sábado, 12 de noviembre de 2005

Parón

Hoy paro. No voy a salir de casa. No voy a estudiar. Me derrumbaré delante de la tele cuando termine de escribir esta entrada.

La semana ha sido dura otra vez. Exigencias laborales y choques de ego. Noticias por confirmarse. Empeoramiento del tiempo, y no sólo el climático. Noches de insomnio. Problemillas de salud.

Esta semana he aprendido varias cosas. Una, que huyo del enfrentamiento. Bueno, eso ya lo sabía pero esta vez ha llegado a un extremo muy peligroso para mí. Una cosa es ser educado y amable. Otra muy distinta es ser gilipollas, pacato, pringao. Y lo que le pasa a los gilipollas es que se comen los marrones que no son suyos.

Es posible que mi vida esté a punto de cambiar. Está claro, no obstante, que estoy en un momento de tránsito, de crisis de mi antigua vida. En los próximos 20 ó 25 días voy a jugar varias finales. Por lo tanto, voy a necesitar las energías que hoy estoy guardando.


Lo mejor para las horas muertas

3 comentarios:

Malasombra dijo...

Diga usted que sí. Al sofá con la mantita de lana. Suerte.

Pato dijo...

parece usted un hospitalizado... cuidese mucho y si está bajo de moral no vaya usted a ver la de Isabel Coixet... a lo mejor no lo cuenta. Ánimo!

RED PRIAPO dijo...

Venga chaval. Esas finales se las merienda usté como si fueran pan dulce con mermelada. Y si necesita algo, a mandar.
RED