lunes, 27 de junio de 2005

Crónica del MetroCock

Por motivos laborales/alimenticios/ignominiosos he debido asistir al Metro Rock 2005, celebrado este fin de semana en el cuasi ignoto Parque de Juan Carlos I en Madrid. Dividiré esta crónica en tres partes para facilitar la lectura a quien sólo le interesen determinadas porciones del relato.


1. Lo musical.


A priori el cartel era una mierda. Eso suele deparar sorpresas porque vas con unas expectativas tan bajas que luego cualquier cosilla te satisface. Fue lo que pasó, por ejemplo, con el concierto de Sidonie, que fue de lo que más me gustó. Me senté en una lomita con un mini en la mano para mi solo y tocaron una versión resultona de "I'll be your mirror". Ya sólo con éso, tenía que disfrutar como un enano.

Tampoco estuvieron nada mal La Habitación Roja. Sonaron muy bien y el repertorio se basó en el último disco, el único que verdaderamente me mola. La interpretación de "Por ti" fue altamente emotiva y lo mejor del fin de semana.

Lo demás, deficiente o anodino. Mención especial merece Bebe. El concierto que dió el viernes me hizo desear la reinstauración de la pena de muerte. No se puede ser vulgar y, encima, hacer alarde de ello. Estoy hasta la polla de los perroflautas de mierda. Si quisiera autenticidad me iría a un lugar remoto del planeta a vivir con una tribu que no conozca el fuego. Pero da la casualidad de que lo del progreso me resulta entretenido.

2. Lo laboral.

Como siempre, vengo con lo que sabía que podía traer. En un festival siempre hay un momento en el que parece que todo se va a la mierda y que el lunes llegarás a la redacción con las manos vacías. Esta vez tampoco fue una excepción pero lo tengo todo tan controlado que sabía que nada irreparable iba a ocurrir. Sin embargo, me lo pusieron difícil.

De milagroso se puede calificar el encontrarme a Los Delinqüentes tirado en la hierba. Pensaba que no iba a poder entrevistarlos pero la providencia me los puso delante de las narices. Lástima que sea una caca de grupo porque los chavales son muy enrrollaos. Ser colegas de Bebe todavía no les ha maleado el carácter pero ya caerán, ya.

En los camerinos de Elefantes me encontré con una disquera cuyo nombre no voy a reproducir. Sí diré que me contó un huevo de detalles de lo nuevo de Depeche Mode, que saldrá después del verano. Este álbum va a ser clave en su carrera. Si les sale una obra maestra ya serán, sin lugar a la menor duda por mi parte, la más grande banda de la historia.

3. Lo otro.

Esto irá en el DVD de regalo a distribuir en breve.

viernes, 24 de junio de 2005

¡Yo soy uno de ellos!

Hay muchos blojs firmados por músicos pero casi ninguno parece escrito por el supuesto autor y por lo tanto, son fallidos intentos mercadotécnicos. La gloriosa excepción es el del australiano Ben Lee, autor de la maravillosa "Catch my disease", canción que todos habéis escuchado en los anuncios de la RENFE.

Mentiría si dijera que el hecho de haber salido en el bloj de Ben Lee ha acrecentado considerablemente mi interés sobre él. Este asombroso hecho ha ocurrido hoy mismo. El enlace que os he puesto lleva a la güeb oficial de Ben. Si pincháis, buscad la sección "Interact" en el menú y uan vez allí meteros en "Blog". Ahí es donde aparezco. Os juro que yo soy uno de los periodistas que cita porque los temas de los que hablamos en la entrevista son los que él comenta en su post.

Por lo menos la misma ilusión me ha hecho salir en este otro bloj. Soy consciente, no obstante, de que ésto tiene menos mérito porque tanto el responsable de En bujca del tiempo perdido como un servidor somos del Atleti y fans de "Waterworld".

jueves, 23 de junio de 2005

Un año ha

Hace exactamente un año colgé mi primera entrada en esta bitácora. Aquella noche tocaban Lagartija Nick y ese fue el primer tema que traté, muy someramente por cierto.

Me sorprende que 365 días después siga colgando movidas. Aún más
soprendente es el hecho de que he ido actualizando con bastante regularidad. La única explicación plausible tiene que ver con el descomunal tamaño de mi ego.



