De reclinatorio (I). "Supersalidos"

No es por hacerme el extravagante. Me gustan las comedias teen. Siempre me han gustado. Y, ahora, aproximándome a la cuarentena de existencia en esta pelota azul, todo sigue más o menos igual. La última gran producción de este tipo es “Supersalidos”, estrenada hace varias semanas en España.

Este género, tomado en un sentido amplio, se inauguró con la mítica “Animal house”, allá por finales de los 70. Es cierto que esa película transcurría en un ambiente universitario y el entorno habitual de estas historias es el instituto. Pero en ella ya había gran presencia de la cultura pop, especialmente la música, y las motivaciones de los protagonistas estaban claras: Intercambiar fluidos con especimenes del sexo opuesto. Todo ello subrayado por un humor que pivota entre lo cafre, lo grueso y lo ofensivo.

La madurez de las comedias teen llega en los años 80. El actor clave es Michael J. Fox, aunque la importancia del “Brat pack” (Rob Lowe, Emilio Estévez, Ally Sheedy, Judd Nelson o incluso Molly Ringwald y Demi Moore) no es en absoluto desdeñable. Seguramente la mejor película sea alguna de la trilogía de “Regreso al futuro”, aunque se trata de historias fantásticas incluidas en un formato de comedia teen, sin llegar a ser comedia teen de verdad. Para mí, las mejores comedias teen están firmadas por el guionista y director John Hughes. Y de entre ellas hay que destacar “La chica de rosa” y “El club del desayuno”, ésta última no sólo escrita por Hughes sino también dirigida por él.

El esquema básico de una comedia teen es muy sencillo. Buen chico impopular enamorado de chica popular. Patéticos intentos del buen chico impopular por llamar la atención de la chica popular, ayudado por sus dos amigos, el salido y el empollón. Chica popular cansada de su novio, chico popular abusón que le hace la vida imposible al buen chico impopular. El clímax siempre es una fiesta al término de la cual el buen chico impopular acaba con la chica popular, que resulta ser sensata y lista.

Está claro que las comedias teen nos gustan porque nos sentimos identificados con el buen chico impopular.

En “Supersalidos” se quiebra esta fórmula. No voy a revelar nada. Sólo diré que la troika formada por buen chico impopular, empollón y salido encuentra más cosas de las esperadas al final de la película.Y que no existe el chico popular abusón.

Hay que verla.




Buen chico impopular, salido y empollón.

Comentarios

Polkium ha dicho que…
Vaya sorpresa me has dado con este post. Que sepas que yo también soy fans del cine que tu llamas teen. Yo siempre lo he llamado cine de teenagers que quieren perder la virginidad, pero reconozco que lo tuyo es más práctico.
Miguel Á. Bargueño ha dicho que…
Totalmente de acuerdo: hay que verla. El suplemento de ocio de El País la etiquetó como "humor inteligente", y con razón. El guión es buenísimo: todo ocurre en un solo día, como en la sublime Jo, qué noche (película inencontrable en DVD de Martin Scorsese). Los personajes son redondos, en especial el empollón (su apellido ficticio "McLovin" merece pasar a la historia del celuloide) y esa pareja de polis descerebrados...
¡Sé de uno que ya se habrá aprendido sus diálogos de memoria!
John Constantine ha dicho que…
Curiosamente, ninguno de los clásicos de los 80 sigue el esquema que has relatado...Pero las que tenían dicho argumento, sí, eran las que más nos "molaban".