jueves, 30 de noviembre de 2006

Mañana y pasado mañana

Ya va siendo hora de entrar en la edad adulta. Todavía tengo ídolos a los que profeso una admiración tan fervorosa que sólo podría sentirla un adolescente barbilampiño y con la frente arrasada de granos. Uno de ellos es Jeff Tweedy, que toca mañana en La Riviera de Madrid. Otro es Ira Kaplan, que al frente de Yo La Tengo hará lo mismo y en el mismo sitio pero al día siguiente, el 2 de diciembre.

A Jeff lo he visto una vez en vivo, fue el año pasado, y está reflejado en este bloj, en las entradas de marzo de 2005. Además, le hice una entrevista que salió bien o, por lo menos, yo me quedé contento. Su banda, Wilco, sacará un nuevo trabajo el año que viene, para la primavera, según me han chivado en la discográfica. Tengo la incómoda sensación de que el show de mañana no me va a gustar, que me voy a aburrir como me pasó con los Two Gallants. Seguro que no toca "California stars" o la versión de "Don't be so fearful". Y además es metafísicamente imposible que lo próximo de Wilco sea tan bueno como lo anterior. Nadie, ni siquiera Dylan, ha encadenado 5 obras maestras seguidas, que es lo que conseguiría Wilco si su disco de 2007 está al nivel al que nos han acostumbrado Jeff y los suyos. En pocos meses, dejaré de pensar que mea colonia.

"I'm not afraid of you and I will beat your ass" vio la luz hace un par de meses. Yo La Tengo lo presentará en Madrid el próximo sábado. Ese disco es de lo mejor de 2006, así que las expectativas de que el concierto esté bien son muy altas. Pero ya he visto a Yo La Tengo 4 veces y las 4 he salido flipando de la sala. Es evidente, toca decepción.

Para el domingo puede que haya alcanzado la madurez. Me quedará muy poquito para empezar a leer a Karl Popper. ¡Estoy acojonado!

domingo, 26 de noviembre de 2006

Pugliese

Ayer me entregué por completo a la molicie. Casi todo el día lo ocupé en leerme la última entrega de un famoso fanzine que va ya por su número 36. Al caer la noche agarré mi auto y bajé a Madrid con objeto de ver en vivo a Two Gallants, por cortesía de djflow. Este sencillo plan acabó por demostrarme que soy un tipo muy chapado a la antigua.

Habíamos quedado en un cervecería-cafetería muy cercana al Moby Dick, recoleta sala donde los Two Gallants iban a tocar. Ese establecimiento estaba encuadrado dentro de la más noble de las categorías, la de "bar español". Y escribo "estaba" porque ya no existe. En su lugar han plantado un restaurante con lucecitas azules infectado de un cosmopolitismo paleto, muy típico de Madrid. Primera gran decepción.

El concierto estuvo aburrido. El Moby Dick se llenó de gafapastasbarbeados de menos de 30 años y de alemanes y/o gringos y/o británicos. Y los Two Gallants tocaron interminables canciones armados de una guitarra y una batería más un artilugio raro que no pude ver porque el escenario del Moby Dick no está lo suficientemente alto. Terminamos suscribiendo el tópico del periodista musical apoyado en la barra sin prestar atención al recital.

Al terminar, fuimos a la busca de un "bar español" para tomarnos una de bravas regada por un par de cañas. Nuestra misión resultó ser imposible. Nos metimos en un sitio de esos modernos y de tapas que hacen que me apetezca reivindicar los McDonald's. En el camino del Moby Dick al Torito, así se llama ese infame sitio, vimos más garitos/restuarantes/bares cortados por el patrón del "diseño para analfabetos". Y todo eso, en un barrio en el que todavía hay bares-restaurantes como el Paniza.

La noche aún se alargó un poco más. Después de abandonar el Torito nos quedamos rajando una hora en la puta calle. El tema de la conversación no había variado desde el Moby Dick. Poner a parir a compañeros de profesión y músicos de mierda además de cagarnos en discográficas y medios de comunicación en general.

Cuando me subí al coche para volver a mi casa, puse la radio. Eran las 2 menos cinco y aguanté un poco a Iker Jiménez para oir el boleto de las 2 y enterarme de qué había hecho el Atleti. Había empatado a 1 con el colista en casa. Asqueado de los tiempos modernos, me puse "La yumba", interpretada por la Orquesta Típica del gran Osvaldo Pugliese.

jueves, 23 de noviembre de 2006

Los mitos de nuestro tiempo (IV). La Iniciativa Privada

Un amigo pretendió convencerme hace unos días de que era de izquierdas en lo social y de derechas en lo económico. Cuando le dije que ese es un contrasentido acojonante porque la esencia del socialismo era "lo económico", él me salió con lo de la "iniciativa privada", lo que mejor hace moverse a las sociedades, según el mito capitalista más enraizado. A esas alturas, la conversación había devenido en un notable despropósito así que opté por el golpe bajo. Contesté que las pirámides de Egipto eran una iniciativa pública. Un tercer amigo, cuya identidad no revelaré, respondió diciendo que fueron los marcianos los que construyeron las pirámides. Esa bajada de nivel aguó la discusión. La llegada de los pacharanes hizo el resto.