Mi conciencia: ¿Es malo ser un ególatra?

Mi cerebro: No, no es malo.

Mi conciencia: Pero la sociedad dice que sí.

Mi cerebro: A la sociedad le asustan los ególatras porque somos incorruptibles.

Mi conciencia: (flipando) ¡Cómo has perdido, macho!. Con lo que tú has sido...

Mi cerebro: Somos incorruptibles porque sólo hay una cosa que nos importa, nuestra indvidualidad. Y esa no nos lo puede quitar nadie.

Mi conciencia: ...

Yo mismo: Coño, dejadme en paz que tengo que escribir en el bloj.

miércoles, 22 de junio de 2005

"Cuando se come no se habla"

Esta mañana he ido a la Universidad Autónoma de Madrid con objeto de encontrar la mejor manera de volver a ser estudiante, aunque sólo sea a tiempo parcial. Esta fácil misión ha fracasado por dos motivos:

1. La dictadura de mi horario laboral, que ha limitado el tiempo disponible para esta actividad.

Y 2. Mi aturdimiento, provocado por un súbito recuerdo de mis andanzas universitarias allá por principios (y mediados) de los años 90.


El resultado de esta confluencia de factores ha sido que he terminado en el bar de la antigua Facultad de Derecho. El café era tan asqueroso como recordaba.

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Hace un rato he compartido mesa y mantel, (bueno, sólo mesa para ser más exactos), con mis, por poco tiempo ya, compañeros de trabajo. Extrañamente, la mayor parte de la comida ha transcurrido en un absoluto silencio en el que sólo he acertado a pensar la frase que da título a esta entrada.

Inmediatamente, la memoria me ha llevado a un bar cercano a la calle Ramón y Cajal donde me tomé una riquísima carne de matanza un día cualquiera del 91. Ése fue el primer momento de mi vida universitaria en el que mis orejas dejaron de registrar palabras pronunciadas por un ser humano. Fueron más de dos años de incontrolada, ininterrumpida e inútil verborrea ajena y propia.Tras un minuto y medio de tregua, de paz, mi amigo David aka Gass-man, dijo:

"Cuando se come no se habla".


NOTA: Con este texto sólo he querido divertirme un poco inventándome algo que tiene tanto de verdad como de mentira. Entendedme, dentro de unos minutos estaré escribiendo cosas como "es el momento más dulce en la carrera de Shakira" o "Los Peces han entrado, con su homónimo disco de debut, al 30 de la lista de Superventas España".

viernes, 17 de junio de 2005

Paflito

Esta noche voy a visitar, junto con otros dos colegas, la nueva casa de mi amigo Pablo (a partir de ahora Paflito). Paflito es una ser humano bastante peculiar. Si digo que se dedica al mundo del porno, diría la verdad, pero no toda la verdad. Lo insólito de Paflito no es sólo éso, ni mucho menos.

Paflito es un fanático de Walt Disney, John Williams y el sexo. Esas tres paredes maestras definen su universo vital. Todo lo que hay fuera no le interesa absolutamente nada. Me explico, a Paflito lo que le motiva son las películas de dibujos animados, dibujar, leer tebeos, la música de las bandas sonoras, las pelis de acción, las tías, los efectos especiales, el humorismo Woodyallenesco y, sobre todo, fabular.

Es bajo y no excesivamente agraciado por la naturaleza, tiene matita de pelo, es a veces descuidado en el vestir, otras veces ridículo y casi siempre infantil. Hace un ruido raro con el cuello que da bastante grima. Lo suele usar para seducir a las mujeres (casi siempre le funciona, curiosamente). Tiene aspecto de duendecillo salido. Paflito es la mejor demostración de que las apariencias rara vez engañan.

Le conocí en 1993, en Radio Vallekas. Tenía un programa especializado en bandas sonoras llamado "Brigadoon". Las veces que pinchó a John Williams son incontables. Pero su hora de emisión era entretenida porque Paflito lo vende todo muy bien y, la verdad, John Williams, Horner o Danny Elfman molan bastante.

