miércoles, 22 de agosto de 2007

"I want my..."

Un amable lector polemizó conmigo en la entrada titulada "Las Lolitas de los años 80". Según él, la música estaba dominada por la MTV y por lo que sonaba en la MTV. Yo le traté de explicar que la MTV tiene un impacto sociológico superior al que tenía en los 80, pero ya no influía nada en el mercado de la música propiamente dicho. Pero no parece que lograra convencerle. Creo que el origen de ese error está en que en España no se sabe lo que es la MTV, entre otras cosas porque siempre ha fracasado aquí y porque nadie sabe qué es hoy y qué ha sido.

Como es público y notorio, la MTV inició sus emisiones el 1 de agosto de 1981 con la emisión del vídeo de The Buggles "Video killed the radio star". En esa época la programación era una rotación de vídeo clips introducidos por presentadores, llamados para la ocasión VJ's (o sea, video jockeys, haciendo una facilona analogía con la expresión "disc jockeys"). Esta etapa duró hasta 1987, año en el que empezaron a meter programas, todavía con un alto contenido musical. Un poco antes, el éxito de Madonna y Michael Jackson en la MTV había cambiado para siempre el mercado. En ese momento, si no tenías un vídeo en la MTV, no existías, por lo menos en Estados Unidos.

A principios de los 90 la MTV empezó a incluir en su parrilla contenidos no estrictamente musicales como reality shows y series de dibujos animados ("Beavis and Butt-Head", "Daria"). Hacia 1997, el público y las compañías discográficas empezaron a quejarse, en la Music TeleVision ya casi no se emitían videoclips. En la actualidad, en el año 2007, es casi imposible ver un videoclip en la MTV, ni siquiera en la agonizante MTV España. Ya no prescribe gustos musicales, sino que marca modas y modos en la vida de los adolescentes. Y eso, como me ha explicado varias veces Bargueño, es debido a que el videoclip es un formato antiguo, que ya no ayuda a vender discos, por lo menos no en la medida que lo hacía 20 años atrás. Añado, además, que esto va en paralelo a la decadencia imparable de ese aparato del siglo XX que es la televisión.

Lo que ya es curioso de cojones es que en España el videoclip no ha terminado nunca de llegar y ya se ha ido. Igual que la MTV.

jueves, 16 de agosto de 2007

Elvis

Llevaba muchos días pensando en esta entrada. Iba a decir que Elvis está vivo, pero sólo en nuestros corazones, y todo ese tipo de cosas. Lo iba a escribir hace como un mes cuando revisité el DVD "Elvis aloha from Hawaii" y una vez más caí rendido ante la voz grave de ese camionero de Tupelo que se llamó Elvis Aaron Presley. En el último momento decidí esperar a este día, 16 de agosto de 2007, fecha en la que se cumplen 30 años de su salida de este valle de lágrimas. Pero todo el mundo ha optado por mandar este mismo mensaje, así que no tengo más remedio que hablar de mí, (una vez más).

Hace 10 años, en el verano de 1997, se cumplieron 20 años de la muerte de Elvis. Esa fue, sin lugar a la menor duda, la peor época de mi vida. Embarcado en una relación sin sentido, con un futuro laboral en entredicho y un presente económico acuciante. Los momentos malos fueron muchos durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre de hace ahora una década.

Un día me hice con un cofre de 4 CD's llamado "Elvis Presley: Platinum. A life in music". Era un recopilatorio extraño formado a partes iguales por rarezas y grandes éxitos. No debía ser muy caro porque me lo compré sin pestañear.

Poco tiempo después, una noche de domingo, me encontraba en el hueco de una soledad profunda escuchando el programa "Los toros" de la SER. Serían las 2 de la madrugada cuando decidí coger el coche y dirigirme al aeropuerto. En el trayecto de ida o de vuelta, no lo recuerdo muy bien, sonó "So lonely" de The Police en la radio.

Cuando regresé a casa eran más de las 4 de la mañana. No tenía sueño ni sabía qué podía hacer. Decidí ponerme el cofre de Elvis. Unos segundos después el sinsentido cáotico que era mi vida se convirtió en armonía. Miré por la ventana y la noche ya no era tan negra.

