Sol de primavera

Advertencia solemne: Este post va a ser pelín cursi. Quizá lo mejor sea no leerlo.


El jueves pasado tuve la tarde libre. El día anterior había terminado a eso de las 22.45 y mi jefe me dejó pirarme después de comer. Aproveché para ver la peli de Elektra, personaje creado por Frank Miller en los 80 que siempre me ha molado mucho. Me costó un poco decidir en qué cine iba a verla, pero al final elegí irme a los UGC Cinecité de Méndez Álvaro. La tarde era estupenda.

La película de Elektra no está mal. Repara en parte el desaguisado cometido con el personaje en la fallida versión fílmica de Daredevil, pero no me gustaron los efectos visuales y el final está demasiado dulcificado. Pero se deja ver, aunque no se la recomiendo a nadie. Quizá sólo a los fans, entre los que me cuento, de Jennifer Garner.

La película sólo la vimos dos personas en esa sesión. No eran ni las 18 horas cuando se encendieron las luces. Salí del cine y ví una estampa que a mí me pareció muy hermosa. Un sol pre primaveral caminaba hacia su ocaso dejándose algo de su luz por el barrio de Moratalaz. Esa imagen de edificios extrañamente feos se había convertido, casi por arte de magia, en una imagen de edifcios extrañamente bonitos. Y el río de coches que es la M-30 le daba más consistencia a la escena. Todo era al revés de lo que se supone que debería ser.

Me imagino que esta es la demostración que el Arte también está en la mirada.

Comentarios

Pablo Gamo ha dicho que…
Creo q todos tenemos esos días... despues de salir del cine en sesiones marginales a mí por lo menos tambien me pasa.

Deu