Sin rumbo

Hace unos días le dio un ataque de angustia. Se echó a llorar un viernes por la noche. Había quedado para más tarde y se fue a casa a tostarse unos cd's. De pronto, sintió un vacío y empezó a lagrimear.

Aunque parecía que venía de algún sitio y que iba a otro, en realidad no era así. No tenía que estar en ninguna parte ese día, ni el siguiente, ni el de más allá.

La mayoría de las veces, eso suele ser algo bueno. En aquella oportunidad no fue así.

Mmm, esta historia me suena de algo, pero no sé de qué. A lo mejor yo también voy sin rumbo. ¿Alguna vez lo tuve?

Comentarios

Carmen ha dicho que…
Todos hemos vagado sin rumbo pero lo mejor es darte cuenta luego, eso significa que se ha superado.
un saludo
Anónimo ha dicho que…
Sin rumbo vagamos trazando el rumbo paso a paso, es paradojico pero real como la fucking vida misma