Miles


Estoy leyéndome la biografía de los Stooges escrita por Jaime Gonzalo. Está muy bien, aunque para mí no se puede comparar a “Adiós tristeza“ la mejor biografía rock escrita en español (por lo menos, que yo haya leído). Gonzalo la ha planteado al estilo de “Mátame. La historia oral del punk“. Es decir, se amontonan declaraciones de los protagonistas a lo largo del tiempo, cual si fuera un libro de historia escrito por Tucídides. Quizá debería haber menos palabras de Iggy Pop y más de Bowie o John Cale, pero gracias a esa sobre abundancia de declaraciones de la Iguana podemos trazar un perfil psicológico del personaje. Inocente hasta al extremo por un lado y, por el otro, una especie de manipulador con complejo de culpa. Otra cosa que no me gusta, y aquí reside la mayor diferencia con respecto a “Adiós tristeza“, es el estilo. Demasiado barrcoco, pisando terrenos del rococó, lo que me distancia un poco de esos textos que el autor, Jaime Gonzalo, intercala en medio de la batería de testimonios de Iggy e alrededores. 

El balance, no obstante, es positivo. Aún no lo he acabado, previsiblemente este fin de semana terminaré con él. Es una lectura muy recomendable, que se levanta muy por encima de esos libros de rastrillo que, habitualmente, componen la biblioteca rock escrita en español. 

Me gusta, sobre todo, lo bien reflejado que está el impacto de los primitivos Stooges, una banda de paletos marginales de Detroit comidos por el R&R. Constantemente se señala que, en la época, los MC5 son mucho mejor considerados que los Stooges. Y hoy, 40 años después, siguen sonando, con más vigencia aún, canciones de los Stooges como “Search and destroy“ o “I wanna be your dog“, mientras que los MC5 no son más que una referencia reservada sólo para iniciados. Leídas ahora, determinadas críticas de los dos primeros discos de los Stooges producen una sensación rara. En el NME fueron largamente despreciados, no se entendió ese sonido, esa actitud, todo ello prólogo del punk. No es fácil detectar una revolución cuando está empezando. Todo esto me ha hecho pensar en El Guincho. Su disco, el celebrado “Alegranza“, me parece una mierda pinchada en un palo. ¿Me estará pasando lo mismo a mí con El Guincho que lo que le pasó al redactor del NME que puso a caer de un burro el “Fun house“ de los Stooges?

No sé, la base de seguidores de los Stooges se empezó a formar con seres marginales (es decir, personas de verdad) y no de periodistas trendy. 

Otra de las cosas que me ha dado esta biografía escrita por Jaime Gonzalo es una certeza. O mejor dicho, la confirmación de una certeza.

Siempre que me preguntan, digo que mi músico favorito es Miles Davis. Al parecer, los Stooges dieron un concierto en Nueva York en 1971 al que asistió toda la intelligentsia de la escena musical de la Gran Manzana. Entre los que fueron a ese bolo se encontraba un tal Miles Davis, que en ese momento estaba cambiándole la cara al jazz, por enésima vez, electrificando, roquificando, su banda. Según se consigna en el libro de Gonzalo, a Miles le encantaron los Stooges, lo que no deja de ser de una coherencia extraordinaria. Él estaba capacitado como ninguno para reconocer el inicio de una revuelta, dado que había sido protagonista, o testigo privilegiado, de unas cuantas.

¿Qué pensaría Miles de El Guincho?


Comentarios

djflow ha dicho que…
¡Jajajajaj! A mí también me apesta el disco de El Guincho, pero sobre todo por lo aburridíiiiiiisimo que es. Y en directo no mejora, me parece un verbena chusca para modernos. Lo que pasa es que es el típico disco que a los yanquis moderniquis les parece exótico y como encima sale en pleno rollo Vampire Weekend y similares pues como que pega con la moda. Aún así, quizá en 20 años sea una puta obra maestra... pero mira que lo dudo. Los Stooges son pura carne (y sangre) y esto es una cosita tan light que no se sostiene. No sé, quizá me hago mayor... aunque siempre digo que la música (como todo) hay que ponerla en perspectiva. Así que dentro de 20 años lo volveremos a escuchar... ¡Antes no, por Dios!
Miguel Á. Bargueño ha dicho que…
Gracias!
djflow ha dicho que…
¡AFROINDI! ¡Me parto el culo! Los del Rockdelux ya tienen un nombre para Vampire Weekend, Foals y demás rollito "indi africano" (incluido El Gunincho, supongo) ¡Por Dios! ¡Viva el "Graceland" de Paul Simon!

Sí, perdón, esto no tiene relación directa con el post. Lo siento...

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