miércoles, 31 de mayo de 2006

martes, 30 de mayo de 2006

Italia, un país al que apoyar

No sé si habéis visto el anuncio de una conocida marca de cervezas que se desarrolla en lo que parece ser una discoteca italiana. Hay dos amigos, perfectamente vestidos y con una pinta estupenda, y uno de ellos le pregunta al otro cómo conseguir que las mujeres no le huyan. Cuando el ligón le dice al fracasado que todo está en el detalle se produce el momento que define qué es Italia para mí. Agradecido, el aconsejado le llama "maestro" al consejero. Y éste rechaza el adjetivo, levanta la birra y proclama que es un "amigo".

Ahí vemos muchas cosas. Un concepto de la vida hedonista, basado en la búsqueda de placeres, de alcohol, de sexo, pero sin perder la forma. Pero sobre todo, vemos la manifestación de un descreímiento vital no contaminado por la ostentación y un canto a la amistad.


Ahí vemos Italia.


Pero Italia es muchas otras historias. Es un país que ha creado cosas tan molonas como la mafia, el fraude en el fútbol (fueron los primeros que robaron un mundial, el del 34), la pasta, el pop barato de espíritu sinfónico, su idioma, la televisión hortera, el Renacimiento, los Lamborghini, Napoli o la corrupción de la clase política.

Hay otras manifestaciones de lo cojonudo que es su país. Si visitáis Mérida, veréis dos puentes sobre el río Guadiana. El moderno, que tendrá una década, esta hecho una penita. El antiguo, o sea el romano, ofrece una imagen de robustez que se corresponde con la ristra de siglos que lleva allí aguantando el tirón.

Estos romanos sabían lo que hacían. Igual que los italianos.

lunes, 29 de mayo de 2006

Crónica de la semana anterior

La verdad es que tengo mucho material para escribir, dado que salí casi todas las noches de la semana pasada. Y sabéis que en la noche, en un garito, con una copa en la mano, es como se entra en contacto más fácilmente con la verdad.

El lunes quedé con un amigo al que hacía mucho que no veía. Siempre son agradables estas conversaciones. Se componen de una mezcla extraña de humor masculino y alguna reflexión acerca del transcurrir del tiempo y sus efectos. 3 birras y una copa fueron el balance final.

El martes pasé de asistir a lo de Lori Meyers y me metí en casa a ver House en la Fox.

El miércoles me encontré por la calle al Gines y acabamos, avanzada la noche, en el "Angie". Al entrar sonaba "Stairway to heaven" y me pareció música celestial. 5 jarras y dos copas fueron el balance final.

El jueves fui a un concierto sólo por coincidir con unos amigos, V. y djflow. Era de Carmen Consoli, una siciliana regordeta de voz poderosa pero cálida. Me lo pasé sorprendentemente bien. Sólo 2 birras fueron el balance final.

El viernes me pasé por el Staff a ver a Muletrain. Sudé, grité y salté. Como diría el Sueco, fue catártico. Después me fui a un karaoke con algunos e hice el tradicional y espantoso ridículo al que tengo acostumbrados a mis fans. Grandioso el dúo con Bea atacando sin miramientos "Como yo te amo". Muchas copas y un par de birras al final fueron el balance definitivo.

El sábado tuve que currar en Valladolid, en la mal llamada cumbre del rock latino. Como era de esperar de aquello lo único salvable fue lo de Julieta Venegas. Me faltaron dos birras y 30 segundos para pedirla que se casara conmigo al terminar la entrevista.

El domingo hice el programa de radio y me volví a casa para ver unos cuantos episodios de la tercera temporada de "The west wing", un DVD de reciente adquisición.

A todo ésto hay que añadir que el jueves tuve que montar con un editor borracho y que el viernes bebí incontables pacharanes para coronar una muy entretenida comida en un restaurante de comida tex-mex.

