miércoles, 30 de enero de 2008

Vivan los médicos de Leganés

Mi admiración incondicional sólo está reservada a mis amigos. Uno de ellos, el insigne Metalkas, hace 3 años, en su programa de radio, demostró qué es y para qué sirve una radio libre. Había estallado el asunto de la mala praxis en las Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés. El Consejero de Sanidad de la CAM, Manuel Lamela, orquestó una campaña que iba más allá que denunciar la supuesta falta de profesionalidad de los médicos del Severo Ochoa. Parecía claro que se quería desprestigiar a la sanidad pública madrileña. Y aún diría más, se quería arrojar una sombra sobre el mismo concepto de sanidad pública.

En su programa de metal intelectual en Radio Utopía, el Metalkas reaccionó con rapidez y leyó una nota de apoyo a los integrantes del Servicio de Urgencias del Severo Ochoa. Sobre un fondo de guitarras torturadas, leyó ese texto que terminaba con la frase con la que he titulado esta entrada: "Vivan los médicos de Leganés".

Hoy, la justicia le ha dado la razón al Dr. Montes y a todo su equipo. Mucho antes, ya lo había hecho Metalkas. Yo, por mi parte, tampoco dudé demasiado. Entre un hombre de ciencia y un vendedor de humo, mis simpatías no es que estén claras, es que están cristalinas, cristalinas, cristalinas.


El Doctor Montes


lunes, 28 de enero de 2008

Medievalismo

Lo he intentado, lo juro. Con todas mis fuerzas. No de manera apasionada. Sí con cierta convicción. Puse todo de mi parte. Y ha sido inútil. Como Brian Wilson, no estoy hecho para estos tiempos. No entiendo nada.

No pillo el lenguaje de los sms. Me aburre la Play. No soporto el concepto que del espectáculo tiene la sociedad actual. Me abruma la simplicidad intelectual de las nuevas ideologías. No puedo entender cómo sigue habiendo religiones monoteístas. Está claro, no entiendo n-a-d-a.

Quisiera inaugurar una nueva corriente de pensamiento para los que son como yo. La llamaré "medievalismo" (por favor, no hagamos chistes con el milenarismo). La idea-fuerza es muy sencilla. No nos gusta ésto, nos gustan los edificios siniestros, los libros y el concepto de honor. También nos agradan las Universidades, concepto creado en la Edad Media, y el rollito urbano moderno, surgido también a partir del año 1000.

Soy medieval. No he llegado aún al Renacimiento, ni al Siglo de Oro español, ni a la Ilustración. Prefiero mirar hacia atrás que vivir esta memez post-moderna en la que tenemos la desdicha de vivir.

martes, 22 de enero de 2008

Café-tería.

He repetido muchas veces lo mismo. Lo que más me gusta de Buenos Aires son las cafeterías. Casi podría decir que lo que más me gusta del mundo son las cafeterías. ¿Por qué? Porque juegan un papel fundamental en mi vida.

En una etapa especialmente dura de mi vida laboral establecí una costumbre que aún hoy mantengo. Todos los días hago lo mismo. Me levanto, me ducho, me visto y salgo a la calle. Una vez fuera de mi casa compró el periódico, entro en un bar y pidó un café con leche, si puede ser en vaso y con la leche caliente. Es algo a lo que me cuesta un mundo renunciar. Me encanta beberme un café en la barra, con la tele y la tragaperras de fondo. Son unos 20 minutos de paz absoluta. No desaparecen los problemas, sólo se aplazan un poco, lo suficiente para tomar un poco de impulso y enfrentarse a ellos.

He repetido muchas veces lo mismo. No puedo con las franquicias. Especialmente con el Starbuck's, un establecimiento sacado de "Friends", donde te sirven un líquido dulzón e indigesto al que tienen los cojones de llamar "café". Y encima por 5 euros. Son asquerosos, siempre hay un soplapollas con un portátil y/o unas estudiantes gringas con la cara arrasada de granos hablando un inglés melifluo. Nada que ver con el obrero con el mono sucio leyendo el Marca y pontificando sobre lo paquete que es Raúl. Lo primero me irrita, lo segundo me hace sentir en casa, seguro.


miércoles, 16 de enero de 2008

Puesta de sol

En Ibiza saqué esta foto con el móvil. Es la favorita de mi viejo. Llevaba tiempo queriendo incluirla en el bloj pero no sé cómo bajarme fotos al PC. De hecho, creo que no tengo el instrumental necesario para ello. Gracias a Salo, que amablemente lo ha hecho por mí, puedo publicar esta instántanea con tantos significados contrapuestos.

