miércoles, 30 de abril de 2008

Estoy mutando

Sí, estoy mutando. Es cierto, no tiene sentido negarlo. Tras años enganchado al café, me estoy quitando. En los últimos 6 días sólo me he tomado 2 cafés. Hoy, por ejemplo, ni me he acercado a una taza. En su lugar me he tomado un té verde y, contra todo pronóstico, me ha sentado bien. Incluso he manifestado oficialmente que "me voy a pasar al té".

¿Va en serio? ¿Es sólo una nueva manifestación de mi proverbial extravagancia?

La verdad, no me veo como el típico bebedor de té, amante de los gatos y de la decoración de interiores. Tampoco estoy torciendo mi rumbo del café al té porque me lo ha dicho el médico. Por lo tanto, descartadas las razones estéticas y médicas sólo queda... mi proverbial extravagancia.

Creo que me voy a tomar un buen y cancerígeno café de máquina.


...y luego, a poner un huevo.


lunes, 28 de abril de 2008

Reiniciar

Tengo barba de varias semanas. La ropa está sin planchar. Ayer me acosté a las 4 de la mañana. He estado todo el fin de semana trabajando en la revista. A las 10 ya estaba en mi puesto de trabajo. Las chicas, sólo hay chicas en este programa, dicen que voy como un zombie.

Mientras me duchaba he tenido una sensación extraña. Noté que una parte de mi vida se aplazaba, la revista, y otra se reiniciaba después de haber estado en suspenso desde el viernes por la noche. ¿Significa eso que mis circuitos están revitalizados, como ocurriría con un PC?

Pensemos que sí. ¿Por qué no?



Pues hoy yo me apagaría, en lugar de reiniciarme.



viernes, 25 de abril de 2008

¿Por qué soy del Atleti?

Lejos de mi intención cosechar adhesiones o simpatías con esta entrada. Tampoco quiero que nadie se haga del Atleti, ni que nadie deje de serlo. Sería sorprendente que causara alguna reacción. De hacerlo, yo la daría por buena, sea la que sea. Mi único objetivo es conectar aspectos de mi personalidad con las razones por las cuales soy hincha del Atleti. Tiendo a pensar que hay relación, veremos si soy capaz de explicarme.

En primer lugar, a mí me gusta el fútbol. No es imprescindible que te guste el fútbol para ser del Atleti. Sólo es que ayuda bastante. De lo contrario, ¿quién podría seguir al Atleti? Otros muchos equipos, obligados a ganar por distintas razones, no demandan en absoluto que disfrutes del deporte rey. Lo único que es necesario es que te embriagues, poco o mucho, con la suave música de la victoria. Llegado a este punto, quizá debería explicar qué significa para mí la afirmación de que me gusta el fútbol. Algunos de los jugadores que han militado en mi equipo, y a los que he visto por la tele o en el campo, que considero buenos o grandes peloteros son: Landáburu, Marina, HS, Dirceu, Alemao, Donato, López Ufarte, Futre, Manolo, Vizcaíno, BS, Dobrowolski, Caminero, Kiko, Juninho, Vieri, Valerón, Torres, Agüero y Forlán. De mi gusto son los jugadores de clase, por los que siento debilidad y a los que me gusta exigir que arriesguen, aunque se equivoquen. Me molesta profundamente que al tuercebotas de turno se le ovacione por una carrera sin sentido y se le perdone que la pegue siempre con la uña. Prefiero ver a Caminero salir de la cueva tirando un amague y con la bola cosida al pie que mil "ruletas" de aquel calvo que terminó su carrera expulsado en la final del Mundial. Prefiero un control orientado de Maradona, aparentemente intrascendente, que un pepinazo a voleo de esos espectaculares con los que se cierran los telediarios.

Me encanta lo extravagante. Dar un rodeo en lugar de ir directamente al grano. Me imagino que para ser del Atleti te tienen que ir esas cosas. Sobre todo, hay que sentir un leve desprecio hacia lo previsible. Da lo mismo que lo previsible sea algo bueno o malo, lo inaceptable es que sea previsible. Otros equipos tienen esa exigencia, el Atleti, por lo que sea, no. Como hay mucha gente que malinterpreta esta característica, en la actualidad parece que el aficionado sólo espera del Atleti decepciones, porque hacen la equivalencia entre fiasco y extravagancia. He aquí la clave de la decadencia atlética actual.