Estoy agotado.

miércoles, 24 de mayo de 2006

Galería de imbéciles (XVII)

Quizá deba explicar el motivo de la inclusión del ciudadano cuya imagen está representada en esta nueva entrega de la Galería. Este tipo fue apodado por sus antiguos compañeros de IU como el "submarino del PSOE". A pesar de que se revolvía airado y negaba esa acusación no le creí entonces, hace ahora más de 10 años. El tiempo nos ha dado la razón a los que le considerábamos no sólo un imbécil, sino también un traidor. Para que luego nos vengan a contar milongas de la "pinza".
Diego López Garrido, actual
portavoz del PSOE
en el Congreso de los Diputados.

martes, 23 de mayo de 2006

Para vuestras agendas

El viernes 26 tocan Muletrain en la Sala Staff de Madrid. Presentan su excelente segundo disco, "The worst is yet to come". La hora de inicio de las hostilidades es a las 21 horas. De teloneros, los Gelocas.

Además, estrenan web, cuyo enlace podréis encontrar en las Sugerencias del Chef.

R&R


domingo, 21 de mayo de 2006

Europe's living a celebration

La última vez que ví por la tele el Festival de Eurovisión debió ser hacia el 88. Pero este año, cuando me enteré de que Finlandia presentaba a un grupo de Metal comercial, los adorables Lordi, decidí que había que seguirlo.

Estoy muy contento con su victoria. La canción es como un descarte de los Kiss de los 70, pero aún así está mucho mejor que la media eurovisiva. Y sus pintas son perfectas.

Hard rock hallelujah!!!!!

viernes, 19 de mayo de 2006

La cabra siempre tira al monte

Ayer estuve en un bar de Madrid llamado Clamores. Adjunto crónica y advierto que cualquier parecido con la ficción es pura coincidencia.

CLAMORES 2006

Domino la escena. He venido a trabajar. Estoy tan tranquilo que casi no tengo pulso. Debo parecer un gilipollas escribiendo ésto que estás leyendo en este cuaderno. Si yo advirtiera esta actitud a mi alrededor seguro que pensaría que se trata de un "digno".

CLAMORES 1990

Creo dominar la escena. Intento irme sin pagar. Soy el único del grupo al que pillan. Debo parecer un gilipollas cuando salgo por la puerta. Si yo advirtiera esta actitud a mi alrededor seguro que pensaría que se trata de un "pringao".

jueves, 18 de mayo de 2006

Galería de imbéciles (XVI)

Ayer, por problemas ajenos a mi voluntad, no pude actualizar la Galería de imbéciles. Ya van quedando pocos, porque esta sección se autodestruirá cuando llegue a la vigésima entrega, para la que tengo preparada una sorpresa.

Miguel Ángel Gil Marín

Él y su padre han convertido

al atleti en lo que es.

Por cierto, ¡Visca el Barça!

martes, 16 de mayo de 2006

Intolerancia

Últimamente estoy desarrollando una intolerancia aguda a la mediocridad. Yo siempre he sido muy fantasma y me lo he tenido muy creído, pero era amable con los demás y comprensivo con sus fallas. Ahora, que ya no soy tan fantasma ni me lo tengo tan creído, me mortifica soportar tonterías.

Antes de seguir tengo que explicar qué significan para mí conceptos como "tontería" o "mediocridad" en el contexto de esta entrada.

Cuando alguien hace una gilipollez no significa que sea gilipollas, aunque da pistas en ese sentido. Todos tenemos derecho a equivocarnos. Pero hay un tipo de gilipollez que para mí es imperdonable. Pondré un ejemplo para explicarlo.

Pongamos que "x" ha dicho una gilipollez que ha enfrentado a"y" con "z". Pongamos que "z" se enfada con "y". Pongamos también que cuando "y" se lo reprocha a "x", éste se hace el digno y se quita la mierda jodiendo más a "y". La primera gilipollez la podemos cometer todos pero otra cosa es no asumir nuestro error y encima aumentar la apuesta como hace el señor "x" de mi ejemplo. Es algo propio de un mediocre, de un miserable, de un hijo de puta, de un gilipollas, de un imbécil.

