla, una bitácora que versa exclusivamente de F1. Sólo publico un artículo antes y un artículo después de cada GP.

Estoy juramentado para reactivar este blog y para echar a andar otro. ¿Lo lograré? La respuesta aquí mismo, en los siguientes meses.

Respetuosamente,
Vencido

jueves, 24 de septiembre de 2009

“I just wasn´t made for these times“

Esta es la canción que presta su nombre a esta entrada. Pertenece al monumental “Pet sounds“ de los Beach Boys, el disco que los Beatles quisieron grabar.... sin éxito.
Es verdad, no estoy hecho para estos tiempos. En mi corazón no pertenezco a estos tiempos. Pondré dos ejemplos.

El otro día mantuve una conversación con un dependiente de una tienda de libros. Parecía estar encantado de conocerse. Me comentó que un cliente le preguntó, hace no mucho, por “En busca del tiempo perdido“ de Proust. Muy ufano respondió que de esa obra no sabía nada, que era muy aburrida. Para el estándar de hoy, para el canon de hoy, la prosa de Proust es un coñazo. Aunque no estoy en absoluto de acuerdo con esta afirmación, no he podido terminar ni siquiera el primer tomo, “Por el camino de Swann“. Me pide una capacidad de concentración que no soy capaz de tener, una capacidad de concentración décimononica, una capacidad de concentración que nuestras costumbres nos ponen muy difícil.

Llevo dos meses tratando de vender la moto. Estoy sepultado por la burocracia digital, igual de inoperante que la del “Vuelva usted mañana“ de Larra. En estos momentos, no figura que mi moto esté matriculada en Madrid, Comunidad Autónoma de la que no ha salido en sus casi dos años de existencia. Me siento intimidado por estos tiempos, la verdad.

sábado, 5 de septiembre de 2009

La paja en el ojo ajeno, la viga en el propio

ARQ hacía que disimulaba su enfado. Sin embargo, quería que se notara que estaba muy cabreada. Casí diría que lo que quería trasmitir la popular presentadora de tv era que estaba ofendida. Uno de sus colaboradores daba la noticia de que el presunto asesino de Marta del Castillo recibía cartas de amor en la cárcel. Y ARQ explotó.

Me acuerdo cuando NH organizó una verbena, hace ya mucho tiempo, con lo de las Niñas de Alcasser. Estábamos en los albores de la tv privada en España y aquello levantó ampollas, acompañadas de unos altos índices de audiencia. Ahí se marcó el camino a seguir. El Caso había sido sustituido por la tele basura. Se acabó aquello de respetar el dolor de las familias. Se acabó el luto, ahora había que retransmitir en directo todo, para que las víctimas no descansen en paz y para que sus allegados sufran un poco más de la cuenta, para que no puedan reconstruir su vida.

ARQ hace mal en mostrar fastidio por cosas como la referida en el primer párrafo. Debiera hacer auto crítica y preguntarse si dar tanta cobertura a noticias tan espantosas tiene defensa periodística. Si estirar el chicle de la desgracia ajena es ético. Quizá si lo hiciera, se daría cuenta que el seguimiento que se hace de este tipo de casos sólo busca husmear en nuestro yo más morboso. También podría llegar a la conclusión de que no está bien entorpecer la actuación de jueces y policías opinando de lo que se desconoce. Incluso, podría llegar a reconocer que han sido los medios de comunicación los que han convertido al presunto asesino en una estrella del rock.

Quizá sea demasiado pedir. Quizá sea más fácil poner cara de indignación y ver cómo tu share crece y crece.