La I Guerra Mundial

Una de mis lecturas de verano ha sido "Los cañones de agosto", un clásico de la novela histórica que explica cómo lo que iba a ser una guerra relámpago se convirtió en un moridero terrorífico de 4 años. Al parecer, los alemanes tenían la victoria total al alcance de la mano a finales de agosto pero un error de cálculo precipitó la reacción de los aliados y, por extensión, 4 años de cruenta guerra de trincheras.

Pero en la Guerra del 14 pasa otra cosa más increíble y que, de alguna manera, también se refleja en el libro. El siglo XIX termina de manera abrupta para las dirigencias europeas tanto políticas y militares. Sin embargo, en la sociedad se había ya operado ese cambio. Es ese factor el que las jerarquías no entienden y lo que les lleva al desastre.

Ni las cúpulas militares, ni los reyes y emperadores, ni la clase política vieron venir el golpe. Vivían en el pasado. Quisieron detener lo que ya estaba en movimiento.

Igualito que éstos . Y que estos otros.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Mira este blog, esta muy gracioso
http://orsai.bitacoras.com/archives/000614.php

Un abrazo

Fray
pato ha dicho que…
el link anterior...absolutamente inefable...cuánto talento suelto dios! aunque sea del tipo argentino. me saco el sombrero.
Vencido ha dicho que…
Siento estar en total desacuerdo con ustedes. Casciari es un tipo demasiado pagado de sí mismo. De hecho, ese post me hizo dejar de leerle.
pato ha dicho que…
Por supuesto que está pagado de sí mismo... es argentino que es, además, un agravante.
Pero cómo era todo aquello del menosprecio con el que abría usted su anterior blog?
no sonaba muy humilde que yo recuerde. La gente con talento es así. No quiero ni pensar cómo será Palaniuk y seguro que Jardiel era insoportable.
pato ha dicho que…
He estado leyendo un poco más y es, efectivamente, bastante cargante (incluso teniendo en cuenta que es argentino)
Vencido ha dicho que…
Bueno, ¿cómo contar esto?. Yo es que...pues...como que...SOY ARGENTINO.

Soy un madrileño-porteño o un porteño-madrileño.

Pero en fin, sé que a qué se refiere con eso de que ser argentino es un defecto. También puede ser una virtud, de verdad.
pato ha dicho que…
Me ha convencido, seguro que sí.