No me atrae sufrir. A los del Atleti nos llaman "sufridores" y no podría estar más en desacuerdo. Otros equipos sufren más porque su razón de ser sólo es la victoria. Cuando no la consiguen, y si puede ser humillando a los rivales, se llevan disgustos. Entonces sufren. Mucho más que cuando nosotros bajamos a segunda. Paradójicamente, esos que padecen el rigor de no cumplir sus irreales expectativas, niegan la existencia misma del dolor. Para ser del Atleti no hay que tener miedo de pasarlo mal. El sufrimiento forma parte de la vida. Queramos o no, lo experimentamos con cierta frecuencia. Existe. No hay que recrearse en él. Tampoco hay que huirle. Llega, pasa por encima de nosotros, deja su poso y se va. Esa es la vida.

jueves, 24 de abril de 2008

Moda es lo que se pasa de moda

La frase con la que titulo esta entrada se la escuché a Joaquín Luqui. Grabábamos un programa para 40tv allá por 2003 y alguien, en tono de broma, le recriminó que su manera de vestir estaba pasada de moda. Y él respondió, con rapidez y sin acritud: "La moda es lo que se pasa de moda".

Esta mañana leía yo el periódico cuando me encontré con la opinión de un lector. Este buen hombre decía que el comunismo "pasó de moda" y que, por eso, "la sociedad le seguirá dando la espalda a IU". (Ahora resulta que un millón de votos es darle la espalda a IU). ¿Qué está de moda en nuestros días? ¿El liberalismo intervencionista (sic)?

"Hace unas semanas, renegando de su fe absoluta en el mercado, el Gobierno británico se vio obligado a nacionalizar el banco Northern Rock. Y en muchos países de sesgo neoliberal, donde no se ha cesado de repetir el sagrado mandamiento neocon según el cual "aún hay demasiado intervencionismo del Estado", hemos asistido a una multiplicación de intervenciones estatales: paquetes de medidas fiscales, reducción de tipos de interés, inyecciones de liquidez, y hasta nacionalizaciones. Medidas ruidosamente aprobadas ahora por los críticos de antaño. Y todas ellas -suprema inmoralidad- financiadas por los contribuyentes.

De nuevo se socializan hoy o se mutualizan las pérdidas, mientras ayer se privatizaban las ganancias y los beneficios. Y una vez más queda demostrado que el mercado, por sí solo, es incapaz de autorregularse. ¿Qué espera el Estado para poner límites por fin a este capitalismo de pánico?"

Ignacio Ramonet - "Capitalismo de pánico" (Publicado en Le Monde Diplomatique Nº 150, abril 2008)

Sí, parece que esta suerte de liberalismo intervencionista es lo que está de moda. Si no fuera porque este patrón se va repitiendo desde el siglo XVIII, parecería que estamos ante el último grito de las Ciencias (sic) Económicas. Nunca se pasará de moda que las grandes crisis se resuelvan gracias a la intervención del Estado en la vida económica.

Mmm...eso me suena a...¿comunismo? ¿No era que se había pasado de moda?
Será que nunca lo estuvo, como el liberalismo intervencionista (sic).

miércoles, 23 de abril de 2008

Finales felices (el chico se tiene que ir con la chica)

No vivimos en la Era de Acuario, como creen algunos. Estamos en la Edad del Cinismo. Porque tenemos miedo de mostrar que nuestras emociones son vulgares y que las han sentido muchos antes de nosotros. Nos refugiamos en el cinismo para huir de la vulgaridad. O por lo menos, eso es lo que creemos.

Fran Healey es el cantante de Travis, una banda escocesa cuya "Why does it always rain on me?" es, para mí, una de las canciones más bonitas (lo que se dice bonitas) de los 90. En una entrevista más o menos reciente Healey reivindicaba la inocencia de escribir canciones usando el manido "I love you". Argumentaba que si lo que quieres decir es "I love you", pues dilo y en paz. No hace falta que sepultes un sentimiento sencillo y real entre toneladas de cinismo.

Llevo varios días queriendo redactar la típica entrada de autoayuda. Poner cosas muy manoseadas y cursis como "hay que seguir respirando", "sólo quiero caminar" o "presiento felicidad". Como me da vergüenza, me propuse escribir algo críptico y aparentemente sofisticado con las claves suficientes para que el lector interpretara esas mismas cosas manoseadas y cursis. Hubiera podido hacerlo fácilmente. Me pareció mejor idea enmarañar todo el texto y poner al final una frase sincera y vulgar, en la esperanza de que el contexto la hiciera parecer más interesante. Tampoco hubiera supuesto un esfuerzo sobrehumano para mí.

