Una cuenta pendiente

Llevo muchos días pensando en colgar esta entrada pero por unas cosas y otras no lo he hecho aún.

El otro día me tomé unas cañas con un coleguilla. Uno de los importantes temas que tratamos es el alcohol. Aún diría más, el alcohol y la autoridad. Incluso me permititría el lujo de añadir algo más, el alcohol, la autoridad y los coches.

Ignoro por completo a qué conclusiones llegamos. Sólo sé que se me quedó grabada una anécdota. Paso a relatarla.


Erase una vez un ciudadano que nunca bebía. Este ciudadano fue a una boda y decidió que por un día no iba a pasar nada. Especialmente, teniendo en cuenta que otra persona iba a permanecer sobria para llevarlos a todos a casa.

El problema fue que esa persona sí bebió. Entonces, el ciudadano tuvo que hacer de chófer para todos los demás. Cuando un agente de la Benemérita le doy el alto se asustó bastante. Es posible que hiciera una reflexión acerca del azar y sus funestas consecuencias. Acordándose de lo que le habían dicho para evitar dar positivo sopló muy débilmente el alcoholímetro. Entonces, el Guardia Civil le ordenó que lo hiciera más fuerte. Una voz rugió desde los asientos traseros:

- Como sople más va a sonar el "Asturias, patria querida".

Ante esa situación el agente contestó:

- Circule.



Al parecer, es un hecho real pero a mí me hubiera gustado que mi amigo se lo hubiera inventado. No soy de los que piensan que la realidad supera a la ficción.

Comentarios

Barrejon ha dicho que…
No piensas que la realidad supera a la ficción porque eres periodista: vives de contar realidades.
Si vivieses de contar ficciones, pensarías lo contrario. Adorarías la realidad.
Pero vamos, cuando quieras nos tomamos otras cañas y me invento alguna anécdota.