miércoles, 30 de agosto de 2006

Mi doble

ADVERTENCIA: Lo que voy a contar es la verdad más resplandeciente.

El tío estaba completamente seguro. "Sí, joder, te ví allí, en el Siroco, en el concierto de No More Lies". Yo le repetía que no, que este año he ido al Siroco una sola vez y no era un concierto y mucho menos de los No More Lies, a quienes no he visto en la vida. Pero seguía insistiendo.

Unos días antes me había pasado algo parecido. Una chica aseguraba que había salido en la tele hablando de una película. Eso es algo totalmente imposible, aunque mi respuesta no la dejó satisfecha. Trató de buscar amparo en los demás. Para mi sorpresa hubo otro individuo que corroboró la versión de ella. Continué negándolo.

En un pasillo me abordó una redactora de "Saber vivir". Me preguntó en qué grupo tocaba porque, al parecer, me había visto al frente de una de las bandas que actuaban en el plató de "iPOP". Estaba convencida de que además de ser redactor de música era músico. No creo que quisiera ligar.

Dicen que todos tenemos un doble perfecto. Si nos atenemos al relato de los hechos que acabo de hacer el mío es fan de los No More Lies, redactor-presentador del área de cultura de una televisión de España y además tiene un grupo.

O sea, es un gilipollas.

martes, 29 de agosto de 2006

Breve y trivial momento pseudo-místico

Ayer, mientras escuchaba "Siglo XXI", tuve una revelación.

"Siglo XXI" es un espacio que se viene emitiendo en Radio 3 desde hace más de 10 años. Como mínimo desde el 94 o así. La primera vez que lo escuché duraba una hora, salía por las tardes y se hacía eco de la imparable eclosión de la música electrónica. Aquello parecía ser el futuro inmediato. "Siglo XXI" era un buen nombre entonces. Hoy es el programa de radio de mayor influencia en el mercado para un sello independiente.

A mi juicio, la mayor virtud del programa era que permitía a los que veníamos del pop-rock introducirnos en la electrónica. El discurso que propugnaba era muy sencillo: La música electrónica era todo lo que se hacía con aparatos electrónicos. El hecho de utilizar un sinte o una programación o un sample te hacía moderno. Como artista, tus códigos estéticos variaban al cambiar una guitarra por un ordenador. Sí, era simple, fácil de entender. Y, seguramente, cierto.

También es cierto que 2 más 2 son cuatro.

En el año 2006 la música electrónica constituye una realidad polisémica. Es la estética maquinal, es el artista sin rostro, es el cuidado por las texturas del sonido, es el baile, es el ruido, es la acumulación de elementos, es la reducción de elementos, es un nuevo modelo de negocio, es el culto a lo retro, es el amor por la novedad técnica, es el último refugio de la ética en la música popular, es la repetición, es la creación de ambientes, es la reacción de la Armonía frente a la Melodía, etc,...

Ayer, mientras escuchaba "Siglo XXI", constaté que sigue anclado en el discurso del año 96. Había retrocedido al Siglo XX.

lunes, 28 de agosto de 2006

Cuento (bufo) de verano

Caroline está siendo ajusticiada por un sol implacable. Sale de su trabajo escondida tras unas enormes gafas de sol. No hay ni un centímetro de sombra en el trayecto que la lleva hasta su coche. Pero ni la acera, ni el asfalto, ni el volante están tan calientes como su cabeza, hirviendo por cortesía de un dilema irresoluble.

Caroline tiene los ojos y las pecas marrones. Está bastante segura de que Jeff le mira las tetas y el culo con delectación. Sabe que, en otro tiempo y en otro lugar, hubiera hecho de él su esclavo. Lo que ya no está tan claro es que pueda conseguir que esta noche, precisamente esta noche, se quede a dormir.

Gira la llave y emprende la marcha


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Caroline está muy enamorada de Jeff. Hace mucho tiempo que lo intuye, pero ahora ya no alberga ninguna duda. Para Caroline, Jeff es el compendio de todas las virtudes que puede tener un hombre. Pero Jeff es el mejor amigo de Julian, el compañero de Caroline desde hace más de una década. Jeff jamás traicionaría a Julian, lo que entristece a Caroline, lo que la alegra y la enorgullece también.


-o-o-


Caroline ha aprovechado un viaje a Europa de Julian para invitar a su casa a Jeff. Ha aparcado su coche a una manzana de su portal, donde ya sabe que la espera Jeff. Antes de entrar en el edificio debe saltar por encima de un charco. Se lo piensa unas décimas de segundo antes de cruzarlo. La suerte está echada.


