Los amiguetes

El otro día ponía a parir a Pereza en un asturiano de la Villa y Corte, ante un foro de amigos y colegas de las cosa esta del periodismo rock. Entonces dí con un argumento que me gustaría compartir con quien quiera que lea esta entrada. Hay una serie de músicos en este país que han cimentado su carrera profesional en el buen rollo con los plumillas. Normalmente, nacen del indie o de los aledaños del mainstream. Se caracterizan por hacer discos que buscan una tercera vía, ni comerciales, ni experimentales. No venden mucho y no venden poco. Cada vez que tocan en un sitio dan buena imagen y suelen llenar a la siguiente ocasión que dan un concierto allí. Se cuelan en las páginas de cultura de los periódicos porque son más accesibles que los Bisbal de turno y más interesantes para el gran público que unos, pongamos, Pony Bravo. Por lo tanto, se hacen con un hueco que les pemite sobrevivir durante mucho tiempo, a salvo incluso de crisis estacionarias o estructurales.

Y, encima, son (o se hacen) buenos tipos, amables con la prensa, a la que agasajan dándote sus móviles y tomándote una cerveza (o dos) con ellos. Son los "amiguetes".

Creo que el modelo se fundó con los Piratas, así que debemos convenir que Iván Ferreiro es su profeta. Para mí, el grupo de Vigo es lo mejor que ha dado esa especie, con uno de los más brillantes discos de la historia del pop español, aquel cuerpo raro dentro de la industria de nuestro país que se llamó "Relax" (2003). Detrás de los Piratas vienen los demás, muy inferiores a ellos.

A continuación, pongo una lista, no del todo exhaustiva, de grupos y solistas a los que podríamos llamar "amiguetes". Advierto que hay algunos que me gustan y otros que me resultan indiferentes y otros a los que odio, a quienes rotularé en rojo.

Piratas (Iván Ferreiro)
Amaral
Quique González
Deluxe
Pereza
Sidonie
Vetusta Morla
Russian Red

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