La cultura de la muerte

La imagen del Papa muerto expuesta a la pública contemplación. La atención morbosa que ha despertado su agonía. El hecho de que a partir de su óbito se haya redoblado el esfuerzo de la prensa mundial por cubrir la noticia. La publicidad que se le está dando a las profecías de san Malaquías. Los lugares comunes que se han dicho para glosar elogiosamente su figura. El silencio al que se ha sometido a sus opositores incluso dentro de la propia Iglesia.

"Mi reino no es de este mundo", dijo hace 2.000 años un tipo con barbas que trajo una doctrina de amor y vida. Sus supuestos discípulos la han convertido en una cultura de la muerte. Y del vil metal. Y de la culpa.

No creo que ser cristiano tenga mucho que ver con ser católico.

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