-o-o-


Caroline y Jeff han acabado de cenar. Jeff se ha levantado a mirar por la ventana en una impostada actitud soñadora. A Caroline le parece que es un dios griego recién llegado del Olimpo. Se le acerca por detrás sigilosamente. En unos segundos estarán intercambiándose saliva.

Suena un pedo.

Ha cambiado tres veces de melodía con gran estruendo. Parece inodoro.

Suena otro pedo.

Es el clásico pedo de vieja. Huele fatal. Caroline vomita sobre Jeff.

Todo ha terminado para siempre.

viernes, 25 de agosto de 2006

Ciencia al alcance de todos

No creo en dios ni en Dios. Creo en la ciencia. La ciencia no me obliga a creer en ella. Me cuestiona los motivos de mi fe. Me obliga a desdecirme de lo que dije ayer y de lo que estoy diciendo ahora. En la ciencia no hay leyes escritas sobre piedra. Me hace inconformista, me conmina a avanzar, a intentar aprenderlo y comprenderlo todo, aún sabiendo que no puedo.

La ciencia no me miente. La verdad científica no existe, por lo tanto, tampoco existe la mentira. Ni el error en sentido abslouto. Todo es muy complejo, pero al mismo tiempo es sencillo. Me deja muchas noches sin dormir y nunca me permite acomodarme.

Lo que quiero decir es que hace un mes había 9 planetas en el sistema solar, hace 15 días había 12 y hoy he leído en el periódico que son 8. Que un telescopio le ha hecho una foto a la materia oscura. Y que un matemático dice haber resuelto el dilema de Poincarè. No sé para qué servirá saber todo ésto y además puedo afirmar que no lo entiendo muy bien. Lo único que sé es que si la Humanidad no se hubiera planteado dilemas como éstos, aún estaríamos subidos al árbol.

¡Ah! Se me olvidaba. España pierde mañana con Serbia.

miércoles, 23 de agosto de 2006

Just go ahead now..

Estos últimos días he escuchado varias veces una canción que tenía totalmente olvidada. El "Two princes" de Spin Doctors fue uno de los temas que a mediados de los 90 más sonaba en mis equipos. Eso me ha hecho volver al "Grace" de Jeff Buckley y redescubrir esas barbaridades que llevan por nombre "Hallelujah" y "Lover, you should come over". De alguna manera, he vuelto a esos días de birras y guitarras saturadas, de camisas de leñadores y perillas.

Si bien es cierto que aquí en España no hubo "Generación X" en el sentido más estricto de la palabra, sí es verdad que los que terminábamos la carrera o ingrésabamos en el mercado laboral en la primera mitad de los 90 nos podemos reconocer en algunas cosas que caracterizaron a los de esa quinta. Por ejemplo, la música y el cine. Pero los gringos de nuestra edad accedían al mercado de trabajo en unas condiciones que nosotros ni soñábamos en plena crisis económica post-año 92. La sociedad nos decía que éramos la generación mejor preparada de la historia y luego nos ofrecía puestos de becarios por un sueldo de subsistencia. Toda la vida nos hemos encontrado con que nuestros jefes sabían menos que nosotros y encima tenían una capacidad de trabajo muchísimo más reducida.

¿Ha llegado la hora de la revancha?

Lo que está claro es que si no llega ahora, ya no lo hará nunca.

martes, 15 de agosto de 2006

Los viejos roqueros nunca mueren... pero se hacen mayores

Para mí, los Rolling Stones son una de las grandes bandas de la historia. Mucho mejores que algunos de sus contempóraneos más famosos, como esos flequilludos de Liverpool. Llevan grabando desde 1962 y girando desde algún tiempo antes. Han registrado para la posteridad no menos de 50 temas superlativos y tienen en su discografía más de 5 álbumes que merecen el adjetivo de "obras maestras".

Por si esto fuera poco, ellos me caen de puta madre. Y aunque no voy a un concierto suyo desde 1990, he aplaudido su decisión de seguir haciendo giras mundiales mastodónticas. Si existe un grupo en el planeta que se ha ganado ese derecho, ésos son los Stones. En mi opinión, mucho más que Bono y los suyos.

A pesar de todo lo dicho, creo que ha llegado la hora de que se bajen de la burra. No estoy diciendo que tienen que dejar de hacer directos. Lo que yo les sugeriría es que toquen menos y en recintos mucho más pequeños. Nada de estadios al aire libre. No están ya para esos trotes.

El problema es que a su alrededor se ha creado una industria tan enorme que sólo se puede justificar llevando de un estadio de fútbol a otro a músicos de rock en edad de ser pensionistas. Juro solemnemente que seré "stoniano" hasta la muerte, pero me lo pondrán más fácil si superan este problema.

