jueves, 27 de abril de 2006

"Tripitudine"

Por tercer año consecutivo tengo que ir a cubrir el Viña Rock. Estamos ante mi tercera oportunidad de sacarme el máster en Heavy Clásico por la Universidad de Villarrobledo. En el 2004 suspendí por la lluvia y en el 2005 mi desidia fue la culpable de no lograr el aprobado. El caso es que en ninguna de las dos ocasiones anteriores fui capaz de ver un concierto entero.

No creo que pueda escribir en este humilde bloj hasta el lunes por la tarde. Entonces anunciaré el resultado de este enésimo intento de licenciarme en la más digna de las mutaciones del rock and roll.



Galería de imbéciles (XIII)

Bebe: No la soporto.

martes, 25 de abril de 2006

A favor de ser un vago y un maleante

El hombre no ha sido creado por una fuerza extra humana o por una potencia superior. Tampoco creo que tendamos a la excelencia. Nuestra vida no es tan valiosa, ni tomada de forma individual ni incluida en un plan supremo para que supervivamos como especie. Esta bolita azul seguirá dando tumbos por la Vía Láctea estemos o no estemos por aquí. De hecho, para la bolita azul es mejor que nos extingamos.

Hay muchas cosas nobles en nuestra esencia, eso puedo concederlo. Lo que no soporto, lo que es mentira, es que tengamos que ser hombres y mujeres de bien, trabajar de sol al sol y reglar de manera precisa nuestro ocio. De existir una querencia natural en nosotros es a otra cosa. Una cosa cutre, sin clase, amorfa. ¿Por qué tenemos que ser todos Madonna o Beckham?

El esfuerzo no dignifica per se. Y aunque lo hiciera me da exactamente igual, conmigo que no cuenten.

He escrito este texto por una cosa que ha sucedido esta tarde. Me han llamado del banco para ofrecerme un seguro de vida por 30 euros al mes. Por supuesto, no lo he contratado. Entre otras cosas porque yo no valgo tanta pasta.


domingo, 23 de abril de 2006

I de Ignorante

Me gusta Alan Moore. No todo lo que hace, por supuesto, pero "From hell" y "Watchmen" me parecen de los mejores tebeos que he leído en mi vida. Otras cosas que ha hecho no me motivan tanto. En esa categoría está "V de vendetta", un tebeo por entregas que es su primera obra de prestigio, escrita a principios de los 80. La premisa de la historia me resulta muy atractiva pero Alan peca de querer decir muchas cosas al mismo tiempo además de dejarse mecer por el suave arrullo de los excesos formalistas. O sea, es un coñazo, por decirlo de la manera en que él no lo dice en "V de vendetta".

No me gustan los Wachowski. Sólo ví la primera parte de "Matrix" cuando la estrenaron y me pareció un delirio banal. Los hermanísimos son un poco el producto mejor acabado de aquella manera de hacer cine que empezó en la lejanísima galaxia de Lucas. Una historia entretenida y efectista, el culto a los efectos especiales y un concepto global de negocio incluyendo muñequitos, tebeos y, en la encrucijada del XX y el XXI, juegos para la Play. A Lucas le perdono porque ví "La guerra de las galaxias" con menos de 10 años, pero "Matrix"me pilló muy cerca de la treintena y le ví el truco.

Me imagino que más pronto que tarde iré a ver la versión fílmica que los Wachowski han hecho del "V de vendetta"de Alan Moore. Lo más lógico es que salga horrorizado del cine como me pasó con la adaptación de "La liga de los hombres extraordinarios", otro tebeo de Moore, o con la de "Sin city", la saga parida por otro grande del tebeo ochentero como Frank Miller.

Lo que ahora me ocupa no es "V de vendetta" sino una crítica publicada en Libertad Digital de la película. No he encontrado en mi vida un texto con más gilipolleces, inexactitudes y falacias por metro cuadrado. Éste es el enlace:

I de ignorante

viernes, 21 de abril de 2006

A lo que he quedado reducido

Tantas veces he creído tocar fondo. En mis 36 años he caído bajo en multitud de oportunidades y a distintos niveles. Pero lo del jueves por la noche se me antoja absolutamente insuperable. Y cuando digo insuperable quiero decir que no lo voy a poder superar. Nunca. Quizá podré igualar en el futuro el nivel de ignominia que alcancé el jueves por la noche, pero jamás voy a ofrecer al mundo exterior una imagen más siniestra.

Me fui a jugar al Pádel, algo ya de por sí lamentable. El partido se desarrolló en el Club de Tenis y Pádel Fuencarral. Para llegar allí pasé por delante de el Palacio de El Pardo. Estos hechos me convierten, sin lugar a la menor duda, en un pijo fascista de la peor categoría. A mí, que de chaval soñaba con tanques rusos patrullando por las calles de Madrid.