Yo seguí cavilando. Y me dí cuenta de que la gran diferencia entre mi amigo y yo estaba en un concepto sobre el que él no se permitía dudar. La supuesta bonanza de la "iniciativa privada" es una idea, como la del "mercado libre", que se opone al socialismo bajo la premisa de ser algo real y no una ensoñación. Llevamos varios siglos escuchando que nuestro nivel económico está construido por capitales privados y hombres de negocios con "visión". Que tenemos libertad para que cualquiera de nosotros, con una idea suficientemente buena, podamos hacernos ricos. Que ese impulso hace crecer la actividad económica y con ella el status de toda la población. ¿Acaso este diseño no es un cuento de hadas? ¿Más de dos siglos de capitalismo no nos han enseñado por la vía de los hechos que eso es mentira? ¿No esconde ese planteamiento que hay ganadores y perdedores y que la línea es más clara aún que en el pasado?

El concepto de "iniciativa privada" es excluyente. Necesita que el Estado no ponga sus manos en el Mercado porque pierde parte del pastel. En Argentina, durante los 90, la "iniciativa pública" desapareció casi por completo, bajo la mirada aprobadora del FMI. En la resaca del "corralito" toda la culpa es adjudicada a la corrupción. Pero es que la Corrupción está unida a Mercado Libre e Iniciativa Privada, como se puede ver en la Rusia de hoy. También está unida al Socialismo, Feudalismo, Esclavismo, etc,... Corrupción y Naturaleza Humana son casi una sola cosa. Mi concepto hobbesiano de la vida me hace inclinarme por sistemas que dejen menos espacio a nuestras ganas de hacernos ricos. ¿Quién es ahora el que está privado de sentido práctico?

martes, 21 de noviembre de 2006

Humildemente, un consejo

He terminado de ver la quinta temporada de "El Ala Oeste de la Casa Blanca" hace unos días. En uno de los episodios finales se produce un diálogo entre una asesora de Defensa y el Presidente Bartlet que tiene una aplicación directa a muchos órdenes de la vida. El Presidente se quejaba amargamente de que el conflicto árabe-israelí era irresoluble y de que intentar arreglarlo era hacer el rídiculo, además de una pérdida de tiempo. Para responder a eso, la asesora le contestó algo así:

"No hay deshonor en el fracaso, sr. Presidente. Hay deshonor en no intentarlo"

sábado, 18 de noviembre de 2006

¿A la tercera?

El jueves pasado tuve la tercera entrevista de trabajo en 3 meses. En realidad, no fue una entrevista de trabajo propiamente dicha sino una prospección de cara al futuro más o menos inmediato. El asunto de la reunión no estaba claro, lo que normalmente significa que la conversación se construiría a base de abstracciones bienintencionadas.

También era la tercera oportunidad que entraba en el despacho del director de una famosa emisora de la radio pública. El inquilino de ese despacho ha sido, en las tres ocasiones, una persona diferente. Mis intenciones han sido, básicamente, las mismas. El jueves intenté articular mi discurso de una manera distinta y parece que lo logré.

Fui moderadamente pesimista y salí moderadamente optimista.

Por la tarde fui al Museo de Historia Natural (cosas del desempleado). Paseando solitario por la exposición dedicada a Ramón y Cajal certifiqué que mi vida laboral se ha convertido en algo imprevisible. Hace un año mi queja era que todos los días eran el mismo. Por lo tanto, como decía Antic, el entrenador que me dio el doblete: "Tengo que ser contento".

martes, 14 de noviembre de 2006

Listas violadas

El viernes pasado saltaba la sopresa. "Vivir para contarlo", de Violadores del Verso, debutaba al nº1 en la lista española de álbumes desbancando a Bisbal, que hasta entonces y desde la salida de su último trabajo había detentado ese lugar. Era la primera vez en la historia que un disco de hip hop español lo lograba.

Llevo varios días dándole vueltas. Objetivamente, es una muy buena noticia. Es más que obvio que, hoy por hoy, el único sector de la música en España con vitalidad y dinamismo es la escena del rap. Los artistas, las compañías, los medios, los aficionados del hip hop patrio se mueven con honestidad y con un discurso claro. Sobre todo, cubren aspectos de la realidad ignorados por el lado más tradicional, tanto el comercial como el "indie". No son perfectos, claro. Pecan de ingenuos y de integristas, aunque en proporciones mucho menores de las que se les acusa desde fuera.