Todavía con Brian Jones, circa 1964

sábado, 12 de agosto de 2006

Repetición de la jugada

Cuando vas al colegio no tienes ninguna visión de lo que será tu vida en el futuro porque, básicamente, te la suda. Pero la sociedad, por medio de padres y profesores, te impone que empieces a pensar en que pronto, "antes de lo que te imaginas", serás calvo, tendrás una hipoteca, habrás procreado hijos y disfrutarás de pareja estable. Y te machacan con la sugerencia de que tienes que ir pensando la estrategia para lograr el premio. En ese discurso hay dos mentiras fundamentales, pero hoy sólo me ocuparé de una.

Lo que no te dicen es que una vez que logras ese objetivo, sólo queda ya una cosa por hacer, que es morirse. Y lo que sí te repiten por activa o por pasiva es que el trayecto será lineal, que no doblarás nunca la misma esquina dos veces y que al final comprobarás si has llegado a la meta o no. Pero esto de vivir es mucho más imprevisible y, a veces, vuelves a la casilla 27, cuando has arribado a la 36 y te crees que la siguiente es la 37.

Octubre de 1997. Estoy en paro. Tengo que buscar curro. Mis opciones pasan por conseguir un contrato en la empresa para la que trabajé en calidad de becario ese verano. Y, por el otro lado, llamar a los amigos/conocidos para ver si tienen algo. Con algunas limitaciones, me conformo con cualquier cosa.

Septiembre de 2006. Estaré en paro. Habrá que buscar un trabajo. Mis opciones pasan por conseguir un contrato en la empresa para la que trabajé en calidad de becario en el verano de 1997. Y, por el otro lado, llamar a los amigos/conocidos para ver si tienen algo. Con algunas limitaciones, me conformo con cualquier cosa.

lunes, 7 de agosto de 2006

Con 2 cojones

El ferragosto madrileño es muy propicio para ver películas de las de "arte y ensayo". No hay prisas y el calor es tan agobiante que el aire acondicionado de la sala ya vale por sí solo la entrada. El año pasado sólo tuve narices para ir a ver a los Verdi el "Gertrud" de Dreyer, que me aburrió de la peor manera: no conseguí ni echar una cabezadita. Tras esa amarga experiencia supuse que mi etapa de cinéfilo de manual había concluido. Creí que se había acabado todo, la "nouvelle vague", Dreyer, el Dogma, Visconti, Fassbinder, Bergman o incluso mi admirado Eric Rohmer.

Pero esta tarde me metí a ver "Vivre sa vie", una de las pocas películas del Godard sesentero que me faltaban. Algo imperdonable, porque la protagonista es Anna Karina, una de las actrices más guapas de la historia del cine y la mujer de Godard en aquella época.

Hacía falta mucho valor para elegir este título, incluso en una ociosa tarde de un lunes de agosto.

"Vivre sa vie" es, desde hoy, mi favorita de Godard, mi favorita de la "nouvelle vague" y mi favorita de Anna Karina. Su equivalente en música sería "I'll be your mirror", la canción que Lou Reed compuso para enamorarse de Nico.

Love to each other

Arthur Lee, 1945-2006

miércoles, 2 de agosto de 2006

Momentos 2006 (I)

Voy a dejar por escrito algunos de los chispazos más memorables que me han ocurrido en este 2006. A final de año, pondré los que me esperan de aquí al 31 de diciembre. Algunos ya están reflejados de alguna manera en la bitácora.

1. Cuando David Gedge, al frente de sus The Wedding Present, atacó el momento de cantar "desperately in love" con los brazos abiertos durante la intepretación en el South Pop Festival de "Ringway to Seatac".

2. Cuando, presa de un ataque de pánico provocado por la súbita conciencia de mi paletez, me compré "Metafísica de la juventud" de Walter Benjamin.

3. Todas las mañanas en las que me he tomado un café en un establecimieno público mientras leía el periódico.

4. Cuando leí en la Intranet de RTVE la audiencia que había dado el estreno de IPOP y me dí cuenta de que la suerte estaba echada.

5. Cuando me pasé una noche en vela haciendo un trabajo de Historia Antigua.

6. Cuando me bañé en "el mayor balneario cienífico de agua marina de Europa".

7. Cuando una noche en el "Angie" me dí cuenta de que en 3 horas tenía que levantarme para ir a currar.

8. Cuando me encontré con Aldo en las inmediaciones de Olavide.

9. Cuando le hice una entrevista a Method Man en su camerino en el que había una montaña enorme de marihuana, dos botellas de vino, una de whisky y todo tipo de puros y cigarros.

10. Cuando me invitó a comer el Alcalde de Villarrobledo.

11. Cuando Joan Wasser me cogió, durante 1 ó 2 segundos, de la mano.