La solución seguía sin ser satisfactoria. Pasaban los días y no escribía nada. Ni siquiera lo intentaba.

Sigo sin saber cómo escribir esa entrada. No estoy seguro de que sea la que estoy escribiendo ahora mismo. Y tampoco estoy seguro de si alguna vez podré decirme a mí mismo lo que dijo Fran Healy en aquella entrevista.

lunes, 21 de abril de 2008

Espejito, espejito

Una discusión entre dos popes de la derecha mediática, FJL y LH, escuchada esta mañana en la radio me ha hecho reflexionar acerca del estado de salud del periodismo actual. La conversación no tuvo ningún vuelo intelectual, ni ningún contenido deontológico. Se limitaron a debatir sobre la crisis de liderazgo del PP como si fueran militantes del partido. Uno, FJL, decía que "Mariano me ha engañado" y que "más de lo que he hecho yo en estos 4 años no voy a hacer ya". El otro, LH, pedía que en el programa estuvieran todas las voces del PP, cuando en ese espacio no están todas las voces del espectro político. Y eso es democracia para ellos.

¿Qué pasa en una profesión con semejante nivel de mediocridad?

A nadie le escapa el paupérrimo papel que está interpretando el llamado Cuarto Poder en España (y en el mundo). Tengo muy escuchado en los últimos tiempos aquello de que los "periolistos" son lo peor, que no se puede uno fiar de ellos, que están al dictado de intereses políticos y/o económicos. Yo mismo, desde las cloacas del periodismo, me veo traduciendo la verdad para que sea digerible.

La prensa, la radio, la tele, Internet, son sólo el reflejo de la sociedad. ¿Que el debate ideológico en un partido es sólo nominal? Lo muestra el periodismo. ¿Que no nos gusta enfrentarnos a la realidad? Sacamos sucesos en los telediarios. ¿Que a la gente no le gusta la música? Pinchamos a El Canto del Loco.

Los periodistas somos la hez de nuestro tiempo. Nuestro tiempo es una hez inmunda.



Esta peli explica mejor
lo que yo he querido decir
en esta entrada.




jueves, 17 de abril de 2008

Resacón

Diálogo en mi cabeza. Justo después de levantarme esta mañana, con mucho esfuerzo y sacrificio.

Mi cuerpo: Me siento fatal.
Mi cerebro: Pues ayer no bebimos tanto.
Mi cuerpo: ¿Y si no vamos a currar?
Mi cerebro: No seas exagerado, que tampoco es para tanto.
Mi cuerpo: Tengo que poner un huevo.
Mi cerebro: Vale, pero antes tómate un vaso de agua y una aspirina.
Mi cuerpo: No va a hacer falta.
Mi cerebro: Definitivamente, los cócteles de champán del Köln son veneno puro.
Mi cuerpo: Saben de la hostia. Otra cosa es la resaca que traen de regalito.
Mi cerebro: ¡Un momento! ¿No nos dio Juanito un brebaje supermisterioso al final?
Mi cuerpo: ¡Claro! Por eso nos encontramos tan mal.
Mi cerebro: ¡Uf!, los cócteles no han tenido nada que ver. Podemos seguir consumiéndolos sin ningún tipo de prevención.



Los cócteles de Juanito
están mucho más ricos.



miércoles, 16 de abril de 2008

De reclinatorio (IV). "Juno"

Era imposible que no me gustara esta película. Mucho antes de ir a verla ya sabía que sería así. Lo más sorprendente del caso es que ha logrado un consenso muy amplio. Todas las personas que la han visto han flipado. O sea, "Juno" es una cinta para casi todos los públicos. Para el exigente y para el consumidor de películas masivas. Para el de gustos extravagantes y para el de gustos clásicos. Para el que se cree que sabe de cine y para el que sabe de verdad.

¿Qué le ha gustado a todo el mundo?

- Los diálogos. Más que el guión, a la gente le han hecho gracia las réplicas de Juno.

- El final feliz. Contenta a todo al mundo. Ningún protagonista se queda sin premio. Ni el treintañero que se niega a crecer, ni la treintañera con las ideas claras, ni el noviete de Juno, ni Juno.

- Un intangible, la historia. Aunque no sabemos qué nos gusta exactamente de la historia, sabemos que nos gusta.

¿Qué me ha gustado a mí?

- Ellen Paige, la que hace de Juno.

- Allison Janney, la que hace de madrastra de Juno. También interpretó a CJ, mi personaje favorito de "El ala oeste de la Casa Blanca".

