Conversación con el hombre del espejo

No me acostumbro a vivir sin certezas. Todo en mi vida son incógnitas. Estoy en un momento muy extraño. En el aspecto laboral hay bastantes oportunidades de crecer como profesional, casi las mismas que tengo de descender a los infiernos. O pego un salto para arriba o me convierto en el típico periodista resentido que nunca llegó a nada y que se permite el lujo de decir que todo es una mierda menos él.

Hoy, en la comida, hemos hablado de ligones y de ridículos. En un momento determinado, alguien ha dicho de mí, con total impunidad, que "estoy retirado". Es algo que yo digo con una cierta frecuencia. Sin embargo, al oirlo en boca de otra persona me ha causado una sensación extraña. Primero, he querido rebelarme, no me he reconocido en esas palabras. Luego, al proclamar (mintiendo como un perro) que estoy "hibernando" he arrojado sombras a la realidad. Ni estoy retirado, ni estoy hibernando. Estoy un poco a la espera y un poco acojonado. O pego un salto para arriba o me convierto en el típico solterón al que nadie hizo caso y que se permite el lujo de decir que todas las mujeres son unas hijas de puta.

Comentarios

José Ignacio ha dicho que…
Esta claro que no todas la mujeres son unas hijas de puta.
Saber eso facilita tomar una decisión.
Pablo Gamo ha dicho que…
Los 'pobres' no nos podemos permitir muchas cosas, estar retirados tampoco.

Un Saludo
John Constantine ha dicho que…
Yo ya soy esa clase de solterón, lo único que no tengo ningún problema en reconocerlo.

Bueno, y tampoco las trato de hijas de puta. Simplemente digo que si ellas se permiten rechazar a quien les da la gana, yo me voy a permitir el no juntarme con una que no me guste, como hacen muchos/as por desesperación o hambre. Así que esperaré a que aparezca una que me guste y yo le guste, y si no me quedaré como estoy.

Que, al fin y al cabo, es mucho mejor de lo que hacen muchas: rechazar uno tras otro a tíos que valen la pena esperando al príncipe azul, y cuando ya está muertas de asco y ven que se van a quedar solas, tienen que juntarse con el primer troll que aparece. Así terminan muchos matrimonios, claro. en la papelera. Si la premisa de inicio es emparejarte con alguien porque es "lo mejor que hay a mano", pues....

Vamos, que o jugamos todos con cartas o rompemos la baraja, y yo por mi parte me retiro del juego.
que creo es un poco lo mismo que has hecho tú
mila ha dicho que…
Uff, señores, cuántas teorías interesantes a debatir. No seré yo quien lo haga, que ya tengo mi propio diario de pajas mentales.
En cuanto a ti, adorado Vencido, si hacer planes trae frustración, tal y como dices, mejor seguir a la espera, pero sin acojone, que eso las féminas lo notamos.
Besotes.
Vencido ha dicho que…
Esta entrada, escrita al final de una semana muy larga, ha suscitado un interés para mí sorpredente.

Vayamos, como Jack el Destripador, por partes:

1. José Ignacio: TODOS, hombres y mujeres, somos unos hijos de puta.

2. Gran verdad, Pablo, gran verdad.

3. John Constantine: Las relaciones humanas no son matemáticas. La ecuación "una que me guste y a la que yo guste" es una ensoñación de igualitarismo que no se da en la realidad. No, no me he retirado. Y tampoco espero a la "madre de mis hijos", porque esa no se busca, ni se espera, simplemente aparece sin avisar, como el malo en una mala película.

4. También de acuerdo contigo, Mila. El miedo es lo que nos impide vivir, así en general. Pero, como los celos, no hay manera de escapar de él. Sólo hay que tratar de disimular un poco.

En cualquier caso, gracias a todos por los comentarios.