Oportunidad perdida

Me puedo considerar un experto en perder oportunidades. Ya desde chico desarrollé un sentido especial para no aprovechar a mi favor las circunstancias favorables que el azar me ponía delante de las narices. Creo que esto ocurría por una mezcla de incredulidad, "esto no puede estar pasando, es demasiado fácil", e inhabilidad hereditaria.

Nunca dejaré de ser un especialista en este difícil arte, está claro. Con el tiempo he aprendido a no torturarme y a, de vez en cuando, acertar y no dejar pasar alguna ocasión.

Cuando veo que los demás se meten en mi especialidad, entro en un estado curioso. Observar cómo otra persona deja pasar una alineación de planetas propicia para él me produce dos sentimientos encontrados. Uno es la alegría por no ser yo. El otro, cierta sensación de superioridad, por haber pasado trances similares antes.

En cada oportunidad perdida hay algo que aprender, dicen. Lo único que es seguro es que habrá más oportunidades, distintas, quizá mejores. Y, de nuevo, volveremos a perderlas.

Es la vida, no hay que darle muchas vueltas.

Comentarios

N.Poe ha dicho que…
No creo en las oportunidades perdidas. Básicamente porque no se pierden; si no las coges tú lo hará otro. De todas maneras se habla mucho de "oportunidades perdidas" y no se mencionan las que sí se aprovechan. Y las que dejas escapar... es porque no son tan buenas como parecen.

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