A estas alturas de mi vida, son ese tipo de actitudes las únicas que me dan ganas de vomitar. No tengo ninguna intención de tratar de comprender a los individuos que gustan de comportarse de manera tan abyecta.




NOTA AL MARGEN:
Para rebajar la tensión, corono este texto con la foto de Marta Etura, la única actriz joven española de la actualidad con verdadero talento.

sábado, 13 de mayo de 2006

Round midnight

Estoy seguro de que allá por 2050, cuando recuerde mis aventuras juveniles habrá algo que ocupará mi memoria muy por delante de otros hechos supuestamente más trascendentales. Se trata de algo que sólo me proporciona una felicidad humilde, pero perfecta: Mis paseos por la calle Preciados, esa horrible peatonal plagada de comercios y gente. Es especialmete agradable para mí subir desde Sol hasta Callao unos minutos después de que termine de llover un día cualquiera de primavera. El trayecto es casi solitario, hay poca gente que normalmente sólo está yendo a otro sitio, preferentemente el metro. No hay voluntarios de Greenpeace dándote la barrila, ni tullidos pidiendo pasta, ni ninguno de los habituales en ese rincón de Madrid cuando está hasta los topes. Luce la calma de un sitio turístico fuera de temporada.

Casi todos esos paseos tienen una misma banda sonora, el saxo tenor de un viejo negro escupiendo frases de estándares del jazz. Siempre frases, nunca temas enteros. Muchísimas veces asciendo por Preciados sólo para escucharle.

Hacía mucho que no lo veía. Llegué a pensar que había muerto o que se había mudado de ciudad. Por fortuna, el jueves, dando vueltas por el centro, escuché su inconfundible fraseo. Estaba cerquita de Callao, a la altura del FNAC. Le solté un euro y 10 céntimos y él me sonrió y me dijo, "grassiass sen-hor", con ese típico acento americano que siempre había supuesto que tendría.

Y seguí camino.

miércoles, 10 de mayo de 2006

Lo que me gusta de "House"

En esta excelente entrada del Pianista, y en sus comentarios, se explican muchas de las claves del éxito, a todos los niveles, de “House”. Es claro que es una serie que apasiona a todos, Pianista incluido. Hace un tiempo yo escribí otra entrada rindiéndome a los pies del Dr. House. Pero ahí no dije qué es lo que más me gusta.


LO QUE MÁS ME GUSTA DE HOUSE ES QUE ESTAMOS ANTE UNA MARAVILLOSA APOLOGÍA DE LAS DROGAS.


En la primera temporada hay un episodio, acojonante, en el que House confiesa que es un pastillero incorregible pero pasa de rehabilitarse. El final es un diálogo entre la Dra. Cuddy y el Dr. Wilson en el que al final tiran la toalla y renuncian a intentar que se quite. Joder, es médico y es un genio, habrá que dejarlo en paz, ¿no?

En el episodio que emitió ayer Fox la apuesta es aumentada. Resulta que House quiere desenmascarar a un médico que ha sacado un medicamento contra la migraña. Al parecer, House le copió en un examen cuando eran compañeros de carrera y el señor éste se chivó al catedrático. Primero, prueba el medicamento en un comatoso pero los resultados no son concluyentes así que, con dos cojones, él mismo se utiliza como conejillo de Indias. El remedio resulta ineficaz y nuestro House recurre, para quitarse el insoportable dolor de cabeza, al LSD.


Galería de imbéciles (XV)

Antonio Lobato,
la cara es
el espejo del alma.

lunes, 8 de mayo de 2006

Contra el trabajo


NOTA: El cartel que acompaña a esta entrada no es más que publicidad con vocación de subliminal. Tomad nota, pero el texto que viene a continuación no tiene nada que ver con el XIV Festival Alternativo de Alcobendas. Pero si podéis, pasaros por allí.





