La corriente principal

Devo tienen razón, estamos involucionando como especie. Lo puedo resumir de la siguiente manera. Nadie tiene ni puta idea de nada, como siempre ha ocurrido. Hoy, en cambio, cualquier semi analfabeto se cree que lo sabe todo. De ahí que el Presidente de los Estados Unidos de América no sea precisamente un intelectual, por poner un ejemplo. Cualquier idiota se cree capaz de ver las contradicciones en la teorías de, digamos, un Marx o un Darwin o un Einstein. Simplemente, repite una consigna o agita una bandera y ya está. Se aprovecha de la corriente principal de la sociedad, la que reduce todo, la que sólo se fija en lo accesorio. Así, hay quien intenta, con cuatro nociones mal entendidas, enmendarle la plana al Socialismo Científico, o a las teorías de la Evolución o de la Relatividad. Es la técnica de Pío Moa o de César Vidal.

No se trata de decir la verdad, sino de querer decir la verdad. Y de variar de tesis si hacemos un estudio profundo que nos haga cambiar de opinión. Eso es lo que me gusta de la "verdad científica", siempre está dispuesta a ser modificada. No se exige fe ciega.

A menudo la corriente principal es inexacta solo porque es incompleta. "El Socialismo es una utopía muy bonita que no se puede aplicar". Hombre, decir eso es quedarse un poco corto. ¿No se puede aplicar? ¿Y el mercado autorregulado que propugna el Capitalismo es una opción realista? Ya hemos visto que no. Si el pensamiento de Adam Smith se pudo adaptar, también se puede hacer lo mismo con el de Marx. Sobre todo porque el Socialismo es una teoría filosófica completa y, por lo tanto, tiene más resortes para resultar compatible con distintas situaciones espacio temporales.

Otras veces, la corriente principal está en contradicción directa con la realidad. Casi todos en el programa se creen que por traernos a un Alejandro Sanz o un Bisbal vamos a hacer un 20% de share. Es el producto de pensar que lo comercial siempre reparte dividendos. "Si llena el Vicente Calderón, ¿por qué no vamos a arrasar nosotros si toca en nuestro plató?". Muy fácil. En el Vicente Calderón cabrán, y exagero mogollón, 100.000 personas. No todos los que vayan a un concierto de Alejandro Sanz van a cambiar su horario, su rutina, por verle por la tele. Además, Alejandro Sanz tocará una vez cada 5 años en el Calderón. ¿Cuántas veces sale al mes por la tele, ya sea en forma de clip, de play back o de entrevista? ¿Y por la radio?. O sea, que seguro que muchos menos de esos 100.000 van a ver el programa. Seamos generosos y digamos que, bueno vale, lo verán 80.000 personas. De esos, habrá muchos que iban a ver el programa aunque no estuviera Alejandro. Seguro que son más, pero los dejaremos solo en unos 10.000. Ya nos hemos quedado en 70.000. El programa lo ven unas 300.000 personas, como mínimo. Seguro que un 10%, tirando por lo bajo, no verá el programa porque viene el madrileño de Moratalaz/Cádiz/Miami. O sea, 30.000. Hagamos un último cálculo y restemos 70.000-30.000. Nos sale 40.000, el número aproximado de gente que Alejandro Sanz aportará a la audiencia del programa. Es decir, pasaríamos de 300.000 a 340.000. Y de 1,9 de share pasaríamos a 2,2 o similar. Siendo optimistas, ojo.

Conclusión: Lo comercial no siempre paga dividendos.
Conclusión 2: La corriente principal no siempre te lleva al mar.


Comentarios

Kankoat ha dicho que…
La corriente principal, en España, te lleva a un pantano cerrado por una presa.
Vencido ha dicho que…
Correcto total.