No me dejes

Decía Edith Piaf que el inmortal tema de Brel ,"Ne me quite pas", no debería ser cantado por un hombre. Desconozco qué concepto de la masculinidad tenía la gran dama de la canción francesa pero, si es el que me imagino, no puedo estar más en desacuerdo con ella.

Ayer un sol vengador fundía el asfalto matritense. Era un ajustado preludio de lo que será, un año más, el infernal ferragosto de la ciudad en la que vivo. Merodeaba por el centro como rara vez lo hago. Sin prisas y sin recados por hacer. Me metí en La Metralleta, la original, la del parking de Descalzas. Se me ocurrió entrar para pillarme algo en vinilo de Los Bravos. De pronto, tuve una idea mejor. Me casqué 15 euros en un doble vinilo editado por el Círculo de Lectores allá por el año 81. El álbum en cuestión era un recopilatorio de Jacques Brel. La razón última por la que lo hice fue que, poco tiempo antes, había visto en el youtube esta barbaridad. Más de cuatro minutos de Brel aguantando un demoledor primer plano, al borde del llanto, sudado, y dejando caer versos como éstos:

"No me dejes,
no voy a llorar más,
no voy a hablar más,
me esconderé para verte bailar y sonreir,
para escucharte cantar y después reir.
Déjame ser la la sombra de tu sombra,
la sombra de tu mano,
la sombra de tu perro.
No me dejes"

En contra de lo que decía la Piaf esta canción sí es para que la cante un hombre. Pero un hombre de verdad, con dos cojones bien puestos para aceptar su propia fragilidad. Éso es ser masculino, éso es ser un macho.


Jacques Brel (1929-1978)




Comentarios

Pablo Gamo ha dicho que…
Me ha molao lo de la metralleta original, una tienda de dijcos de segunda mano si no esta en un sotano o en el acceso de un parking carece de autenticidad.

Dios, añoro los sotanos de Gran Vía!

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