Durante un año y medio aproximadamente (enero de 1997- junio 1998) viví en su antigua casa. Me alquilaba una habitación por 20.000 calas al mes. En ese periodo compartí techo con dos lesbianas, me duché con agua fría todo un invierno, pasamos por una macro obra en la casa, me quedé en paro y descubrí a Wilco. El día a día de Paflito en aquellos tiempos era extraño y fascinante a un tiempo. Se pasaba semanas sin ver la luz de sol. Se levantaba a las 8, 9 de la noche. Se hacía una sopa, volvía a su habitación y veía películas en el vídeo o en la tele hasta las 8 de la mañana. Entonces se dormía. Como tampoco tenía trabajo, no necesitaba ni salir a la calle. Alguna vez bajaba al 7 Eleven para hacerse con viandas pero lo normal era que me pidiera que le comprara un pollo en El Sabroso.

Corría el año 2000 y Paflito consiguió un curro en un portal de Internet como crítico de cine porno. Gracias a ese empleo se introdujo en el mundillo y ahora hace cástings en su casa para Private, escribe guiones y tiene una oferta, que me va a explicar esta noche, para irse un mes a San Petersburgo a dirigir películas.

Pero Paflito ha hecho muchas otras cosas: Ha sido empleado de video club, agente de viajes, ilustrador de Storyboards para un programa de humor de Antena 3 (no me acuerdo el nombre pero era en el que debutó el Arangüena), portero del Ritmo y Compás (le hizo un masaje en los pies a Marta de Ella Baila Sola antes de ser famosa), proxeneta, presentador de un programa de TV local y un largo etcétera. Y no sólo éso. Se lió con una bruja (una de verdad, de las que hacen conjuros, os lo juro) y por su culpa le metieron en la cárcel. Alega que se ha querido suicidar muchas veces, la primera a los 16 años, y ha pretendido hacernos creer que en una ocasión mató a un atracador que le asaltó. Dejó de hablarse con su familia hace muchos años.

Sí. Paflito tiene muchas caras. Pero una por encima de todas.

Es un puto superviviente.

martes, 14 de junio de 2005

El Arte

Aprendí a jugar al mus un día indeterminado de enero del año 91. Fue en el bar de la antigua Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid. Como toda la gente decente pronto me dí cuenta de que la verdadera fuente de conocimientos jamás se encuentra en las aulas. Especialmente, en una carrera de letras, donde el acento está en cosas más intangibles que en las de ciencias. Recuerdo con mucho cariño esos cafés con leche en vaso, esos bocadillos de tortilla, esas conversaciones interminables sobre asuntos realmente graves como el fútbol, la política y las tías. Y sobre todo mi memoria me trae imágenes de épicas partidas de mus y/o pocha cuyos vestigios aún pueden encontrarse en mi archivo privado. Puedo afirmar solemnemente que construí gran parte de la persona que soy en aquel garito.


El viernes pasado terminó la temporada para Estudiantes. Como siempre acabamos en el Bar El bloque de Ávila, establecimiento señero de la barriada de Carabanchel. En esta bitácora ya he cantado las excelencias del "bar español" así que para hacer una foto fiel del Ávila bastará con decir que ésa es su categoría, la de "bar español". La noche no fue muy larga y tampoco hubo que lamentar problemas derivados de una generosa ingesta de bebidas de cierta graduación alcohólica. Pero sí hubo un encuentro destacable, el que tuvimos con Roberto Mejía Ruiz, un pintor, bohemio de manual, parecido a Raimundo Amador. Una noche, muy oscura y muy confusa, me pasó su tarjeta, en la que podemos leer su lema.

"La independencia personal, tanto en la expresión como en la aceptación o el rechazo de lo esperado, he aquí el principio decisivo de aquellos que se esfuerzan en revivir ese cadáver en descomposición que es el ARTE".

Sí, es tremendista y excesivamente barroco, casi rococó. Pero mola lidiar con una cosa como ésta cuando no estás seguro de poder pagar todo lo que has consumido.


