La importancia del amor en el contexto de la pareja

Hoy he iniciado mis vacaciones. Lo he celebrado quitándome la barba, acción que emprendí por última vez cuando ni siquiera se había celebrado una Olimpíada en Barcelona (aunque creo que sí en Seúl pero no estoy seguro).

Sabía que me iba a arrepentir grandemente.

Acerté.


He debido afrontar otra catástrofe. Se me ha jodido el CD del coche y parece ser que sólo pueden meterle mano en la Seat o en un servicio oficial Grundig. Al margen del hachazo que me van propinar, la peor parte es que hasta el 18 de agosto no me lo arreglan. Tendré que escuchar la radio o alguna de las pocas cintas que me quedan.

Estoy bastante puteado.


Pero no se vayan todavía, aún hay más. Tras muchos meses durmiendo el sueño de los justos hoy he vuelto a enchufar la puta Play. Por lo tanto, mi actividad cerebral se reducirá al mínimo en las próximas jornadas.

Vaya mierda.

Sin barba, sin poder escuchar a Wilco en el carro y con el GT4 Prologue rugiendo en mi tele. ¿Será así el Paraíso?. ¿No es acaso la verdadera felicidad combinar elementos que son negativos tomados individualmente pero que sumados dan un resultado positivo?.

No, soplapollas, lo que te pasa es que estás de vacaciones, así que aprovéchalas.

Comentarios

Barrejon ha dicho que…
¿La radio? ¿Cintas? Qué va: lo del CD del buga es una señal. Una señal para que escuches (no oigas, no: escuches) el sonido de tus propios pensamientos.