Via Crucis Cinematográfico

Lo prometido es deuda. Un Via Crucis Cinematográfico (en adelante VCC) consiste en pasarse el día en el cine. Hay que ver un mínimo de 3 películas, aunque yo he logrado cascarme 4. La semana que viene intentaré batir esa plusmarca.

Antes de emprender un VCC es necesario dar informaciones falsas acerca de tu paredero. Por ejemplo, a tus amigos les dices que estás trabajando y en el curro dices que estás enfermo. Es necesario desaparecer, que nadie te moleste. Hay que apagar el móvil y sólo encenderlo al final de la jornada. Esta regla es muy importante. El 11 de septiembre de 2001, que estaba haciendo un VCC, se me ocurrió mirar si tenía mensajes a eso de las 6 de la tarde y, como os podéis imaginar, había unos cuantos.

Todos mis VCC's han empezado en la sesión matinal de la Vaguada. Tengo especial predilección por ese sitio. Muchas de mis pellas de la temporada 86/87 tuvieron lugar allí. En los huecos del plan perfectamente trazado de antemano me dejo caer por el Discoplay (sí, se llama otra vez Discoplay) del citado Mall. A partir de ahí, cualquier cosa es posible, pero es muy aconsejable ver varios tipos de película. Una de acción/terror/thriller/consumo masivo, una comedia, otra en VO y una "buena" suele ser un menú aceptable. El último VCC lo terminé en la Filmoteca viendo "Good bye, Lenin", que se me había pasado cuando la estrenaron.

Prometo crónica pormenorizada de mi próximo VCC.

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