Terminé la carrera en 1996, pero todavía sigo yendo a los bares. Allí se encuentra la Verdad. En la cantina de la antigua Facultad de Derecho o en el Ávila, tanto da.

jueves, 9 de junio de 2005

En las entrañas de un cadáver

La semana pasada me cité con Lourdes para cagarnos en el puto Yoda. Me propuso quedar en el Madrid Rock. Supuse que la cita era delante del edificio que había albergado el Madrid Rock en la Gran Vía. Llegué tarde y Lourdes no estaba (luego diría que había aparecido mucho antes, pero no me lo creo). El hecho de que las 8 menos cuarto se convirtieran en las 8 y cuarto no tuvo nada de particular. Lo que sí me sorprendió fue que el Madrid Rock aún estuviera abierto.


Algunos de los mejores momentos de mi vida los he pasado en una tienda de discos. Concretamente en el Discoplay que estaba en la Calle Hernani, cerca de El Corte Inglés de Castellana y de la plaza de Cuatro Caminos. Como no tenía un puto duro me pasaba las horas viendo discos que no podía comprar pero que me apuntaba mentalmente de cara al futuro. La técnica era la siguiente. Entraba en el local con un par de títulos en la cabeza y me ponía a buscarlos, pero sin perder la vista todas las baldas por las que pasaba. Antes de llegar a mi objetivo chequeaba muchos otros discos. Estamos hablando de una época en la que el vinilo aún dominaba en España por lo que este método visual era muy efectivo. Obvio es resaltar que la portada de un vinilo te entra más por los ojos que la de un CD. Podía estar horas y horas. Al final me gastaba todo el dinero que llevaba encima, estuviera previsto así o no.


Cuando cerró el Discoplay de Hernani a principios de los 90 a nadie pareció importarle demasiado. Debió ser por aquella época, no recuerdo si un poco antes o un poco después, cuando Madrid Rock abrió su tienda en Gran Vía, esa misma que está cerrando ahora. Parece ser que esta vez sí que ha habido gente que se ha tirado de los pelos. Claro, es que ahora "la música se muere"(Nota: lo escrito entre comillas debe leerse en tono burlón para ser comprendido perfectamente).


El jueves pasado paseé por el interior del Madrid Rock. Ya sólo queda la morralla. Las estanterías están casi vacías. A pesar de que todos los títulos está rebajados a mitad de precio no me compré nada. Utilicé mi vieja técnica de caminar mientras miraba de reojo, pero sólo llamó mi atención un disco de Beverley Craven.

El chaval que iba al Discoplay de Hernani se lo hubiera pillado.

El Manifiesto

Éste es el manifiesto en defensa e las Radios Libres que deberé defender en la reunión del domingo. Lo pego aquí porque me interesa darle toda la difusión posible.


MANIFIESTO


Los abajo firmantes, Radios libres de la Comunidad de Madrid manifiestan lo siguiente:


Primero: que sólo es una "radio libre" aquel proyecto gestionado por una asociación o cualquier otra entidad ciudadana sin ánimo de lucro que tenga un funcionamiento interno democrático y en la que ninguna persona con capacidad de decisión obtiene beneficio económico alguno ya sea directa o indirectamente; independiente de cualquier empresa, institución, partido político o confesión religiosa; que esté abierto a la sociedad y los colectivos sociales (es decir, que esté abierto a su participación activa); que no emita publicidad ni reciba ingresos por tal concepto; y cuya programación tenga un marcado carácter alternativo, cultural, divulgativo, etc.

Segundo: que no se pueden confundir las "radios libres" con "radio piratas" como se viene realizando desde la Comunidad de Madrid, las asociaciones de emisoras comerciales y otros ámbitos. Mientras que las radios piratas son emisoras comerciales que emiten sin los preceptivos permisos y compiten así deslealmente con las emisoras que sí han cumplido con la legislación vigente, las radios libres se han visto condenadas a la "alegalidad" porque los poderes públicos decidieron conscientemente no desarrollar un marco jurídico que les sirva de referencia. Es éste el único motivo por el que las entidades sin ánimo de lucro no han tenido opción real hasta la fecha de obtener una licencia.