- El final feliz.

- La banda sonora. ¿Cómo he podido vivir sin "Anything but you" de los Moldy Peaches? Porque tenía que comprenderla viendo "Juno".

- La historia. Sobre todo el tono. Es una comedia cuya trama podría ser la de un "Estrenos TV" perfectamente. Podría ser una de esas mierdas "basadas en hechos reales" que me tragaba en mis años de facultad para no abrir un libro. Es una comedia divertida, nada banal, y muy poco aleccionadora.

- Los títulos de crédito del principio.

- Joder, me gusta TODO. Por las razones que se me ocurren y por las que no se me ocurren.



A fookin' classic, man.

lunes, 14 de abril de 2008

De reclinatorio (III). "Luna de Avellaneda"

Recupero mis "De reclinatorio", que son textos en los que ensalzo mis películas favoritas. Advierto que suspendo mi juicio crítico, nadie debe esperar ni un gramo de objetividad en las siguientes líneas.

Si hay una película que no me canso de ver es "Luna de Avellaneda" (2004, Juan José Campanella). Cada vez que la empiezo a ver no me muevo ni un milímetro del sillón. Eso es porque apela a cosas que son muy importantes para mí.

En primer lugar, retrata con mucho acierto el deterioro de la sociedad argentina. Y es capaz de ver belleza, cruel eso sí, en eso. Esa fiesta inicial en la que vemos la felicidad, la opulencia, de las clases medias porteñas contrasta con las penalidades que pasa en la actualidad el "Luna de Avellaneda" para pagar una deuda no demasiado exagerada.

También vemos cantos descreídos a la amistad y al amor. La historia entre el borracho y la bailarina es, por momentos, demasiado teatral y, por momentos, demasiado real. Pero a mí me emociona, especialmente la sencilla escena del columpio. Tres cuartos de lo mismo podemos afirmar de la relación que mantiene el protagonista con su mujer después de 20 años de casados.

Por encima de todo, lo que más me gusta es la escena de la asamblea. Muchas veces me he visto yo en situaciones parecidas y muchas veces me ha vencido, sólo transitoriamente, el pragmatismo. Igual que ocurre en la película y por parecido margen, sólo un puñado casi insignificante de votos.

Me gusta porque está hecha casi a mi medida. Puede que sean mejores muchas otras. No, seguro que son mejores. Pocas hay, en serio lo digo, que me interesen más que ésta.




Al final, el chico se va con la chica.

¡Feliz día de la República!

Hoy es 14 de abril, 77º aniversario de la proclamación de la II República. No es ningún secreto para nadie que me conozca el que yo me considere republicano. Que, a pesar de los graves errores cometidos por los republicanos, entiendo que ese periodo fue la gran oportunidad perdida de España para ingresar en la modernidad. En lugar de eso, tuvimos de jefón durante casi 40 años a un militar astuto e ignorante que ahondó aún más en la acusada dualidad del carácter hispánico.

Muchos de los problemas que se quisieron resolver entonces siguen vigentes todavía. La separación Iglesia-Estado, por ejemplo. O el derecho a una educación pública y gratuita de calidad. O la integración de las distintas nacionalidades dentro del Estado español, algo que en el 36 era mucho más fácil y menos enquistado que en 2008. O fortalecer a la sociedad civil frente al poder económico.

Por encima de todo, la II República fue un cambio de clima. Frente al inmovilismo decimonónico, al culto a la falsa tradición, 1931-1936 fue una etapa de optimismo, de creer que todo era posible. Un tiempo en el que Federico García Lorca recorría España con su Barraca. Un tiempo en el que Salvador de Madariaga era uno de los diplomáticos de mayor prestigio.

Lamentablemente, también fue un tiempo de puños y pistolas. Los extremismos fueron demasiado extremistas y, al final, ganó el más extremo.

Por cierto, la bandera republicana no es anticonstitucional. ¿Cómo va a serlo si la Constitución de 1931 es la mayor fuente de inspiración de la vigente en la actualidad, la de 1978?

domingo, 13 de abril de 2008

Escritura automática

El 90% de las entradas de esta humilde bitácora han sido redactadas usando muchos de los preceptos de la escritura automática. Son textos muy poco pensados y algo corregidos una vez finalizados. A menudo tardo más en encontrar la foto que en escribir, operación en la que, en el peor de los casos, no demoro más de 10 minutos. Así que lo que voy a hacer ahora no es un experimento demasiado arriesgado. Lo que viene en el siguiente párrafo será lo primero que me venga a la cabeza. No habrá filtro de ningún tipo. Sólo corregiré los errores tipográficos.

