martes, 27 de febrero de 2007

No trates de entenderlos, ellos son así

3 de diciembre de 1988. Real Madrid 2 Atlético de Madrid 1. Buyo le pega una coz a Futre y el árbitro expulsa a Orejuela. Después, el mismo Buyo agredirá a Manolo y seguirá sin ver la roja. El segundo gol del Madri$ lo anota Martín Vázquez en el tiempo de descuento y con tres tíos en fuera de juego.

Yo no he visto el partido. Estoy en un bar, El Cochabamba. Me entero del resultado de manera casual y a los dos segundos emiten un reportaje del encuentro que veo en la tele del garito. A mí lado está un socio del Madrid que no hace más que descojonarse cuando se da cuenta de la magnitud del robo.

24 de febrero de 2007. Atlético de Madrid 1 Real Madrid 1. El Atleti mete un gol legal precedido por un penalty clamoroso no pitado. Hubiera sido el 2-0. El juez de línea corre hace el centro del campo, señal inequívoca de que da el gol. De pronto, un jugador del Madri$ levanta el brazo y el linier se pone firmes y levanta el banderín. El árbitro, aliviado, lo ve y anula el gol. El atraco es claro, manifiesto, vergonzante. Al día siguiente un amigo madridista comenta conmigo el derby. No para de reirse de mi indignación. Se nota que le pone robar.

No trates de entenderlos, ellos son así. Les gusta ganar (o empatar) con el antifaz puesto. Siempre el antifaz.

miércoles, 21 de febrero de 2007

Éste va a ser el año

España es un país de verbena, de fiesta patronal, de pandereta, de bocata de chorizo y orquesta de pueblo. En España da lo mismo quién esté encima del escenario, lo que le mola a la gente es "la marcha". Por lo tanto, vivimos en una tierra propicia para que el fenómeno del Festival Rock sea potente. A mí no me parece ni bien ni mal.

Desde mediados de los 90 la fiebre festivalera se ha ido extendiendo por la península. El año pasado, por motivos laborales, fui a 10 eventos de ese tipo. Grandes, pequeños, con prestigio, sin él, de todo tipo, vamos. Al principio del verano se olisqueaba un olor raro, como de mal augurio. Los promotores/organizadores se temían que había demasiada oferta y que alguno de los festivales iba a pinchar. Lo cierto es que no lo hizo ninguno, por lo menos de manera estrepitosa. Y la explicación tiene que ver con lo que yo he expuesto en el primer párrafo. "España quiere caña".

Hace unos días Matarile, la organizadora del Viña Rock, el festival de mayor asistencia de público de este país, anunció que abandonaba Villarrobledo y celebraba su edición 2007 en Benicassim. Al margen de lo oscuro de lo asunto, contratos que pueden no haberse resuelto, demandas insatisfechas por el alcalde de la bella localidad castellano-manchega, lo que más me llama la atención de todo este asunto es el cartel. Un porcentaje alto (90% como mínimo) está formado por grupos y/o solistas que ya han tocado en el Viña, pero no una sino varias veces. Por ejemplo, lo de Bebe repitiendo por tercera vez consecutiva es un misterio insondable para quien ésto escribe.

La conclusión a la que estoy llegando es que el fenómeno festivalero está apurando su último aliento. Me refiero, más bien, a ese rollo extremo de gente que suda, polvo por doquier, vino malo en botellas de Coca Cola de 2 litros y conciertos con un sonido infame. De éso se está cansando la peña. Y pasar por todo éso por ver por tercera vez consecutiva a la pedorra de Bebe no es plato de gusto. Por mucho que a la gente le vaya el cachondeo, todo tiene un límite.