Tercero: que el tercer sector en el ámbito de la comunicación es un pilar fundamental para garantizar el pluralismo político, la libertad de expresión, una participación ciudadana activa y, en definitiva, una democracia plena tal y como ha sido reconocido por numerosos organismos internacionales. Además, este tercer sector encarnado en las radios libres es una realidad desde hace décadas en la Comunidad de Madrid que debe ser reconocida y regulada convenientemente. No en vano la labor de estas emisoras y su vocación de servicio público ha sido reconocida también por numerosos ayuntamientos que han mostrado su apoyo sostenido e incondicional a tales iniciativas. De hecho, desconocer el arraigo y la importancia de la labor social y cultural desarrollada por las radios libres de la Comunidad de Madrid supone darle la espalda a unos hechos incontrovertibles.

Cuarto: que las ondas no pueden privatizarse dejándose en manos tan sólo de proyectos comerciales, perfectamente legítimos, pero que para nada impiden la convivencia con otros proyectos de comunicación social independientes y alternativos. En este sentido es labor de los poderes públicos garantizar la existencia de espacios reservados para las emisoras libres en pos del interés general y del respeto por los valores democráticos ya que no puede existir libertad de expresión sin medios para ejercerla y no puede haber pluralismo real sin medios de comunicación alternativos, más aun en un contexto de concentración mediática en pocas manos sin parangón en la historia.

Quinto: que en los últimos años desde el gobierno de la Comunidad de Madrid se ha tendido a ignorar o incluso perseguir a las radios libres, modificando la normativa para facilitar su cierre e iniciando expedientes administrativos tendentes a tal fin.

Sexto: que tanto en España como en la Comunidad de Madrid se requiere un esfuerzo legislativo que regularice el estatus jurídico de las radios libres y que establezca un marco legal adecuado de cara al futuro en línea con las disposiciones ya existentes en Comunidades Autónomas como la andaluza o en países como Francia, Dinamarca, el Reino Unido o Canadá.


Por todo lo anterior los aquí firmantes también denuncian la campaña de desprestigio contra la labor de las radios libres en la Comunidad de Madrid así como la evidente persecución política por parte de unas instituciones que no nos entienden ni respetan y exigen a los poderes públicos:


Primero: La paralización y el archivo de los expedientes abiertos contra radios libres en la Comunidad de Madrid.

Segundo: Una regularización del marco jurídico de las radios libres en la Comunidad de Madrid y en el resto del Estado a través de la modificación del Plan Técnico Nacional de Radiodifusión Sonora en Ondas Métricas con Modulación en Frecuencia y la adopción de una normativa adecuada.

miércoles, 8 de junio de 2005

Explicación del post de ayer

Escuchamos/escucho a los poetas porque no tenemos/tengo más remedio. Que los demás pasen es irrelevante, no dejarán de ser poetas por ello.


Como todo en la vida, la cuestión se reduce/amplia a un ámbito estético. Ahora mismo estoy escuchando el primer disco de Bill Fay, publicado en 1970. Hace menos tiempo, Jim O'Rourke le pasó los dos primeros discos de este cuasidesconocido cantante inglés a Jeff Tweedy y éste incluyó una de esas canciones, "Be not so fearful", en el repertorio de directo de Wilco. En el documental sobre Wilco, Jeff rasguea en una guitarra este tema mientras la canta. Todo ello en un sorprendente ambiente de paz tras un concierto de la gira que hicieron sin contrato en el verano de 2001.

Cuando localicé la canción de marras, corrí a comprarme el disco en Amazon. Resulta que es muy bonito, tiene unos arreglos de cuerda emocionantes y las canciones son de una belleza casi irreal. Bill Fay es un poeta y yo lo he descubierto gracias a algo muy cercano al azar. Si yo o Jim O'Rourke o Jeff Tweedy no hubiéramos reparado en ello, seguiría siendo un poeta.

Incluso aunque a nadie le importara una mierda seguiría siendo un poeta. Por eso escuchamos a los de su especie. Porque no podemos evitarlo y porque nos importa una mierda lo que piensen los demás.

martes, 7 de junio de 2005

Cenizas de banderas americanas

"I wonder why
we listen to poets
when nobody gives a fuck"


Ashes of American flags - Wilco - Yankee hotel Foxtrot (2001/2)


Pues eso.

lunes, 6 de junio de 2005

Prefiero ser comisionista

La historia que voy a contar acaeció ayer por la tarde. El hostigamiento al que están siendo sometidas las radios sin licencia por la Comunidad de Madrid precipitó la convocatoria de una Asamblea urgente el domingo por la tarde en el local de la emisora, sito en la bella localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes. Lo trascendente del tema tratado hizo que la reunión no alcanzara los niveles de tedio habituales. Salimos más pronto que nunca y se adoptaron un huevo de líneas de acción. Debería estar contento.