¿Publicaré de verdad esta entrada? Porque si es así me pondré colorado. No, ni de coña, no voy a escribir lo que pienso. Bueno, antes de pensar lo que no voy a poner, pensaré que eso primero que pienso no es presentable. Y por eso no lo pongo. Me imagino que todo se reduce a que no me fío de mí mismo. Aquí tendría que poner que tendría que trabajar en fiarme más de mí mismo. No lo voy a hacer. Me gusta no fiarme de nada ni de nadie. Ni siquiera de mí mismo. Ummm, al final va a resultar que me gusto más de lo que la gente cree.

jueves, 10 de abril de 2008

Truco para desenmascarar a los mediocres

Se les ve a la legua. Dicen lugares comunes, hacen banalidades, se creen la hostia. Es muy malo toparse con un mediocre, es peor que toparse con un hijo de puta. O con un idiota. Interactuar con la mediocridad nos lleva a ser un poco mediocres nosotros mismos. Hay que jugar según sus reglas o no jugar. Cuando detectamos al mediocre, por lo tanto, hay que mirar a otro lado y seguir tu camino.

Es muy útil para poder escapar de una situación así detectar al mediocre lo antes posible. Yo he dado con un truco infalible. El mediocre es el que se agarra al detalle, a lo nimio, porque es incapaz de ver el esquema general. Y si le cambian el detalle, aunque el plano general no se resienta en absoluto, se raya. Es algo muy de jefes. Por ejemplo, un mediocre se fija en si el director de orquesta lleva o no calcetines blancos. Cuando no los lleva, aunque haya hecho la mejor versión de la novena de don Luis de la historia, se raya.

Pensadlo, hay muchos que son así.

miércoles, 9 de abril de 2008

Apresurado catálogo de canciones asociadas a recuerdos neutros

A todos nos pasa algo como lo que voy a consignar. Identificamos melodías con periodos de tiempo determinados. Esta mañana he escuchado "Blame it on the boogie" y me he acordado de Benicassim 2000. Aquí va una lista elaborada casi con lo primero que me ha venido a la cabeza.

1. "Blame it on the boogie" - Jackson Five. Benicassim 2000

2. "Wonderful tonight" - Eric Clapton. 1990, el primer año de la facultad.

3. "The jack" - AC/DC. Invierno 1985

4. "Diferentes" - Ellos. Verano 2001 (Toda mi etapa en 40tv por extensión)

5. "Do ya think I'm sexy" - Rod Stewart. Mi infancia 1

6. "Entre dos aguas" - Paco de Lucía. Mi infancia 2

7. "Let it be" - The Beatles . El primer recuerdo de mi vida, un parque en Buenos Aires.

8. "Time after time" - Miles Davis. El programa de Radio Vallekas

9. "Video killed the radio star" - The Buggles. Una feria a principios de los 80.

10. "Big day coming" - Yo La Tengo. 1993/94


Faltan muchas canciones y muchos momentos neutros. ¿Continuará?

Battiato

Siempre había considerado a Franco Battiato como un músico afecto a los progresespañolesmadrileñosviejosprematurosdelos80. Y, por lo tanto, lo había despreciado con todas mis fuerzas.

Por primera vez en mi vida me siento totalmente desamparado. A mis 38 años estoy aprendiendo, con muchas dificultades, a no ser dependiente de nada ni de nadie. No me siento orgulloso de estar consiguiéndolo. Tengo que hacerlo, es lo que toca y punto. Hace unos meses, encontré una clave muy útil para completar este proceso de aprendizaje. Me la dio esta canción de Franco Battiato. Se podría resumir todo con la siguiente sentencia, que yo deduzco del temazo del italiano:

"Cuando todo a tu alrededor cambie, busca algo que no lo haga, o que, por lo menos, parezca que no lo haga".

Sí, Battiato es un genio.


Un centro de gravedad ¿permanente?




lunes, 7 de abril de 2008

Hace frío

Esta es una segunda parte, o si nos ponemos cursis un spin-off, de la penúltima entrada de esta humilde bitácora intitulada "Mis 10 momentos más bochornosos".

