Rock and roll star (¿Episodio 1?)

Dicen que Bunbury ha petado. A finales de julio suspendió su gira y despidió a su banda. Nadie sabe qué va a hacer.

A mí me da un poco lo mismo. Pero lo cierto es que es la comidilla de este micro-cosmos en el cual se desarrolla mi única actividad remunerada. Y además yo fui testigo de una de las fases de ese supuesto hundimiento. Digo supuesto porque bajarte de la burra no tiene por qué ser sinónimo de derrota, aunque eso puede parecer en esta sociedad tardocapitalista en la que se busca lo profundo ignorando lo aparente, que a menudo es lo esencial.

Cuando fui a cubrir ese evento llamado Mediatic Festival a mediados de julio pernocté en el Spa Porta Maris, el mismo hotel en el que hicieron lo propio muchos de los músicos que anduvieron por ahí. Una mañana ví al ex-Héroes en el desayuno. Su aspecto era francamente deplorable. Presentaba el pelo mojado y la tez mortecina. La compañía no parecía estar mucho mejor . No consumió ni café ni tostadas ni zumo de naranja natural ni huevos fritos ni cereales ni leche. Sólo un pelotazo. Apresuradamente y gritándonos a los demás un silencio hostil.

Un mes y pico después leí la noticia de su espantá. Sumé dos más dos igual que habéis hecho ahora mismo vosotros.

El jueves curré en los Ondas y viví algo muy parecido con otra rock and roll star. Como puedo estar equivocado no voy a revelar nada más. Ni siquiera su identidad.

A lo mejor esta entrada tiene una segunda parte dentro de un tiempo.

Comentarios

djflow ha dicho que…
¿Ni siquiera una pista? Joooooo