Uno de los acuerdos a los que llegamos fue el de redactar un Manifiesto expresando nuestra intención de que se reconozca el llamado tercer sector, formado por las llamadas radios libres. En 1997 la Comunidad de Madrid aceptaba por vía legal la existencia de este tipo de radios bajo el nombre de "culturales". 5 años después, al ver que se colaban bajo ese epígrafe piratas de verdad, se promulgó otra ley en la que sólo quedaban las radios privadas y las públicas.

Como quizá sea demasiado evidente queremos contactar con otras radios para que se sumen al Manifiesto. Para ello, estamos citándoles para el próximo domingo a las 7 de la tarde. La Asamblea eligió ayer a una persona para representar a Radio Utopía en ese evento, es decir, comisionó a un pardillo para que hable en su nombre.

Sí, el comisionado soy yo. Éramos unas 15 personas, 12 votaron a favor, a mí no me dieron la posibilidad de votar en contra y 2 se abstuvieron porque "estamos en desacuerdo con eso de las votaciones y preferimos llegar a un consenso, que es más democrático, lo que no quiere decir que no te apoyemos como comisionado sino todo lo contrario".

Durante todo el proceso de elección, que duró no más de 30 segundos, yo no pronuncié ni una palabra. No lo hice porque la única razón que se me ocurría para negarme es que a esa hora del próximo domingo se celebra el GP de Canadá de Fórmula 1 y no quería perdérmelo.

Espero que nadie me diga nada de la carrera hasta que pueda ver la grabación que tendré que hacer. Más fácil será que las vacas vuelen, ya lo veréis.

sábado, 4 de junio de 2005

James Cagney hizo musicales

Un querido amigo repite con una cierta frecuencia esta frase:

"Desde Vietnam todo va mal"

Cuando yo le contesto que todo va mal desde mucho antes, él me dice:

"Digo Vietnam por decir algo, lo que está claro es que todo va mal, aunque no sepamos muy bien cuándo se torcieron las cosas "

Ahora mismo estoy viendo en el canal TCM un musical protagonizado por James Cagney. Sí, sí por James Cagney. De hecho ahora mismo está bailando claqué y, joder, no tiene nada que envidiar a Fred Astaire o Gene Kelly.

Está claro que cuando James Cagney hacía musicales no todo iba mal. Porque, en aquella época, ser actor era una profesión honorable sin ínfulas de creador. Ningún actor decía tonterías como "desde que leí el guión supe que yo tenía que ser Geraldine/Gerard". Sólo se preocupaban por salir guapos y cobrar la pasta. Así que todos sabían hacer de todo. James Cagney ha pasado a la posteridad por sus papeles de gangster pero hacía musicales o comedia ("One, two, three") tan bien como el mejor.

¿Alguien se imagina a Mathew McConaughey bailando claqué?

Todo va mal desde que los actores de cine y los músicos de rock se creen artistas.

jueves, 2 de junio de 2005

Se cerró el círculo

Ayer noche, en buena y extensa compañía, fui a ver el dichoso Episodio III de la Sacrosanta Saga (De Los Huevos). Para muchos de la generación de peter panes a la que pertenezco puede que haya sido el último momento de nuestra niñez/adolescencia. Por fin se cierra el círculo que se abrió hace mucho tiempo en una galaxia lejana, muy lejana.

Ahora que ya he visto los episodios I, II y III puedo proclamar a los cuatro vientos con bastante conocimiento de causa lo siguiente:

- Claramente, el personaje que ha caído más bajo es Yoda. En "El Imperio..." es un bicho verde, feo y sabio que modela a ese talento en bruto que era el "joven Luke". Toda nuestra niñez/adolescencia hemos caído en la trampa de pensar en él como el más grande de todos los Jedis, una especie de semidiós, clave en el desenlace positivo de la saga original. Sin embargo, en las películas nuevas es un bicho verde, feo y ridículo. Un tío que habla raro, que pelea como si fuera una garrapata y que "sale suelto" la primera vez que el Emperador le mete un puyazo.