¡Un momento!, me acabo de dar cuenta de que sigo soñando lo mismo.



jueves, 20 de abril de 2006

La noche en que ví la luz

Debió ser hacia mediados de los 90. Mis recuerdos apenas son capaces de precisar más detalles cronólogicos. Pudo ser una noche de verano, de invierno, de primavera o de otoño. Creo que estaba muy borracho, eso casi seguro. Es bastante probable que arrastrara esa depresión silenciosa que sufrí en 1996.

Llegué a casa y en lugar de irme a la cama me puse la tele. En el vídeo estaba una cinta con los clips de ABBA. Al pulsar "play" salió "The winner takes it all", la canción que le hubiera gustado escribir a Springsteen, según algunos rumores.

Y entonces lo comprendí todo.

Esa noche me dí cuenta de que aquello de lo que había estado huyendo toda mi vida era nada más y nada menos que LA VERDAD.

No muchos hemos alcanzado ese nirvana. Y no va completamente de coña.

domingo, 16 de abril de 2006

Un puente lejano

Me compré el DVD de Un puente lejano en agosto de 2005. Hasta hace unos días no le eché un vistazo porque era consciente de que necesitaba tiempo y espacio para saborear esta película. No se trata del típico filme bélico, cuyo subtexto siempre es una glorificación de la guerra, del concepto de victoria y de los hombres que pelean en ella.

Este guión firmado por William Goldman tiene otro subtexto. Es un glorificación de la derrota con honor, o más bien del honor mismo, y de los hombres que pelean en las guerras.

Es larga y confusa, sí. Pero es cojonuda


martes, 11 de abril de 2006

Una entrada de Semana Santa

Antes de empezar, un consejo. Si vives en una gran capital que no tenga tradición de ofrecer procesiones famosas a sus ciudadanos en Semana Santa ni se te ocurra viajar. Quédate en tu casa, pasea por tu calle, sal de cachondeo, vete de compras o al cine o donde sea. Haz todas esas cosas que haces normalmente. Te encontrarás con una ventaja que no se repetirá en todo el año, ni siquiera en agosto. La ciudad estará semi vacía y podrás dedicarte al ocio sin prisas ni colas ni señores gordos que hacen ruido al respirar.

En Semana Santa siempre echan por la tele películas de Cristo. Igual que en Navidad colocan esa tan bonita de Capra o en uno de los puentes de otoño, (puede que el del Pilar, pero no estoy seguro) ponen la de Clark Gable y Vivien Leigh. Tampoco es mal plan. Suelen ser largas y entretenidas.

Lo que no os recomiendo es que os pongáis a cavilar. Con todo ese tiempo libre por delante es casi pornográfico dedicarse a cosas elevadas e inútiles. No estoy despreciando el pasatiempo favorito de Chris, el locutor de radio de "Doctor en Alaska", de verdad. Sólo digo que hay tiempo para todo en esta vida y que nuestra parte sensual merece ser tratada en igualdad de condiciones que nuestra parte cerebral.

Otra cosa que está muy bien es traicionarse a sí mismo. O dicho de otra manera, suele ser muy sano llevarte la contraria. En mi caso, ahora mismo, sería ponerme a cavilar, que es lo que quería hacer desde el principio.

Mi reflexión, o deposición de mi materia gris, para esta Semana Santa tiene que ver con la figura de Judas. Resulta que hace poco se ha descubierto un manuscrito, bautizado como El Evangelio de Judas, en el que se cuestiona la verdad oficial de la traición que el más díscolo de sus discípulos perpetró contra ese judío arribista con barbas que conocemos por Jesús. Lo que dice ese texto es que el discípulo listo y noble era Judas, que vendió a su maestro porque así se lo había pedido y que tuvo que enfrentarse al descrédito y a la ignominia por los siglos de los siglos (amén).

No me preocupa la veracidad de estos hechos, entre otras cosas porque la mera existencia de Jesús parece probada pero, sin fe por medio, las circunstancias de su vida no están tan claras. Lo verdaderamente interesante no es que sea cierto sino que podría ser cierto. La jerarquía católica sigue poniéndose, como Pedro, al lado de los poderosos (¿a qué coño fue a Roma?) y despreciando a los Judas de este mundo, a los que no buscan la pompa y el boato.