Son varias las mentiras que la sociedad moderna y occidental ha hecho pasar por realidades. Una, que la iniciativa privada es más eficaz que la pública. Creo que las pirámides de Egipto y las calzadas romanas son suficiente argumento para refutar esa payasada. Otra falsedad es la existencia de una fuerza superior que ordena todo el universo conocido y por conocer. Esto es más bien la expresión de un deseo de las jerarquías económicas. Como ellos se lo pasan tan bien, necesitan que haya algo más después de morirse. Pero ése es un problema que la plebe no tiene. Si tras esta vida hay otra, yo me levanto de la mesa y pido la cuenta.

Parecida filosofía tiene lo del efecto dignificador del trabajo. O mejor, del esfuerzo. Es la necesidad del patrón de que el currito se deje la piel de sol a sol para que él se haga rico y pueda pensar en gilipolleces como la vida eterna. Pero el trabajo, el esfuerzo, sólo tiene una compensación para el obrero. Si dedicas muchas horas a tu vida laboral adelgazas. Aunque no es una regla fija, depende de tu metabolismo.

Pero,... ¿por qué afirmo estas cosas yo en este preciso momento? ¿Tendrá algo que ver el hecho de que no libro desde agosto del año pasado y que llevo trabajados 3 fines de semana de los últimos 4?

Bueno, me voy a currar.

sábado, 6 de mayo de 2006

El Brasil del '82

Algunos historiadores proclamaban el siglo pasado que la Edad Media terminó en 1453, con la toma de Constantinopla por los turcos. Hoy día lo que dicen es que el cambio de la Edad Media al Renacimiento se venía operando desde antes de esa fecha y no se completaría hasta unas cuantas décadas después. El magnetismo que ejercen sobre nosotros acontecimientos de ese tipo hace que les otorgemos categoría simbólica o, incluso, paradigmática.

Está claro que las cosas no se transforman de un día para otro. Pero es innegable que cuando, en mitad de un proceso cualesquiera de mutación ocurre algo espectacular tendemos a considerarlo como la enfermedad y no como el síntoma. Me estoy refiriendo a hechos como la rendición de una ciudad que fue capital de un imperio, a la caída de dos torres idénticas o al gol de Sócrates en el Brasil-URSS del Mundial '82.

Brasil lleva ganados 5 títulos mundiales de fútbol. Sólo se le acercan Italia y Alemania, con 3. Los campeonatos en los que el fútbol brasileiro brilló más, a efectos mediáticos, fueron los dos últimos. Pero en USA '94 Brasil se traicionó a sí mismo porque, por primera vez en su historia , jugó con un doble pivote en el centro del campo. O sea, cambió su tradicional apuesta de ataque por una más conservadora. Les salió bien, pero porque arriba tenían a Bebeto y a Romario, dos delanteros que necesitaban muy pocas cosas para meter goles.

Los entendidos dicen que el mejor Brasil de la historia fue el del mundial de México 1970. Recuerdo que un día estaba viendo el Brasil-Checoslovaquia de ese campeonato con mi padre y éste me dijo: "hijo, estos tíos no jugaban al fútbol. No sé a lo que jugaban pero nadie ha sido capaz de hacer lo que hacían ellos. Colectiva e individualmente". En la tele Gerson y Tostao montaban una pared vertiginosa para armar un contraataque que culminó con el remate de un tal Pelé. Si mi viejo, habitual de las canchas de Buenos Aires de los 50 y 60, dice aquello de ese equipo yo no soy capaz de llevarle la contraria. Joder, que él vió en directo al "Charro" Moreno, el jugador que obligó a Di Stéfano a buscarse las peladillas fuera de Argentina, primero en Colombia y luego en España. Don Alfredo era el suplente del "Charro" en aquel equipo de River conocido por "la máquina". Imaginad lo que sería aquello.