- El concepto mismo de Jedi también es arrastrado por el fango. Viendo "La Guerra...", o "El Imperio..." o "El Retorno..." te da la sensación de que ser Jedi es lo más. Yo me los imaginaba como unos seres con poderes increíbles y un código de conducta noble y tal. Pero resulta que son un puñado de machistas fascistas dogmáticos y, esto es lo más grave, tontos del culo. ¿Cómo coño no se dieron cuenta que Palpatine era el Lord Sith que se tiran buscando la hostia de años?.

- Ante esta situación sólo te queda recurrir al Lado Oscuro. Sin embargo, en sus filas encontramos autistas en la frontera de la subnormalidad (Darth Maul), carcamales achacosos (Conde Dooku), políticos neoliberales (Palpatine) o niñatos supersticiosos (Darth Vader).

- Lo más doloroso es lo de Darth Vader. Ya fue duro ver que en "La Amenza..." era un crío repelente Spielberg type. La cosa se agravó considerablemente cuando se convirtió en miembro de Estopa en "El Ataque...". Todo eso hacía presagiar lo peor para el Episodio III, temores ampliamente confirmados al comprobar que la supuesta encarnación del malvado cool se ha pasado al Lado Oscuro porque ha tenido un par de pesadillas.


Que no se me olvide confesar que me lo pasé muy bien. Mi complejo de Peter Pan sigue a salvo.

Prueba superada.

miércoles, 1 de junio de 2005

Ni un Festimad más

Mes de mayo de 2001. Una suite del Hotel Villamagna de Madrid. Delante de mí tenía a Wes Borland y Fred Durst hablando con su manager. Para quien no lo sepa, Fred Durst es el cantante de Limp Bizkit y en esa época el guitarrista de la banda era Wes Borland. Era un sábado después de comer y esa noche Limp Bizkit iban a tocar en el segundo día de Festimad 2001. En aquella edición ellos eran los cabezas de cartel, había mucha gente que había comprado su entrada sólo para verlos.

Acababan de dar una rueda de prensa en el mismo hotel en la que no aseguraron que fueran a tocar. Habían reclamado que se cumpliera uno de los términos de su contrato, que hacía referencia a un tema de seguridad. Unos meses antes una fan había muerto en un concierto de Limp Bizkit y desde entonces decidieron que no iban a tocar sin vallas en forma de L protegiendo el foso. Ese tipo de vallas están diseñadas para que no haya avalanchas, que fue lo que mató a la fan. Cuando la gente de Limp Bizkit llegó a reconcocer el escenario había unas vallas normales y no las que se habían especificado en el contrato.


Yo tenía que hacerles una entrevista, la única que concedieron a una tele porque la disquera, Mariola, se llevaba muy bien con nosotros. En esa conversación a tres a la que yo asistí como testigo se decidió que no tocaban porque la organización no había sido seria. Eran las 4 de la tarde. Recuerdo que el manager me dijo: "tú tienes la exclusiva".


5 horas después la organización de Festimad anunciaba oficialmente que la actuación de Limp Bizkit se cancelaba. Pidieron a los medios que no lo hicieran público aún "para evitar disturbios". Y negaron que en el contrato se especificara lo de las vallas.


La prensa española cargó contra Limp Bizkit diciendo que habían cobrado todo el caché. Pero ese argumento le daba la razón al grupo. ¿Por qué cobraron todo el caché si según Festimad habían incumplido el contrato?. ¿No sería que Festimad se había olvidado de poner unas vallas?.


Al año siguiente, Festimad se celebró normalmente y, encima, se produjo un aumento de espectadores. Después de lo de este fin de semana me parece que el vaso se ha vuelto a rebasar.


NI UN FESTIMAD MÁS

Malestar general

Djdemierda vuelve a la carga. Hubo un momento en que parecía que abandonaba este mundillo blogosférico, pero parece que se lo ha pensado mejor.

A la derecha está el enlace a su bitácora. Es otra sugerencia del chef.