El contra - FIB

Hace un año yo me encontraba cubriendo el FIB '06. Ahora estoy en Madrid, de coordinador de una revista especializada en F-1. Pero, para mi sorpresa, he llegado a sentir mucha nostalgia del FIB y del periodismo musical. La mejor promocionera de este país, djflow sabe a quién me estoy refiriendo, me mensajeó el lunes para preguntarme si iba este año. Ella cree que todavía estoy en el mundo de la música. El jueves un ex compañero me conto cómo había conseguido que J, el de Los Planetas, le llamara "hijo de puta" en la rueda de prensa previa al concierto del grupo granadino. (Parece ser que mi amigo comparó al vocalista más personal del pop patrio con el afamado Conde Draco, el de Los Teleñecos). Y yo pensé que cómo mola el periodismo rock and roll, el único en el que puedes hacer lo que te sale de los nísperos. Y ayer, mi ex jefa me llamó para ponerme por el móvil la interpretación que de "Imposible Germany" hicieron en el FIB Jeff Tweedy y sus secuaces.

Sí, coño, me gustaría estar pasando calor en el FIB. Preocuparme de dónde y con quién comería al día siguiente. Tratar de asistir a conciertos que no vería ni harto a porros fuera del contexto de un festival. Incluso me gustaría tener que estar pendiente de hacerle una entrevista a, por ejemplo, Chris Brokaw.

En el fondo, sigo siendo el mismo indie de palo que era hace 10-15 años. Me pirro por el FIB, aunque ya haya perdido el brillo artístico, su propuesta sea repetitiva y ya no quede ni rastro de la inocencia "underground" de los tiempos del velódromo.

Pero no estoy frente al Mediterráneo, mañana no me bañaré en la playa que hay entre Castellón y Benicassim y el lunes no me comeré la tradicional paella de la resaca festivalera.

Como dijo el General MacAthur, "volveré". Y en más de un sentido.

Comentarios

mila ha dicho que…
Imagino que de asistente raso no sería lo mismo, no?
Vencido ha dicho que…
Sí, alguna vez lo he hecho. Pero, económicamente, ya no me lo puedo permitir. El abono, el hotel (lo del camping no es para mí), el transporte, la estancia, ya no puedo permitirmelo, al margen de que mis obligaciones laborales no me dejaban ni planteármelo.

Por eso digo que "volveré".
mila ha dicho que…
El camping es una de esas cosas que nunca entendí, ni cuando el cuerpo sí que me lo permitía. Ese suelo duro. Ese olor a pies ajenos. Ese calor insoportable. Esos movimientos contorsionistas para poder cambiarse de ropa...
De todas formas, qué caro resulta ser joven.
Tondo Rotondo ha dicho que…
Buen post!!! Me trae recuerdos festivaleros...
djflow ha dicho que…
Fucking hell! Yo he tenido exactamente la misma sensación que expresa usted este año tras recibir cierto sms de unos habituales compañeros de FIB que SÍ han vuelto a ir. Por suerte, mi estancia en las playas gaditanas ha hecho que este ramalazo incomprensible se me olvidara más bien pronto. Seguro que algún año de estos acabo volviendo.

Entradas populares