Martin Sheen for president

¿Os imagináis un mundo en el que el presidente de los Estados Unidos sea el capitán Willard?. ¿O que la primera dama sea Rizzo? No hace falta que soñéis más. Todo eso es posible en la serie de televisión que por estos pagos se conoce como "El ala oeste de la Casa Blanca".

Lo podéis ver a la derecha. El presidente, Jed Bartlet, es Martin Sheen (en el centro, sentado) y su esposa, Abby Bartlet, es Stockard Channing (de pie, segunda por la izquierda). En la primera temporada, que es la que me he devorado en DVD, sale en la mitad de los episodios, más o menos, pero en las siguientes parece que forma parte del reparto principal.

"El ala oeste de la casa Blanca" es una serie de televisión que seguramente hubiera dirigido Capra de vivir en esta época. También es un emocionante ejercicio de voluntarismo de cómo nos gustaría que fueran nuestros dirigentes.

Hay varios momentos memorables en esta primera temporada. Uno de los episodios más duros nos muestra cómo el presidente tiene ante sí la oportunidad de indultar a un condenado a muerte. Se tira todo un fin de semana buscando una manera legal de poder hacerlo. Finalmente, no tiene la habilidad o el carácter y la sentencia se cumple. Lo más bonito (y simbólico) está en la secuencia final cuando Bartlet se pone de rodillas ante el cura de su colegio y se confiesa en pleno Despacho Oval. ¿La razón?: "Sólo Dios puede quitarle la vida a otro hombre". No otro hombre, ni el Estado.


También hay mucho humor. Un día el presidente se levanta con un dolor tremendo en la espalda. Para calmarlo, se toma las pastillas equivocadas y...tiene una hilarante reunión con sus ayudantes. En otro episodio recibe al presidente de Indonesia, que resulta ser silencioso y maleducado. "Qué hombre tan seco", le confía a un colaborador estrecho, "a veces me pregunto cómo pudo haber ganado unas elecciones y luego me acuerdo de que fuimos nosotros quienes le pusimos allí".

La primera temporada, que data del 99, ve cómo el equipo del ala oeste consigue poner en la presidencia del Tribunal Supremo a un latino que está a favor del matrimionio homosexual, hacerle un funeral militar con honores a un mendigo o promover una reforma para cambiar la financiación de los partidos políticos. Mmm, la ficción superando, en el mejor de los sentidos, a la realidad.

También hay que destacar el score, la forma de rodar (¡con travellings eternos!) y, por encima de todo, los diálogos. Son rápidos y extremadamente precisos, repito, extremadamente precisos. En el DVD de contenidos adicionales los actores dicen que ellos mismos se percatan del momento en que se salen del guión porque, de pronto, el ritmo baja y "la música desaparece".

No recuerdo quién lo ha dicho pero estoy de acuerdo con él. "Hoy en día el talento está en la televisión y no en el cine".

Comentarios

djflow ha dicho que…
Pues a mí esta serie me gusta pero no me apasiona. Aparte de que no me gusta Martin Sheen me parece demasiado tibia y con cierta tendencia al dramón. Es cierto que está muy bien construida y medida a la perfección, pero personalmente me quedo con "Mujeres desesperadas", esa serie sí que me parece un derroche de talento.
Tu última afirmación me parece un poco arriesgada, que la cosita no es para tanto ni por un lado ni por el otro. Aunque lo cierto es que cada vez veo menos la televisión y voy menos al cine. La música (y últimamente la lectura) me sigue dando más recompensas.
pato ha dicho que…
eso lo dijo Vigalondo que es como la Virgen de Lourdes. Esa serie sólo tiene un problemilla pero es de raiz... son instituciones americanas, problemas americanos, cultura americana... cuidado que le abducen
Es como el hotel Victoria de la Plaza de Santa Ana... que lo ha comprado Hard Rock...y dicen que están "construyendo una leyenda"... no te jode!
Kankoat ha dicho que…
¿Es cierto lo del Hotel Victoria?

¿Un Hard Rock gigante en la Plaza de Santa Ana?

Voy a dejar de salir de casa y de leer cosas de actualidad.

El suicidio es una alternativa que deberíamos ir considerando.
Vencido ha dicho que…
Había escrito una respuesta muy larga pero todo lo que quiero decir se resume en una frase. Me compré el DVD el otro día y me ha molado mucho.
pato ha dicho que…
también podemos suicidarlos a ellos ¿no?
Kankoat ha dicho que…
Sí, esa opción es mejor pero es mucho más trabajosa.