Lo accesorio por lo sustancial

Por mis dos trabajos tengo que leer mucha prensa británica. Puedo afirmar sin temor a equivocarme que en la Pérfida Albión el periodismo está en horas bajas. Participa de los mismos defectos que padecemos en España, quizá amplificados gracias a esa nostalgia por el imperio perdido que se traduce en una arrogancia provinciana bastante cómica. He podido comprobar recientemente la veracidad de estas afirmaciones a propósito de los insultos al piloto afrobritánico de F1 Lewis Hamilton en el Circuit de Catalunya. Los periódicos británicos lo sacaron en portada, como si fuera un tema importante, y se permitieron sacar conclusiones de carácter general acerca del racismo en España. Incluso, la web más importante del mundo del motor, www.autosport.com, tuvo los santos cojones de hacer un informe riguroso (sic) sobre el racismo y el deporte español. Sí, volvieron a sacar las declaraciones fuera de contexto de Luis Aragonés y las conectaron con los cuatro chalados que hicieron escarnio de Hamilton el otro día. Para rematar la jugada, metieron unas palabras de Esteban Ibarra, un tipo que viene de la Radio Libre y que se dedica a promover manifestaciones contra el racismo y/o el terrorismo. ¿Para qué vamos a hablar con un sociólogo cuando una parte interesada nos puede decir lo que queremos escribir? No obstante, Ibarra sólo alertaba contra el aumento de actitudes racistas y nuestros fenomenales compañeros de www.autosport.com se encargaron de elevarlo al cubo.

Mi opinión sobre esos incidentes es que unos macarritas quisieron ser graciosos y, quizá, no lo fueron tanto. ¿Son racistas? No, sólo son políticamente incorrectos. Es mejor que no lo hubieran hecho, pero no se pueden hacer abstracciones sólo con eso.

Para el que esto escribe es más grave la propuesta electoral del PP sobre inmigración. Obligar a firmar a los inmigrantes un contrato para que se atengan a la cultura española es cuestionable, desde el punto de vista político y constitucional, y poco práctico. No se va a conseguir integrar a nadie de esta manera. Y, además, denota una mentalidad que tiende al racismo. De alguna manera, se está diciendo "vale, que vengan, les pagamos la mitad que a un español, pero nada de escuchar salsa en casa. Que lean el Marca y que se hagan del Madri$. Molan menos que nosotros. Y cuando curren en un bar que tiren las cañas como Dios manda, coño. Que parezca que son españoles".

Me hubiera gustado ver en portada de los periódicos británicos una foto de Rajoy y un titular del tipo "En España, el jefe de la oposición propone medidas revolucionarias sobre inmigración". Y a continuación desglosar las ideas del PP.

Creo que es más importante que en España un candidato a Presidente del Gobierno tenga este tipo de actitudes que un deportista millonario se deprima porque le han llamado "negro". Sin embargo, es más fácil tomar lo accesorio por lo sustancial. Con vociferarlo en un pub inglés o un bar español es suficiente. No hace falta pensar.

Comentarios

Klitos ha dicho que…
¿Afrobritánico? ¿Tú y yo somos hispanocaucásicos o caucásicohispanos? Resuélveme estas dudas políticamente correctas...
Vencido ha dicho que…
Lo de afrobritánico es una coñita, obviamente

Nosotros somos hispanolduvayenses. (Parece ser que la cuna de la Humanidad es la Garganta del Olduvai, en Tanzania. De ahí somos todos)