Nos guste o no, y a mí no me gusta, la moral de nuestro tiempo está basada en la religión cristiana. Por lo tanto, la mirada amable del público se posa en los Pedros y en los Pablos, en los que van juzgando a los demás y crean estructuras jerarquizadas de poder y pelean por un lugar de privilegio en el foro de la política y/o economía. Mientras, los Judas, los que saben qué es lo que pasa y hacen lo que consideran justo y asumen las consecuencias de sus actos, ésos que se ponen conscientemente al margen del reconocimiento social, sólo reciben un silencioso desprecio.

lunes, 10 de abril de 2006

Un señor

No es habitual encontrarse en esto de la música con un caballero. Tíos y tías majas hay unos cuantos pero gente con clase, sin asomo de simulación, con honestidad y talento no tantos. Me niego a cometer la temeridad de decir que conozco a muchos músicos sólo por el hecho de haber entrevistado a más de 500 en los últimos seis años. Sin embargo a alguna conclusión válida sí que he llegado. Generalizando, algo tan útil como sólo al alcance de mentes con capacidad de abstracción, puedo decir que los artistas ingleses son maleducados y sucios, que los artistas americanos son inocentes y amables, que los artistas alemanes/franceses/italianos son educados y banales y que los artistas españoles son, salvo raras excepciones, trozos de carne con ojos. Pero insisto, he encontrado muy pocos caballeros. Los puedo contar con los dedos de una mano.

El sábado conocí a uno. Su nombre es David Gedge y es el líder de The Wedding Present y de Cinerama. No sólo ha compuesto algunos de los temas más bonitos de los últimos veinte años sino que, sobre todo, su actitud es independiente e insobornable en lo que se refiere a su actividad musical. Y no hace bandera de ello.

La entrevista fue después del concierto que cerró el sevillano South Pop Festival. David estaba sudado y sonriente. Sus respuestas fueron claras y con contenido. Me dio la mano con energía y se despidió de mí sin concederse a sí mismo la menor importancia.

Lo dicho, un caballero.

jueves, 6 de abril de 2006

La teoría del búnker

Los últimos días del III Reich se caracterizaron por una renuncia expresa a enfrentarse a su propia destrucción. Lo mismo ocurrió con el tardo franquismo. Para ambos estados terminales hay acuñada una imagen, la del búnker, que explica la cobarde rendición de unos tipos que quisieron comerse el mundo que finalmente les devoró.

A mí y a muchos amigos de mi entorno nos está seduciendo el búnker. Agotadas en un solo instante nuestra adolescencia y nuestra primera juventud empezamos a agitar la bandera blanca. Estamos cansados de pelear por unos objetivos que no son los nuestros sino que son los que la superestructura social nos ha impuesto, nos ha grabado en el ADN. El éxito, en su vertiente monetaria y en la del reconocimiento, ha sustituido a la realización personal, aquello que se decía en los progres años 70 y que el correr del tiempo ha clasificado como una banal cáscara vacía. Estoy de acuerdo con ese calificativo pero mi lectura no es peyorativa. La realización personal es un concepto que no existe, es un concepto que cada uno de nosotros debe rellenar de manera personal e intransferible. Algo demasiado ambicioso para esta sociedad de memos en la que nos ha tocado vivir.

Me apetece mucho refugiarme en el búnker. En estos días estoy tratando de suspender mis ambiciones más impostadas como aquella de enterrar a las vacas sagradas del periodismo rock and roll de este país. ¿Cuántas veces he proclamado aquello de “vamos a acabar con los Manriques y cía”? Y ahí siguen y, por lo que a mí respecta, ahí seguirán.

Definitivamente, me voy a hacer un búnker. No el de Hitler o el de la oligarquía franquista sino mi búnker, el de mi realización personal. La muestra del desprecio que siento por la vida moderna.

Por cierto, el que quiera puede convertirse en inquilino/a de mi búnker. A tiempo parcial o completo. Sólo tienes que hacer lo que creas que te convierte en una persona completa. Y está permitido meter la gamba, de hecho, se podría decir que es obligatorio.

lunes, 3 de abril de 2006

Cosas de hombres

Para que se vea que soy mu listo y mu interesante principiaré esta entrada con una recomendación literaria. Se trata de "La hermandad de la uva", del grandioso John Fante. Entre ese libro y el "Tunnel of love" de Bruce Springsteen pivota mi concepto de masculinidad.

Ahora, quizá, debería explicar mi concepto de masculinidad y por qué se puede apreciar en esas dos obras. Pero no voy a hacerlo. En lugar de eso voy a describiros una escena que incluye todo lo que quería decir y mucho más.


Mi viejo llegó de Buenos Aires el sábado por la mañana. Estaba cansado, aburrido y un poco desmoralizado. Algo tenía que hacer para animarlo, siquiera un poquito. La fortuna quiso que por la noche jugaran el clásico el Madri$ y el Barça. Por lo tanto, la solución era clara, había que hacer cosas de hombres.

Y ahí estuvimos los dos. Delante la de la tele comiendo precongelados y bebiendo birra mientras veíamos a 22 millonarios en gayumbos comportándose como niños. Apenas intercambiamos palabras. Sólo dirigimos insultos y crueles invectivas hacia los que iban de blanco. Visto desde fuera puede parecer patético pero ése es un problema que tienen SÓLO los de fuera.