Éste va a ser el año en el que la euforia festivalerística se va a apagar. Sobrevivirán los ya consolidados y algún otro, pero nada más. Lo único que me jode es que este año va a ser el primero desde 1998 en el que no voy a asistir a ningún festival, así que no voy a ser testigo del desastre. (Bueno, en realidad quizá me deje caer por el Primavera por aquello de ver a Wilco con disco recién estrenado)

martes, 20 de febrero de 2007

III Concurso de Maquetas de Radio Utopía (Bases)


1. Podrán participar todos los grupos que lo deseen de pop-rock (electrónica, rock, fussión, indie, metal, industrial, punk, hardcore, blues, black…)

2. Los grupos no podrán tener contrato discográfico con alguna compañía. Si se admitirán discos autofinanciados por las bandas. Se admitirán tambien grupos bajo licencia copyleft.

3. Las grabaciones recibidas deberán incluir tres canciones, no se admitirán a concurso aquellas que superen o estén por debajo de esta cifra.

4. El concurso constará de dos fases:

a.. Recepción y selección de trabajos y elección de los finalistas.
b.. Elección de los dos ganadores para su posterior actuación en la XV Edición del Festival Alternativo de Radio Utopía.

5. Las maquetas o compactos autofinanciados o bajo licencia copyleft se recibirán por correo desde el 1 de Febrero 2007 hasta el 12 de Marzo 2007. Deberán ser enviados a la siguiente dirección indicando en el sobre en mayúsculas:

III CONCURSO DE MAQUETAS FESTIVAL RADIO UTOPÍA.
Calle Carlos Ruíz 14
C.P 28703 San Sebastián de los Reyes (Madrid)

6. Las grabaciones deberán estar en formato cd de audio incluyendo un dossier en papel del grupo e incluir las siguientes formas de contacto:

a.. Teléfono
b.. Correo electrónico.

7. El jurado estará compuesto por miembros de la emisora que participarán en la organización del festival.

8. El premio consistirá en actuar en el próximo Festival Alternativo de Radio Utopía a celebrar el próximo día 11 de Mayo de 2007 en el Parque de Andalucía de Alcobendas como grupos teloneros de los cabezas del cartel (el primer elegido actuará en segundo lugar en el Festival y el segundo vencedor será quien abra el Festival). Además, el ganador del concurso recibirá un premio de 1.000 euros y el segundo de 600 euros. El Festival es gratuito para el público y se encuentra enmarcado en las celebraciones de las fiestas de San Isidro en Alcobendas.

9. El material recibido pasará a formar parte del catálogo de la emisora y tendrá difusión en la misma a través de sus diferentes programas y espacios.

10. Para cualquier duda y/o comentario puedes contactar con la organización mediante la siguiente dirección de correo electrónico: maquetasutopia@radioutopia.es





domingo, 18 de febrero de 2007

Los solos de guitarra

Hubo un tiempo en el que me esforzaba por racionalizar mis gustos musicales. Eso fue mucho antes de cumplir los 14 años. Trataba de buscar un conjunto de normas que decidieran por mí si me podía enamorar o no de un tema. De todo aquello la única regla que recuerdo es que para que una canción me gustara debía de tener un solo de guitarra. Parece muy restrictivo, pero si nos fijamos un poco esa norma me permitía escuchar todo tipo de música. Claro que en realidad lo que a mí me gustaba en aquella época era el heavy metal. O más exactamente lo que se llamó a principios de los 80 la New Wave of British Heavy Metal.

Pasaron los años, me empezó a salir la barba y a quedarme calvo y olvidé por completo mi afán objetivista. No sólo éso, empecé a rechazar, de manera inconsciente, todas las reglas, por el mero hecho de serlas. Pero somos criaturas a las que nos gusta inventarnos leyes. Terminé poniéndome otra norma apriorística con la que decidir lo que podía gustarme. Resultó ser la contraria a la que tenía antes de cumplir los 14. Estaban vedados los solos interminables y pajillerísticos. Debió ser mucho antes de cumplir los 16 años.

Escuchando "Live and dangerous" de Thin Lizzy me doy cuenta de que no hay nada que me ponga más que una twin-guitar como dios manda. Pronto tendré 37, y estoy igual que en vísperas de llegar a mi décimo cuarto cumpleaños.