O sea que sí, que Elvis está vivo, pero sólo en nuestros corazones. No se me ocurre otra cosa que decir.

La sonrisa del rock




miércoles, 15 de agosto de 2007

El final del camino

En enero de 1993 pisé por vez primera una radio libre. Lo hice para colaborar en "Otras músicas", un programa que se venía emitiendo en Radio Vallekas desde septiembre del año anterior. Recuerdo que lo primero que pinché aquel día fue "Boom boom" de John Lee Hooker, aún no sé muy bien por qué. Unos meses después, después de haber hecho un par de sustituciones en "Otras músicas", arranqué "Menosprecio de corte y alabanza de aldea" junto a mi amigo Borja. Él asumió el papel de C. Crápula y yo el de Kaiser A. Bandini. Los dos gastábamos melena y arrogancia. En febrero de 1994 salió un artículo de Ricardo Cantalapiedra cuyo título era "Radio de extrarradio" y era un retrato de cómo hacíamos "Menosprecio..." Borja y un servidor.

Un par de años después, Radio Vallekas entró en su enésima crisis institucional. La Junta Directiva había dimitido en pleno. Los veinteañeros de la emisora nada habíamos tenido que ver y nada sabíamos de la pelea que había llevado a la radio a esa situación. Quizá por eso, a algunos se nos ofreció entrar en la Junta Directiva que iba a acometer la renovación. El que tomó esa decisión pensó que íbamos a ser más manejables de lo que resultamos ser. Había una agenda oculta para tratar de introducir la publicidad en las radios libres madrileñas de la que formaban parte Radio Vallekas y Radio Enlace. Borja y yo lideramos la oposición a esos planes y nos encontramos de manera natural y en el mismo bando con el gran Javi Metalkas, compañero de fatigas desde entonces.

Al final, pudimos parar esos planes, sobre todo porque eran muy insensatos, pero el desgaste había sido brutal y "Menosprecio..." dejó de emitirse" en julio del año 1999. Metalkas lo dejó en septiembre. Como teníamos, sobre todo yo, un mono terrible de hacer radio, Borja y yo reflotamos el programa en Radio Carcoma en noviembre del 99, pero en marzo de 2000 lo dejamos otra vez. Esta vez la razón fue más personal que filosófica. A finales de 2000 yo volví a Radio Vallekas a hacer un programa llamado "1800 segundos". Ese fue uno de mis errores más graves, que quedó subsanado en septiembre de 2001 (sí, una coincidencia) cuando dejé para siempre de hacer radio en aquella funesta emisora. En febrero de 2002 traje de nuevo a la vida "Menosprecio..." en Radio Utopía, de nuevo con Borja en el barco y gracias al consejo de Metlakas que ya esaba allí. Pero al mes Borja lo dejó y yo decidí continuar.

Los primeros años en Utopía fueron fáciles, sin apenas tensiones. Pero en el verano de 2004 hubo una enorme crisis que casi hace desaparecer la radio y desde entonces mi implicación, mano a mano con el Metalkas, ha sido muy intensa. Especialmente este último año ha sido muy duro. Y con 37 castañas hay que tener otro tipo de preocupaciones.

El 29 de julio decidí dejar Radio Utopía y acabar con la versión radiofónica de "Menosprecio..." Todos los párrafos anteriores son un lastre demasiado pesado para mí, así que debía hacer algo al respecto. He llegado al final de mi camino en la radio libre. El lunes entregué la chapa y la pistola de manera oficial.

Un nuevo día amanece...




"This is the end,
my only friend,
the end"




domingo, 12 de agosto de 2007

Mi primer terremoto

Esta mañana me ha despertado una sacudida. He notado cómo se movía la cama durante unos segundos y me he levantado con cierta rapidez. Pensaba que era el viento, pero no hacía nada de aire. Luego he olvidado el asunto (y el móvil en mi casa).

Hace un rato me he enterado de que era esto.