Yo tenía 12 años en el año 82. Cuando llegó el Mundial apenas sabíamos cosas de los jugadores de las selecciones que no fueran la española. Como todos los demás niños yo hice la colección de cromos y conocía sus caras pero muy poco más. Ese poco más lo daban en un programa de televisión que echaban los domingos por la tarde-noche en los meses previos al mundial. Recuerdo que ví el reportaje que emitieron sobre Rummennige pero me perdí el de Sócrates. Al día siguiente, mis compañeros de clase se pasaron todo el recreo explicándome que habían visto cómo un señor espigado de barbas y brasileño metía un penalty...de tacón. Sí, sí. De tacón. Ese marciano atendía al nombre de Sócrates.

Brasil arribó a ese mundial como la gran favorita. Tenían a gente como Dirceu, Toninho Cerezo, Zico, Eder, Sócrates,... Después de ver por la tele el Brasil-URSS, el primer partido de la canarinha en nuestro mundial, todos nos volvimos entusiastas miembros de su torcida. Luego caerían ante Italia, en el mejor partido que he visto en mi vida. Pero dio igual. Todos los niños de mi generación tenemos en nuestro corazoncito al Brasil del '82. Aunque no llegara ni a la final. Eso no era lo importante. Lo importante era que ese Brasil jamás jugaría con un doble pivote en el centro del campo.

El Brasil del '82 es mi referencia más fiable en el campo del arte. Y estoy seguro de que algunos de los que estáis leyendo ésto, seguro que ya con lágrimas en los ojos, opináis exactamente igual que yo. Igual que ese niño de 12 años que no ha visto nunca el penalty de tacón de Sócrates.

jueves, 4 de mayo de 2006

Que se joda Repsol


Se pensaban estos gringos que tras años/siglos de mangoneo, los bolivianos se iban a quedar con los brazos cruzados.

miércoles, 3 de mayo de 2006

Galería de imbéciles (XIV)

Miguel Ángel Moncholi. Comentarista de toros
en Telemadrid y la SER. El único adjetivo
que se me ocurre es "repugnante".
Aparte de imbécil, claro.

lunes, 1 de mayo de 2006

De gañote

Vivimos en el país de los sableadores. Hay toda una tradición literaria, la novela picaresca, basada en esa sana costumbre de comer por la cara. Además, no podría estar más de acuerdo con la base filosófica sobre la que se construye al arte de ir de gañote. En la España del siglo de oro se consideraba un deshonor trabajar para vivir. Exactamente es lo que yo pienso de esta cultura del esfuerzo que el capitalismo nos ha inculcado.

El que arranca por la patilla comidas o cenas o alojamientos o lo que sea es un ser superior. No cualquiera está capacitado para hacerlo como tampoco abundan los que viven del cuento. Son necesarias unas cualidades que están entre lo mejor de la condición humana. A saber: Don de lenguas, sentido del humor y morro, todo ello sazonado con la imprescindible sangre fría que hay que tener en esos momentos tensos entre el café y la cuenta, momentos en los que el débil de ánimo flaquea y saca la cartera. Lamentablemente, mi persona no está adornada por esta maravillosa combinación de virtudes.

En todas estas cosas pensaba yo ayer en El Corredero, restaurante sito en la pintoresca y manchega localidad de Villarrobledo. A la mesa nos sentábamos un grupo de unas 10 personas compuesto por el alcalde, un concejal de cultura, un ex concejal de cultura, técnicos de Radio 3, locutores de Radio 3 y un servidor de ustedes. Mi intención primitiva era que la gente de Radio 3 me pagara la comida. La gente de Radio 3 abrigaba la esperanza de que el ex concejal de cultura se hiciera cargo de la cuenta. Y el ex concejal de cultura tenía claro que el que se iba a retratar era el alcalde.

Estaba todo estupendo, pero la mayor satisfacción de la jornada del domingo fue, sin lugar a la menor duda, comer de gañote. Eso, para mí, no tiene parangón.

En cuanto al motivo de mi estancia, comentado en la entrada anterior, sólo puedo decir una cosa. Por tercera vez suspendí, lo que es un hábito adquirido en mi lejana y nunca suficientemente añorada vida de estudiante.