¿Es una tormenta de verano? ¿La primera señal de que las cosas están cambiando? Ni una cosa ni otra. En primer lugar, había precedentes. Tote King entró al 17 con su penúltimo disco, "Música para enfermos", SFDK anduvieron por el top 3 el año pasado, La Mala y Violadores habían encabezado la lista de singles, La Excepción han estado altos en cuanto a cifras de ventas, etc,... Así que no tiene nada de revolucionario. Sí, es simbólico, pero lo más importante es que subraya una tendencia.

El esquema clásico del pop propugna que las escenas alternativas alimentan a la corriente principal. Esto se rompió en España con el éxito de Dover. Las más de 400.000 copias facturadas del "Devil came to me" albergaron esperanzas para la humilde escena indie de los 90, que ya había disfrutado de otros pequeños hits como "Chup chup" de Australian Blonde o "Qué puedo hacer" de Los Planetas. Allá por 1998 parecía que no sólo Dover iban a dar el salto al primer plano. Pero no ha sido así. Es posible que fuera la primera vez que no se daba este fenómeno. La consecuencia es una industria esclerotizada, aferrada a propuestas estéticas viejas y que pretende actualizarse abrazando, con un miedo infinito, a las nuevas tecnologías.

¿El mainstream se nutrirá del pujante movimiento del hip hop en español? Tiene menos excusas que con el indie de los 90, que estaba fragmentado y era demasiado naif. Lo paradójico es que está aún menos por la labor que entonces. Y los raperos no tienen ningún interés en ser número 1 en los 40 Principales. Sin embargo, las tendencias, a veces, se convierten en inercias que no puede parar nadie. Ni los que están inmersos en ellas.

sábado, 11 de noviembre de 2006

El puto "Misunderstood"

Empecé esta entrada hace unas horas, mientras conducía por la Autovía de la Coruña. Serían las 5 y pico de la mañana. Disfrutaba de una efímera lucidez post-borrachera y venía escuchando “Misunderstood”.

En ese momento, el tono del discurso que me venía a la cabeza no debía de ser muy distinto de las homilías habituales de Trecet a principios de los 90, cuando ponía a Nightnoise, Lito Vitale, Andreas Wollenweider, Madredeus, etc,… Era la época en la que soltaba frases cursis del tipo de “es como si una espada de plata me atravesara el corazón”.

Ahora luce el sol. He dormido sólo unas tres horas y no tengo resaca. Sólo estoy un poco cansado. Estoy tratando de revivir ese momento escribiendo sobre él. Pero el único recuerdo que tengo es que me di cuenta de que me sabía perfectamente la letra de “Misundesrtood”. La pega es que no es así. Mi memoria únicamente registra pequeños fragmentos como “She still loves rock and roll” o “I have to thank you for…nothing…nothing…nothing at all” y eso es todo. Me imagino que la explicación es que la parte de mi subconsciente que es capaz de recitar de carrerrilla “Misunderstood” afloró durante unos minutos…para volver a las sombras casi de inmediato.

No sé muy bien por qué he escrito esto. No entiendo el motivo por el que se supone que es importante. Ahora podría decir muchas cosas, podría acumular basura autocomplaciente, con el objeto de simular que sé de lo que estoy hablando. De todo por lo que está cruzando mi cabeza ahora mismo, y quiero decir AHORA MISMO, lo único que merece llegar a las puntas de mis dedos es lo siguiente:

Jeff Tweedy viene a tocar en solitario a Madrid. Creo que será el día 1 en La Riviera. Damas y caballeros, no se les permite faltar.

R&R

miércoles, 8 de noviembre de 2006

Declaración solemne

Hoy, 8 de noviembre de 2006, yo, Vencido el Apóstata, declara que deja ese deporte en el que lo ha sido todo: El fútbol.

Atrás quedan:

1. Mis goles de tacón.
2. Aquel partido bajo la lluvia en 1988 con el "10" a la espalda.
3. Mi trayectoria como árbitro. Sólo quisieron pegarme una vez en dos años.
4. Mi faceta de entrenador, en la que destaqué por ser el único del Campeonato en el que jugaba mi equipo que invadía el campo para pegar al árbitro.
5. Los partidos nocturnos.
6. El día que jugué de cierre y dí los 4 goles que metió mi equipo, que a la postre significaron el empate por el que nos metimos en la final.
7. El patético último saludo en el escenario en el equipo de Radio Vallekas. Pasado de peso y con el "toque" perdido definitivamente.