Una semana en moto

El viernes entregué la pepemoto (ver foto abajo) con la que estuve dando vueltas por Madrid 7 días. La verdad es que es divertido eso de ir en moto, meterte entre los coches, llegar a los sitios en un santiamén y aparcar siempre en la puerta. Pero, para alguien como yo, tener moto sólo puedo calificarlo como una frivolidad.

A mí me la suda tardar mucho en llegar a los sitios y, como me conozco Madrid como la palma de mi mano, nunca tardo demasiado en aparcar si me desplazo en automóvil. En moto estás demasiado expuesto al tiempo y es muy fácil mancharte. Lo del casco es un coñazo y no me quedo muy tranquilo dejando la moto en la calle (voy a confesar un secreto: yo, en mi adolescencia, sabía cómo robar ciclomotores).

En realidad, hay dos cosas que me joden mucho más.

1. El concepto "scooter", y sobre todo el concepto de "scooter" de más de 125 cc. Me parece como los coches automáticos y el fútbol del Atleti, un canto a la mediocridad.

2. En una moto no puedes escuchar música, ni charlar con el pasajero.


Divertido, únicamente divertido.

jueves, 9 de agosto de 2007

Piano solo

El conocimiento de uno mismo viene de la experiencia empírica. Y está distorsionado por la imagen que tenemos de nosotros mismos, que es como la imagen que deseamos tener. Por lo tanto, muchas veces, la experiencia contradice esa imagen y llegamos a momentos de lucidez. Le pasó a un amigo mío hace unos cuantos años. Salía de ver "El séptimo sello" en la Filmo y se dijo a sí mismo, mientras se tomaba un café: "Afróntalo, Bergman te aburre".

En esos momentos sueles experimentar una sensación agridulce. La pura contemplación de la Verdad Desnuda suele ser muy gozosa, pero la decepción de haber defraudado tus propias expectativas también es profunda. Sin embargo, a la larga prevalece la primera de las opciones y la consecuencia final es que la mejor manera de tomarte en serio en no tomarte en serio.

No, no voy a relatar ninguna caída del caballo. Ni siquiera haré una glosa de alguna de las muchas veces en las que no doy la talla. Este bloj está lleno de ese tipo de incidentes.

Caía la noche de lunes en Madrid y no tenía un plan claro a mano. Decidí ir al cine, a la Plaza de los Cubos, y verme alguna peliculilla en los Renoir, en los Princesa, en los Renoir Princesa o en los Alphaville. Por azar (y por el cartel y un trailer que había visto) me metí en la sala donde exhibían "Cuatro minutos". No esperaba nada especial, pero lo cierto es que salí emocionado del cine. Y, tomándome un cafelito, me dije a mí mismo dos cosas: "Afróntalo, te gustan las chicas alemanas" y "Afróntalo, te gusta el piano solo más que a un tonto un reloj".


Catedralicio.


miércoles, 8 de agosto de 2007

Las maquinitas

Tengo un recuerdo más o menos nítido de la primera vez que jugué a "las moscas", el mítico videojuego más conocido como "Galaxian". Fue en un bar de Nerja, a finales de los 70. Mi memoria registra de aquello, sobre todo, el sonido y los colores.

Mi personalidad tiende a ser compulsiva. La primera vez que di pruebas de ello fue cuando descubrí el mundo de las "salas de máquinas". Me gastaba el 100% de mi exiguo presupuesto en aquellos establecimientos. Para mí era algo nuevo y emocionante. Lo más curioso es que lo sigue siendo. Creo que es lo único que no he dejado de hacer nunca.

Hace un mes y pico cerraron los Multicines Canciller, que estaban a unos 10 minutos a pie de mi casa. Estaban en el local donde se localizaba El Canci, mítica discoteca/bar/sala de conciertos y uno de los santuarios heavy de esta ciudad. Ahora ya no queda nada. El cine de barrio ha desaparecido casi por completo. Es el signo de los tiempos. Y también ha desaparecido la "sala de máquinas" del barrio, fagocitada por la videoconsolas. De alguna manera, estos cambios certifican una mutación de la geografía urbana pero, también, una modificación sustancial de nuestro estilo de vida.

