Café-tería.

He repetido muchas veces lo mismo. Lo que más me gusta de Buenos Aires son las cafeterías. Casi podría decir que lo que más me gusta del mundo son las cafeterías. ¿Por qué? Porque juegan un papel fundamental en mi vida.

En una etapa especialmente dura de mi vida laboral establecí una costumbre que aún hoy mantengo. Todos los días hago lo mismo. Me levanto, me ducho, me visto y salgo a la calle. Una vez fuera de mi casa compró el periódico, entro en un bar y pidó un café con leche, si puede ser en vaso y con la leche caliente. Es algo a lo que me cuesta un mundo renunciar. Me encanta beberme un café en la barra, con la tele y la tragaperras de fondo. Son unos 20 minutos de paz absoluta. No desaparecen los problemas, sólo se aplazan un poco, lo suficiente para tomar un poco de impulso y enfrentarse a ellos.

He repetido muchas veces lo mismo. No puedo con las franquicias. Especialmente con el Starbuck's, un establecimiento sacado de "Friends", donde te sirven un líquido dulzón e indigesto al que tienen los cojones de llamar "café". Y encima por 5 euros. Son asquerosos, siempre hay un soplapollas con un portátil y/o unas estudiantes gringas con la cara arrasada de granos hablando un inglés melifluo. Nada que ver con el obrero con el mono sucio leyendo el Marca y pontificando sobre lo paquete que es Raúl. Lo primero me irrita, lo segundo me hace sentir en casa, seguro.


Comentarios

Luis ha dicho que…
El cuadro del fondo tiene un escudo del madrid!!
Vencido ha dicho que…
Hostia!!!, no me había dado cuenta!!!. Ya he quitado la foto. ¡Están por todas partes!

Gracias, Luis, por alertarme.

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