Por supuesto, como toda declaración solemne, (La de los Derechos Humanos sin ir más lejos), este propósito será traicionado antes de lo que yo mismo imagino.

sábado, 4 de noviembre de 2006

Los mitos de nuestro tiempo (III). La Vivienda (Digna)

Hace mucho tiempo que sabemos que el acceso a la vivienda es un problema grave en España. Cuando el precio del dinero empezó a bajar, allá por mediados de los 90, la trampa se cerró completamente. Mucha gente hizo cálculos y pensó que le compensaba pagar una letra en lugar del alquiler. La promesa era que al final alcanzabas el status de propietario, en apariencia sólido pero en realidad volátil por definición. La fiebre compradora se desató, los precios y alquileres subieron y las familias alcanzaron un nivel inaudito de endeudamiento. Esa situación ha permitido que la masa social sea sumisa porque no puede afrontar riesgos. No es casualidad que el PP se hiciera con la mayoría absoluta en 2000. Aún menos casual es que el Ministro de Economía en la última década y media haya sido o Rato o Solbes, que tanto monta, monta tanto como Isabel y Fernando.

Ahora, el dinero también sube y es más difícil afrontar la letra, es más difícil vender y es más difícil comprar. Aún más complicado es tener una actitud exigente con el poder económico, cuando llegar a fin de mes es asequible, pero requiere muchos esfuerzos.

No estoy muy al tanto del contenido de las manifestaciones por una vivienda digna que se han producido en las últimas semanas. Sólo conozco su sonoro lema: "No vas a tener casa en la puta vida". Me da la sensación de que hay demasiado pactismo, demasiado mito detrás de esas palabras. No creo que la solución sea que los intereses bajen para que los chavales se puedan comprar un piso que los tenga hipotecados parte de su vida, precisamente esa parte de su vida en la que más capacitados estarán para tratar de cambiar el mundo.

¿De verdad la izquierda desea caer en el señuelo del consumismo y su mentiroso concepto de la propiedad?. ¿No era que otro mundo es posible?. Pues empieza por tu casa. No compres, alquila. O busca otra solución. O compra cuando puedas permitírtelo de verdad, no a los 25 años. No necesitas poseer el lugar donde vives. Piénsalo, seguro que tienes otras urgencias.

miércoles, 1 de noviembre de 2006

2 canciones para pasar el Día de Difuntos

1. Crashed into love - Spandau Ballet

Canción incluida en "Heart like a sky" (1989), el último álbum de Spandau Ballet.

De adolescente era un fanático del Heavy metal. Sin embargo, de forma privada y en la intimidad era fans de Spandau Ballet. Escuchar "To cut a long story short", "Love like diamond", "Chant Nº1 (I don't need this pressure on)" o "True" constituía una experencia muy gozosa. Contra todo pronóstico, lo sigue siendo. Cuando entrevisté a Gary Kemp, el compositor de todos esos temas, mi emoción fue indescriptible. Resultó ser muy amable y muy listo; estuvimos hablando de cosas tan improbables como la influencia del punk en los Nuevos Románticos y él fue capaz de darle un sentido a mis incoherentes divagaciones. También me dijo otra cosa que me resultó aún más sorprendente. Afirmó que todos los discos de Spandau Ballet tienen un nivel parecido y que hicieron muy bien retirándose antes de hacer mierda. Incluso a mí, un admirador de la obra de Spandau Ballet, me parecía un atrevimiento. Un álbum, el último, me resultaba malo sin paliativos.

Pero hace un par de días me puse el vinilo de "Heart like a sky" y no tuve por menos que darle la razón a Gary...5 años después de haber hablado con él. En ese larga duración destaca especialmente "Crashed into love", canción soleada y que contiene una referencia explícita a "Gold".

2. "Always the last to know" - Del Amitri

Canción incluida en "Change everything" (1992), el disco más famoso de Del Amitri.

Hacia febrero de este año una canción se empeñó en meterse en mi cabeza. Se trataba de "Always the last to know". Vi el clip en laVH1 y se me antojó una perfecta banda sonora para mi vida en aquel periodo del año. De hecho, arranqué un domingo el programa de radio con él.

El lunes pasado me volví a topar con "Always the last to know". El conductor del autobús que me llevaba de Moncloa a Alpedrete tenía puestos los 40 Principales. Empecé a prestar un poco de atención porque la locutora es amiga mía, de hecho fue la que me regaló la biografía de Borges que comenté la semana pasada. De pronto, por sorpresa, sin aviso previo, sin un mínimo argumento para provocar una intuición, sonó "Always the last to know". Recuerdo que pensé dos cosas. Una, que efectívamente 40 Principales se quiere convertir en Kiss FM, lo cual es un error que pagarán caro en unos años. La otra, que, una vez más, "Always the last to know" sigue siendo el leit motiv de mi actual peripecia vital.