Eso de escribir mis 10 momentos más bochornosos fue una idea que se me ocurrió una noche de copas, que es un momento en el que se suele estar bastante inspirado. La idea original era enumerar, y comentar, los 10 momentos más bochornosos de dos de mis amigos, cuyas vidas son muy divertidas. O más bien patéticas. Incluso, ¿por qué no decirlo?, grotescas. Hubiera resultado ser una entrada mucho más atractiva. El único problema es que me hubieran retirado el saludo. (Un momento, ¿de verdad eso hubiera sido un problema?).

Otro amigo me comentó que él estuvo tentado de escribir sus 10 momentos más bochornosos. Al parecer, se le ocurrieron muchos. Todos palidecían, sin embargo, frente a uno que me ha contado varias veces y que me gusta tanto que me hubiera gustado vivir en primera persona. Con su permiso, y espero que su entusiasmo, lo voy a contar aquí y ahora.

Mi amigo, al que llamaremos Ricardo por aquello de preservar su intimidad, acababa de dejarlo con su novia de toda la vida. Unos días después fue invitado a una fiesta en una masía, en pleno corazón de la campiña catalana. Ricardo fue solo, sin acompañante. Se lo pasó muy bien, bebió, comió y se sobrecogió con el espectáculo natural que se le presentaba a sus ojos. Estaba feliz, pleno. No tenía ninguna inquietud. El campanario del pueblo más cercano tocó las seis de la mañana, la temperatura era agradable. Todos se habían ido a dormir. Bueno, todos menos una chica a la que Ricardo no recordaba haber visto en toda la noche. La chavala, de pronto, le espetó:

- Hace frío.

Y Ricardo contestó:

- No, se está bien.

Ella no se mostró de acuerdo:

- Hace frío.

Ricardo siguió en lo suyo:

- Que no, coño, que hace un poco de fresco pero se está de puta madre.

Fuera de sí, la chavala se puso terminante:

- Déjate de tonterías, vamos p'adentro, que tú y yo vamos a hacer "guarreridas españolas".

Al día siguiente, el dueño de la casa se lo explicó todo:

- Vamos a ver, Ricardito, no es que tengas que ser premio Nobel para darte cuenta de que esta chica estuvo TODA LA NOCHE tirándote los tejos.

Así que, mi amigo y yo cada vez que tenemos que resumir una situación en la que uno de los protagonistas no se entera de nada utilizamos la expresión de la chica. O sea, decimos que "hace frío".

A mí me "hace frío" tantas veces que ya he perdido la cuenta.



Yo creo a mí me "hace frío" siempre.



viernes, 4 de abril de 2008

Un ser humano

Sí. Como dice la publicidad, el ser humano es extraordinario. Es capaz de lo mejor y de lo peor. Al mismo tiempo y en la misma acción. Cuando pretendemos acercarlo a la divinidad lo alejamos de su mejor parte. Lo mandamos al Más Allá, cuando donde se expresa mejor es en el Más Acá.

Hoy es 4 de abril de 2008. Se cumplen 40 años del asesinato del reverendo Martin Luther King, Jr. Fue tiroteado en la terraza del Hotel Lorraine en Memphis, Tennesse, USA. Poco tiempo después, el 6 de junio, caía asesinado, también, Bobby Kennedy. De esta manera, se cerraba un lustro trágico. Los dos hermanos Kennedy, Malcolm X y Martin Luther King desaparecieron violentamente, lo que cortó de raíz el movimiento reformista que empezaba a surgir dentro de la sociedad civil americana. No quiero caer en la conspiranoia, pero es muy significativo el hecho de que a King lo matan cuando su discurso se radicaliza, hacia 1967. Se opone a la guerra de Vietnam y supera su reivindicación de los derechos civiles para los afroamericanos para dar un paso más allá. Propone arreglar las desigualdades sociales y empieza a pensar en una gran alianza que no sólo incluiría a los negros, sino también a los blancos pobres y a las mujeres.

MLK fue un gran ser humano. Sus virtudes lo hacían valioso, sus vicios (era un mujeriego y un alcohólico) lo hacían un ser humano. Lo hacían creíble.

Este es el famoso discurso del "I have a dream" en vídeo. Y aquí está el texto. A mí me parece que ese concepto que aquí expone King de que la libertad ajena completa la propia es bastante interesante.

jueves, 3 de abril de 2008

Nariz tomada

¿Estoy resfriado? Noooo.

¿Tengo fiebre? Noooo.

¿Acatarrado? Noooo.

Mi nariz está tomada por los mocos, me duele un poco la cabeza y tengo sensación térmica. Me temo que hoy es el primer día de la alergia '2008.



Una instantánea infernal. ¡Quiero drogas!