Aunque es una puesta de sol, una imagen supuestamente triste, esta foto me sugiere cierta esperanza. Quizá sea la luz, que me gusta mucho, o mi propia necesidad de ser feliz, no estoy seguro. Está tomada desde una pendiente sita en los aledaños del Faro de Ibiza capital. El objetivo está enfocado directamente al sol y por eso parece que es un atardecer en toda regla cuando más bien es el comienzo de un atardecer. Lo que no me canso de observar es el mar. Ese Mediterráneo que los cursis llamamos "Sabio" y los romanos llamaban "Nostrum". Esa mar suave que permitió que fenicios, griegos o romanos comerciaran, viajaran, vivieran y crearan la civilización occidental. Esa mar que cada vez que la miro me pone de buen humor.

(Mientras escribía esta entrada escuchaba "Pictures of you" por una razón que no quiero alcanzar a tomar muy en serio)


domingo, 13 de enero de 2008

La vida sin The Zombies

¿Cómo coño he podido vivir sin "Tell her no" de The Zombies? Hace menos de dos horas me he comprado un recopilatorio de The Zombies por la "astronómica" cifra de 4 euros en el Carrefour Villalba. Nunca me había dado cuenta con claridad del grupazo que eran. Varias personas me habían hablado en términos elogiosos de ellos. Yo había escuchado alguna canción suelta y sí, me habían llamado la atención, pero no me esperaba encontrar un concepto tan acabado de lo que es, de lo que era, de lo que debería seguir siendo una canción pop. Riqueza melódica, buenas letras, interpretaciones pulcras y producciones de esas que ya no se estilan. Lo que más me ha sorprendido del "carísimo" CD que me he comprado es el sonido. Cristalino, con todas las pistas perfectamente diferenciadas y con una tímbrica preciosista.

Me temo que en los siguientes días escucharé compulsivamente "Tell her no". Tengo que recuperar 37 años perdidos. Bueno, ya casi 38.

jueves, 10 de enero de 2008

El año Sinatra

El 14 de mayo de 1998 Frank Sinatra moría en su mansión de Bel Air a la provecta edad de 83 años. "El siglo XX ha terminado" fue lo primero que pensé al enterarme de la noticia. Nunca he sabido explicar con claridad por qué se me ocurrió esa frase. Quizá tenga que ver con que el XX fue "el siglo americano" y que pocos personajes lo han simbolizado como Francis Albert S. De hecho, en "Los locos de Canonball" se refieren a él como la cabeza visible de la inexistente monarquía estadounidense.

En 2008 va a haber una gran multitud de fastos relacionados con "The Voice". Se conmemora el décimo aniversario de su desaparación y más allá de los movimientos promocionales que nos esperan al respecto es una buena oportunidad para disfrutar de sus canciones y de las descripciones de su personaje. Seguramente veamos unos cuantos documentales sobre su inquietante y ejemplar vida. Emparejado con Ava Gardner, relacionado con la mafia, auspiciante del "rat pack", ídolo juvenil en los 40, rey de la canción romántica durante medio siglo, actor oscarizado, paradigma de lo gringo. Hay muchas facetas de su personalidad que me atraen, está claro. Y debo decir que estos días ando obsesionado con una canción cuya letra reza así:

A man not lonely except
when the dark comes on

Ese temazo se llama "A man alone" y pertenece al Sinatra más pop, el de la era Reprise. Precisamente ésa es mi etapa favorita. Como leí en una hoja de promo de hace un millón de años, "la verdadera virtud de Sinatra es que canta nuestra propia vida".

miércoles, 9 de enero de 2008

Apresurada crónica de los primeros días de 2008

Trabajo, mucho trabajo. Sobre todo, trabajo en balde. Trabajo sin fin y sin ningún fin. Convicción de que la televisión es un medio caduco, donde el nivel se iguala por abajo, donde el contenido se convierte en basura y donde la basura se convierte en formato televisivo.

En compañía de mujeres. Listas y guapas, algunas jóvenes, otras no tanto. Constatación de que nunca las entenderé. Constatación de que no hay ninguna necesidad de entenderlas. No tiene gracia que estas preguntas se respondan de forma concluyente.

2 pensamientos más. El Kun es el mejor. Las franquicias, a veces, funcionan.

jueves, 3 de enero de 2008

Todo es de coló

Me imagino que la obligación, cuando empieza un nuevo año, es mostrarse optimista. Y más si el anterior fue una mierda, como es mi caso. El optimismo es un oficio desprestigiado, porque transmite inocencia. Por eso, la sociedad sólo considera aceptable al optimista el primer día del año, y porque está borracho y así te puedes reir de él. Transpirar optimismo es ofensivo para los demás. Les obligas a enfrentarse con su mierda de vida y juzgarla esperanzadora. La tragedia es que muy poca gente sabe hacerlo, ya sea de manera consciente o inconsciente.


A mí me sale de manera natural. Soy optimista de carné. Eso sí, a veces escondo mi optimismo con pesimismo. ¿Quiere eso decir que soy como los que tienen personalidad pasivo-agresiva, pero en versión "actitud ante la existencia"? ¿O significa que no quiero que los otros se den cuenta de que, por mucho que se empeñen en lo contrario, "todo es de coló"?