Como el ajo


Otra vez tengo que hablar del maestro Jardiel.

Esta mañana, hace unos minutos, he ido a un bar a tomarne un cafelito y a leer la prensa, como hago siempre. De forma accidental he leído lo que ponía en el sobre de azúcar. Era una frase de Enrique Jardiel Poncela. Os podéis imaginar mi sorpresa. La sentencia era la siguiente:

"Los hombres que no tienen nada importante que decir,
hablan a gritos".

Y yo me acordé de un individuo llamado Federico.

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