Al lado de la Cafetería Galaxia (donde se reunian los golpistas del 23-f), en Moncloa, había una sala de máquinas. Ahora es una "sala de juegos", infestada de tragaperras y ruletas digitales, y la Cafetería Galaxia ahora se llama Cafetería Van Gogh.

Afortunadamente, a unos 15 minutos a pie de mi casa, en los aledaños de la calle Alcalá todavía sobrevive una "sala de máquinas" de barrio. Y muy cerca de ella una tienda de discos de barrio, Discos Loner, ya glosada por djflow, y un garito de barrio, el Blue Velvet.

¿Por cuánto tiempo?

Retales de mi vida, fotos a contraluz.





lunes, 6 de agosto de 2007

Las "Lolitas" de los años 80

Una vez más voy a hablar de tías en este bloj. Esta mañana he estado curioseando algunos vídeos de Martika, Tiffany y Debbie Gibson, las lolitas pop de cuando los 80 agonizaban. Y la verdad es que no hay color con respecto a las lolitas pop de cuando el siglo XX agonizaba. Salvo, quizá, Martika, no vestían como las de ahora, que parece obligatorio ir al baño a hacerse una papichuela después de ver uno de sus vídeos. Pero como yo soy un degenarado a mí me pone muchísimo más el rollo inocente y cuasivirginal de las lolitas pop de cuando los 80 agonizaban. (No en vano estaba obsesionado con Tiffany, la más monjil de las 3).

Todas ellas tienen dos primeros discos buenos y exitosos. Todas ellas cantaban muy bien y tenían bastante talento. Entonces, ¿por qué desaparecieron del mapa hacia 1992? ¿Por qué duraron mucho menos que lo que están durando Britney y Christina? Quizá porque la industria de la música sufrió su última gran trasnformación por aquella época (el grunge y el brit pop estaban a la vuelta de la esquina) y quizá porque sólo hicieron discos, no había posibilidad de montar escándalos à la Britney.

De las tres la mejor era Debbie Gibson. A los 13 años compuso "Foolish beat", a los 18 consiguió con ese tema ser la artista más joven en componer, producir e interpretar un single Nº1 absoluto en el Billboard.

Aquí vemos a Debbie interpretar "Foolish beat" en directo.

EDICIÓN (8-08-07): No me cabe duda de que es la mejor de todas. La chavala tocó en el CBGB junto a los Circle Jerks. Se puede ver aquí. ¡Sensacional!

miércoles, 1 de agosto de 2007

La especie dominante

Juro que pasó más o menos de esta manera. Bajaba yo, un tanto apurado, por Preciados. A la altura del Supermercado de Ocio que se encuentra en esa calle, una chavala bastante mona me abordó. Era de ADENA, creo.

CHAVALA BASTANTE MONA: ¿Sabes lo malos que somos con los animales?
VENCIDO: Sí, lo sé.
CHAVALA BASTANTE MONA: Pues no tienes por qué quedarte parado, puedes ayudar a que el mundo sea un poco mejor y tal...
VENCIDO: (Sonrisa) No, mira, es que me da lo mismo.
CHAVALA BASTANTE MONA: (También sonriendo, pero sin entender ni papa). ¿Qué?

Ya llevábamos recorridos unos 30 metros, porque yo no me paré. (Por cierto, este es un truco que usa Clint Eastwood)

VENCIDO: (Una sonrisa más amplia) Mira, es que somos la especie dominante, no sé si me gusta o me es indiferente, pero el hecho es que el hombre es la especie dominante y hemos llegado a este nivel de evolución precisamente por ello. Nivel de evolución que no sé si me disgusta o me es indiferente, pero es el que es.
CHAVALA BASTANTE MONA: (Riendo también) No, pero hablemos, seguro que nos puedes ayudar.

Entonces me detuve. Desde el principio de la conversación hasta este momento habíamos hecho 100 metros, quizá más.

VENCIDO: Mira, llevo prisa, no me voy a hacer socio de nada. No pierdas el tiempo conmigo.

Ella volvió a mostrarme su sonrisa, esta vez resignada, y yo reemprendí la marcha.


Capaces de lo mejor y de lo peor.