Mi rollo es el rock

miércoles, 14 de febrero de 2007

Los amigos

El hombre que no se enorgullece de sus amigos es un miserable.

Desde hace unas semanas hay dos nuevos enlaces en las "sugerencias del chef". Uno manda al bloj de mi cuadrilla de colegas procedentes de la adolescencia, los lebreles. Parece raro, pero seguimos siendo igual de amigos que entonces. O igual más, ya que hace tiempo que hemos prescindido de juzgarnos los unos a los otros. Al bloj le está costando empezar pero ya irá mejorando, seguro. Además, hay una foto mía de cuando tenía pelo.

El otro enlace, "El Trascendido", es la página personal de uno de los lebreles. Se llama Pablo Avendaño, vive allende nuestras fronteras y dice que es pintor. Hice una crónica de su boda aquí. Yo creo que el tío tiene talento, aunque es obvio que no soy objetivo. Su ídolo es Francis Bacon.


Espero que Pablo no me meta un paquete
por reproducir "Topographismes #2" en este bloj

lunes, 12 de febrero de 2007

Fer & Feli. Crónica de un sábado de sillón-ball

No me había recuperado aún del pasote del jueves cuando me levanté el sábado. Toda la mañana la dediqué a recuperar fuerzas y a preparar el programa del domingo. A eso de las 15 horas me puse a ver Rugby, el Inglaterra-Italia del 6 Naciones. A pesar de que los azzuri eran capaces de controlar algunas fases del juego, especialmente las melèes y los racks, el medio de apertura inglés, Wilkinson, los machacó sin piedad. Luego zapé para asistir a casi toda la primera parte del Manchester United-Charlton Athletic. El United se puso 1-0 pero sin la brillantez habitual. Un par de controles de Rooney, alguna banana de Giggs y poquito más. Aproveché el descanso para chequear el Escocia-Gales. Para mi digusto, los escoceses dominaban, sus delanteros se imponían, y sólo la efectividad de Stephen Jones con las patadas a palos mantuvo a los galeses en el partido un rato más o menos largo.

Cuando la tarde agonizaba cambié a La 2. Echaban la eliminatoria de Copa Davis Suiza-España, concretamente el punto del doble. Jugaban Feliciano López y Fernando Verdasco contra dos suizos, ninguno de ellos Federer. El comentarista se empeñaba en llamar a los españoles de una manera especialmente irritante. Constantemente decía que si Fer por aquí o Feli por allá. Ganaron los españoles en el quinto set, tras casi 5 horas de juego. La sensación que me quedó es que el tenis es un deporte que en este país está practicado por imbéciles.

En los ratos en que la cantinela de "Fer & Feli" me resultaba insoportable, optaba por fijarme en el Chelsea-Middlesborough, pero sólo me acuerdo del chicharro de falta directa de Drogba, en el último minuto de la primera parte.

Por la noche me fui al Galileo (que ahora se llama Neu! Club) al concierto de Vanexxa. Me gustó mucho más de lo que yo me esperaba. Entiendo su rollito extremo pero lo que me parece más atractivo es ese impulso poético que a veces se empeña en esconder. Un idiota dijo al lado mío que sería cojonudo ser "groupie" de Vanexxa. No estoy tan seguro.



Los ojos marrones de Vanexxa

miércoles, 7 de febrero de 2007

Un soneto me manda hacer Violante...

He estado unos días enfrascado en la escritura de unos textos periodísticos. Nada ver con las pajillas que me hago en este bloj. Eran una reseña corta y un reportaje sobre un tema científico.

Por decirlo de otra manera, he sufrido en mis carnes el antagonismo imperfecto entre técnica y talento (=en mi caso más que talento, delirios de grandeza de los que estoy muy orgulloso). Imperfecto porque ambos conceptos no se excluyen necesariamente, pero a veces necesitas más de lo uno que de lo otro. Y casi nunca te vale con una sóla de esas cosas.

