No me acordaba

Esta mañana me he dado cuenta. Antesdeayer se cumplieron 15 años de una tarde de domingo que iba a ser histórica, aunque nada parecía presagiarlo. Tenía previsto ver la carrera de F1, la tercera cita del Campeonato del Mundo, el GP de San Marino 1994, y después ir al Calderón a ver un Atleti-Athletic de Liga. Ayrton Senna estaba en la pole y tenía que ganar por narices, aún no había puntuado ese año.El ambiente en el circuito era horroroso. El viernes Barrichello había tenido un accidente muy fuerte, del que había salido ileso, aunque se le prohibió subirse al coche el domingo. El sábado Roland Ratzenberger se había matado en un birrioso Simtek en los Entrenamientos Oficiales. La última muerte en un fin de semana de F1 databa de 1982 cuando Riccardo Paletti había perecido en su Osella, que se había incendiado con el piloto atrapado dentro del “cock pit“. Fue en el GP de Canadá, pocos meses antes del de Bélgica, en el que había muerto el mítico Gilles Villeneuve. Ya era un GP, aquel el de San Marino ´94, teñido de negro.

La carerra reservaba otra sorpresa desagradable. Senna estrelló su Williams contra el muro del Tamburello y su vida se apagó poco después de la llegada de las asistencias. Tele 5 cortó para poner “Sensación de vivir“ y yo me fui al Manzanares a ver cómo goleaba el Atleti al Athletic. En 48 horas había vuelto la tragedia a la F1, la buena suerte se había acabado, como dijo Lauda. Muchos otros pilotos pudieron haberse dejado la vida durante los años que fueron del 82 al 94. Yo me acuerdo de dos bofetones brutales, el de Warwick y el de De Cesaris.

Mis dos grandes ídolos de adolescencia fueron Senna y Maradona. Y antesdeayer no me acordé de que hacía 15 años de que uno de ellos se había ido para siempre. Hoy, cacharreando por la red me he acordado y, además, he visto este vídeo, una de sus hazañas, una que no conocía.

Comentarios

David Plaza ha dicho que…
Yo también lo descubrí hace un par de días y, desde luego, dice mucho de él. Un gran homenaje, sí señor.
Anónimo ha dicho que…
el de martin donelly en jerez, fue también espeluznante.

1 abrazo!

Jacobo

Entradas populares