Flyers (u hojas volanderas)

El jueves estuve repartiendo flyers (u hojas volanderas) del festival Ciudad Mad In a la salida del concierto de Los Delinqüentes en La Riviera. El que lo organiza, amigo de un amigo mío, no se fía y está haciendo el trabajo personalmente. Bajo la lluvia, le eché un cable.

Todo empezó en Parrondo, agradable sidrería asturiana del centro de Madrid, donde dimos cuenta de una botella de sidra, un bollo preñao, unas mollejas y una ración (generosa) de lacón con cachelos. Dejamos unos flyers (u hojas volanderas) allí, algo absurdo.

En el camino a La Riviera el amigo de mi amigo nos dijo que había un problemilla. Mi amigo le preguntó que qué hacían y él contestó: "Menos cortarse las venas, cualquier cosa". Grandes risas.

El trabajo resultó menos penoso de lo que yo pensaba. Todo terminó en 5 minutos y no hubo ningún momento de tensión. Lo único que me pareció raro es que los chicos no me cogían casi nunca los flyers (u hojas volanderas). Sólo hubo un leve inconveniente. Se nos rompió una caja y varios cientos de flyers (u hojas volanderas) se fueron al suelo mojado. Grandes risas, de nuevo.

Luego nos dio por repartir las que quedaban por el centro. Desde el coche, causando cierta confusión entre los viandantes, repartimos algunas. Después paseamos por una desértica Gran Vía. Nos encontramos con un mod al que mi amigo le tendió un flyer (u hoja volandera). Lo rechazó. Yo le dije: "pero, coño, ese no es el target que buscamos". Y él me contestó: "Ya lo sé, era sólo por molestar".

El amigo de mi amigo nos llevó al Moloko, uno de los garitos que, para mí, forman parte del Grand Slam de bares de Madrid. El dueño es amigo del amigo de mi amigo. Se conocen desde los tiempos del Specka, legendaria discoteca sita en la calle Orense, donde, a finales de los 80, se fraguó una escena electrónica autóctona y lamentablemte olvidada. El dueño del Moloko era el portero y el amigo de mi amigo, uno de los dj's residentes. 20 años después se siguen buscando la vida y siguen siendo colegas.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
¡ MOLOKO ! gran lugar
Pablo Gamo ha dicho que…
El Moloko? Al final va a resultar que los seis grados de separación que nos distancian van a ser menos.

Un Salute