Meter 55 minutos de música en 460 caracteres precisa de técnica. Quizá para escribir de manera legible acerca de un tema que no dominas también sea necesario emplear grandes dosis de técnica. Hacía más de un año que no tenía que esforzarme en este campo, desde que me fui de 40tv. Me ha costado más de lo que me imaginaba volver a ponerme esos pantalones y sólo lo he conseguido metiendo tripa. Es decir, aparcando mis delirios de grandeza.

Cuando uno es capaz de conjugar técnica y talento se convierte en un genio. Un genio fértil y que, a veces, pierde la perspectiva. Es tan fácil para él escribir, pintar, tocar, componer, que pasa por alto la autocrítica. Ése era el caso de Lope de Vega.

Alguien me dijo la semana pasada que Lope era el César Vidal del Siglo de Oro. El famoso "istoriador" y "periodhista" no tiene técnica ni talento. Sólo es instrumento de difusión de unos valores que ya eran caducos en la Edad Media.

Y Lope era tan genial que se permitía bromear sobre su facilidad para escribir sonetos. Para muestra, un botón.

Un soneto me manda hacer Violante,

que en mi vida me he visto en tal aprieto;

catorce versos dicen que es soneto:

burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara consonante

y estoy a la mitad de otro cuarteto;

mas si me veo en el primer terceto

no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando

y parece que entré con pie derecho,

pues fin con este verso le voy dando.

que voy los trece versos acabando;

Ya estoy en el segundo, y aun sospecho

contad si son catorce, y está hecho.

Lope de Vega


Yo siempre he sido cervantino,
pero éste tío era un "crack"

sábado, 3 de febrero de 2007

El derecho a equivocarse

Llevo varios meses pensando en clasificar mis entrevistas más memorables. Será una entrada con forma de lista, un top 10 o algo así. Mi intención es que haya de todo. Buenas y malas entrevistas, personajes casi desconocidos o super famosos, charlas inteligentes o palabrería trivial, todo cabrá. No sé cuándo la haré, quizá la próxima entrada, quizá dentro de un año, quizá nunca...

Pero ésta no va a ir de entrevistas. Voy a hablar de un par de ellas porque en ambas se repitió el tema que hoy quiero tratar. Una fue a Antonio Arias (ex 091 y Lagaratija Nick), que se celebró en la Sala Caracol, en la primavera de 2000, en un descanso de la prueba de sonido del concierto con el que los Lagartija presentaban su disco homónimo de aquel año. La otra tuvo lugar una mañana de resaca de 2001 en un hotel de la calle Princesa de Madrid y tuvo como protagonistas a los Mercury Rev y su álbum "All is dream", en ese momento aún sin título y aún sin publicar.

De la primera recuerdo que Antonio Arias me firmó el single de "No lo puedes ver", el debut discográfico de Lagartija Nick. La única vez en mi vida que he hecho algo parecido. Y también me acuerdo de que al terminar la entrevista propiamente dicha, Antonio Arias y yo seguimos debatiendo sobre lo bueno que es cometer errores. De que la única manera de crecer como persona (y como artista) es buscar sin miedo el error.

La charla con Mercury Rev fue más o menos insustancial hasta la última pregunta. Ya tenía el reportaje hecho y me permití el lujo de "tirar un cañito". Con una especie de mueca que buscaba ser irónica les espeté: "¿Qué error volveriáis a cometer?". Jonathan Donahue dejó que pasaran unos segundos, sonrió y sin quitarse las gafas de sol dijo algo así como: "La historia de Mercury Rev está llena de maravillosos errores y estupendos desastres. Y todos están perfectamente documentados. En el futuro esperamos cometer errores aún más mayúsculos y hermosos".

Si de algo me arrepiento en esta vida es de no haber metido mucho más la gamba.